Así ha sido el funeral del Duque de Edimburgo

DESPEDIDA

Así ha sido el funeral del Duque de Edimburgo

El Duque de Edimburgo ha sido despedido en un funeral ceremonial que ha tenido lugar en Windsor Castle en presencia de 30 familiares.

Así ha sido el funeral del Duque de Edimburgo

El Duque de Edimburgo era un hombre pragmático y al que, a pesar de su posición, no le gustaba ser el centro de atención. Nunca quiso que se formara en torno a él un gran alboroto, y si bien le gustaban las celebraciones, ni quería grandes fastos para el centenario al que no llegó por dos meses y un día, ni deseaba un funeral con toda la pompa que le hubiera correspondido como consorte real. En esto último le ayudó la pandemia, teniendo que cambiar los planes previstos y encogiendo la lista de asistentes de 800 a solo 30. El Príncipe Felipe tuvo así un adiós más acorde con lo que le hubiera gustado, siendo despedido en un funeral ceremonial que tuvo lugar en Windsor Castle, el lugar en el que pasó el último año de su vida y donde murió el 9 de abril de 2021 a los 99 años.

El ataúd del Duque de Edimburgo antes de ser colocado en el Land Rover en su funeral en Windsor CastleEl ataúd del Duque de Edimburgo antes de ser colocado en el Land Rover en su funeral en Windsor Castle

Con sol y un tiempo agradable en Windsor, el funeral dio comienzo a las 16:00 (hora española). Antes de que llegara el momento, se había ido viendo llegar a miembros de la Familia Real Británica como el Príncipe de Gales y la Duquesa de Cornualles, los Duques de Cambridge o los York. A las 15:40 horas ha salido el féretro a hombros, que fue colocado en el Land Rover que había sido diseñado por el Príncipe Felipe para cuando llegara este momento. Después de ser colocado, se han tomado unos minutos guardando silencio y rindiendo honores al Duque de Edimburgo. Allí se encontraban los miembros de la Familia Real Británica que han participado en la procesión. Además de los Windsor han estado no solo su secretario privado Archie Miller Bakewell y otras personas de confianza, sino representantes de la Royal Navy, los Royal Marines, los Highlanders y el 4to Batallón del Regimiento Real de Escocia y la Royal Air Force.

A las 15:45, la Reina Isabel ha aparecido de luto riguroso en el Bentley de la Casa Real Británica mientras sonaba el Himno de Reino Unido. Junto a ella estaba su dama de compañía, Lady Susan Hussey. El coche se ha detenido para observar durante un momento el vehículo en el que viajaba el féretro de su consorte. Posteriormente ha dado comienzo la procesión, en la que participaron el Príncipe Carlos y la Princesa Ana en primera línea, seguidos del Príncipe Andrés y el Príncipe Eduardo. Detrás de sus tíos iban el Príncipe Guillermo y el Príncipe Harry, que tenían en medio a su primo, Peter Phillips. Cerrando la comitiva, Sir Timothy Laurence, marido de la Princesa Real, así como el Conde de Snowdon, hijo de la Princesa Margarita. Todos ellos han caminado con paso marcial siguiendo el vehículo que portaba los restos mortales del Duque de Edimburgo.

La Reina Isabel en el funeral del Duque de EdimburgoLa Reina Isabel en el funeral del Duque de Edimburgo

A lo largo de su camino por los terrenos del Castillo de Windsor se ha visto el momento en el que Balmoral Nevis y Notlaw Storm, dos ponis del Duque de Edimburgo, se han despedido del Príncipe Felipe desde el carruaje. Ha sido así en homenaje a la maestría del Duque de Edimburgo como conductor de carruajes, deporte al que se aficionó tras dejar el polo, que popularizó y en el que compitió. En el carro se colocaron los guantes, la bufanda y la manta que solía llevar en sus paseos.

Pasadas las 15:50 horas el Land Rover Defender 130 Gun Bus ha pasado por delante de los miembros de la Familia Real que no participaron en la procesión. Se pudo ver a Zara Phillips y Mike Tindall, Eugenia de York y Jack Brooksbank, Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi, a Sophie de Wessex con sus hijos, Lady Louise y James Severn, así como a Kate Middleton y a Camilla Parker. En señal de respeto, han bajado la cabeza al paso de la comitiva. Tres minutos más tarde, la Reina se ha bajado del Bentley y ha entrado en la Capilla de St George, haciéndolo escasamente unos minutos antes de que el ataúd fuera introducido en el templo. Mientras entraba, sonaba el Himno Nacional.

El Príncipe Carlos y la Princesa Ana encabezan el cortejo fúnebre del funeral del Duque de EdimburgoEl Príncipe Carlos y la Princesa Ana encabezan el cortejo fúnebre del funeral del Duque de Edimburgo

El ataúd llevaba el estandarte del Duque de Edimburgo. Había un recuerdo a sus orígenes daneses y griegos como Príncipe de Grecia y Dinamarca, así como el símbolo de los Battenberg, reconvertidos después en los Mountbatten desde 1917, así como el de Edimburgo debido al título que llevó desde 1947 hasta su muerte. Se colocó también su gorra de la Marina, su espada, su bastón de Mariscal de Campo, el rango más alto en el Ejército británico, y una corona de flores frescas. No han faltado recuerdos y medallas como la Orden de la Jarretera, la Orden griega del Redentor y la Orden danesa del Elefante, la Orden del Mérito y la Victoriana, entre otros honores. El propio Duque de Edimburgo eligió los honores que iban a estar colocados en el altar, siendo cosidos con hilo transparente y colocados sobre nueve cojines. También hubo espacios para medallas y honores no solo obtenidos como consorte real, sino en sus años como miembro de la Marina y como combatiente en la II Guerra Mundial.

Un servicio religioso en homenaje al Duque de Edimburgo

A las 15:56 horas, se hizo el silencio mientras el ataúd del Duque de Edimburgo era sacado del vehículo para ser porteado ante la atenta mirada de los miembros de la comitiva. La Princesa Real apenas podía contener la emoción al despedirse de su padre. En recuerdo a su paso por la Marina Británica, los miembros de este cuerpo han roto el silencio con el ruido de unos silbatos. Inmediatamente después, se ha subido el cuerpo por las escaleras que dan a la entrada principal de este templo tan importante para la Familia Real Británica. Pero antes de entrar, se han detenido para guardar un minuto de silencio a las 16:00 horas, tal y como se había anunciado para honrar la memoria del Príncipe Felipe. La Reina y otros miembros de la dinastía han guardado silencio desde sus asientos en la Capilla de St George. A las 16:04, y tras ser recibido por el Deán de Windsor y el Arzobispo de Canterbury, el ataúd ha entrado en St George. En ese momento, y atendiendo a las normas sanitarias, los participantes de la comitiva se han colocado la mascarilla.

El Príncipe Carlos en el cortejo fúnebre del Duque de EdimburgoEl Príncipe Carlos en el cortejo fúnebre del Duque de Edimburgo

La emotiva música interpretada por el coro elegido para la ocasión, y que se mantenía a distancia debido a la pandemia, ha acompañado el momento en el que el féretro del Príncipe Felipe ha sido colocado en el lugar en el que permaneció durante toda la ceremonia. Posteriormente, los participantes en la procesión han ido a colocarse en su lugar, respetándose siempre la distancia social. Se han sentado por hogares, motivo por el que la Monarca se ha sentado sola, al igual que el Príncipe Harry. Antes de las 16:09 horas ha dado comienzo el acto religioso a cargo del Deán de Windsor, que ha recordado el servicio del Príncipe Felipe a la Reina, a la Corona, al país y la Commonwealth. La Reina mantenía la vista al suelo en ese momento, evitando así mostrar lo emocionada que se encontraba.

Tras sus palabras, el coro ha interpretado la segunda canción del ceremonial. Antes de que el coro interpretase el siguiente tema, el Arzobispo de Canterbury ha pronunciado unas palabras. La canción que ha llegado a continuación ha sido profundamente conmovedora. Una vida de integridad, de servicio, una vida que inspiró... todo eso ha destacado el Arzobispo de Canterbury sobre el Duque de Edimburgo en sus palabras. A las 16:41 se han ido repasando los títulos, honores e insignias que atesoró tras una larga vida de servicio. Al momento se ha escuchado una gaita que interpretaba un gaitero que fue recorriendo un ala lateral de la Capilla de St George, un bonito recuerdo al Príncipe Felipe, que ostentó el ducado de la capital de esa Escocia que tanto amó y en la que pasó la mayor parte de los veranos de su vida. Simbolizando una vida que del pleno apogeo se va apagando, el gaitero se fue alejando hasta que dejó de tocar.

Los restos mortales del Duque de Edimburgo entran a la capilla de San JorgeLos restos mortales del Duque de Edimburgo entran a la capilla de San Jorge

Cuando parecía que no podía desbordarse más la emoción, ha sido el momento de las trompetas. Los Royal Marines han interpretado 'The Last Post', para después hacer lo propio con 'Action Stations'. Han tocado así en honor a este príncipe, duque, caballero, servidor, esposo, padre, abuelo y bisabuelo justo antes de que el Arzobispo de Canterbury dedicara unas palabras al Duque de Edimburgo para despedirle para siempre. Entonces el coro interpretó el Himno Nacional para después dejar paso al órgano, que acompañó la salida de la Reina y los demás asistentes al funeral. Eran las 16:50 horas, terminando así un servicio religioso que tal y como se anunció había durado en torno a 50 minutos. Se pudo ver en ese momento un gesto cariñoso de Edoardo Mapelli Mozzi, que pasó su mano por la espalda de su esposa, la Princesa Beatriz, muy afectada por la muerte de su abuelo.

La Familia Real Británica pudo vivir en privado el momento en el que el cuerpo del Príncipe Felipe fue enterrado en la Bóveda Real, el mismo lugar en el que había sido enterrada su madre, la Princesa Alicia, más de medio siglo antes. No es el lugar de descanso eterno para ninguno de ellos. La Princesa Alicia fue sepultada definitivamente el 3 de agosto de 1988 en Jerusalén siguiendo sus deseos, mientras que el Príncipe Felipe será trasladado a la Capilla Conmemorativa de Jorge VI cuando muera la Reina Isabel, donde ambos descansarán juntos para toda la eternidad.

El féretro con los restos mortales del Duque de Edimburgo durante su funeral en Windsor CastleEl féretro con los restos mortales del Duque de Edimburgo durante su funeral en Windsor Castle

Tras vivir este momento en privado, la Familia Real Británica, los sobrinos alemanes del Duque de Edimburgo y la Condesa Mountbatten de Burma han abandonado el templo. Fue entonces cuando se vio a los Príncipes Guillermo y Harry manteniendo una charla en la que ha estado presente Kate Middleton. Parece que el dolor les ha unido en este momento tan complicado, en la despedida a un abuelo al que nunca podrán olvidar.

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