Los 9 momentos que han marcado los 90 años de vida de la Reina Isabel II

LA REINA MÁS LONGEVA

Los 9 momentos que han marcado los 90 años de vida de la Reina Isabel II

Han pasado 90 años desde que vino al mundo Lilibeth, una niña que no nació para ser reina y que ha terminado siendo la monarca más longeva de la historia de Reino Unido.

Los 9 momentos que han marcado los 90 años de vida de la Reina Isabel II

Reino Unido está de celebración por el 90 cumpleaños de su Jefa del Estado. La Reina Isabel II festeja sus 9 décadas de vida en plena forma, con muy buena salud para su edad y con ganas de seguir trabajando sin descanso, para desgracia de su hijo, el Príncipe Carlos, que a sus 67 años continúa esperando para ser Rey de Inglaterra.

La Reina Isabel II con sus perros en su 90 cumpleañosLa Reina Isabel II con sus perros en su 90 cumpleaños

La Monarca más longeva de la historia de Reino Unido y también la que más años lleva ostentando la Corona, ha tenido una vida singular de acuerdo a su posición, y aunque son muchos los acontecimientos, momentos y situaciones reseñables, 9 son los que han marcado más profundamente su vida, tanto para lo bueno, como para lo malo.

1.- Una Heredera inesperada

Nacida el 21 de abril de 1926 en Londres, vino al mundo como Princesa de York, y no estaba destinada a reinar. Fue la primogénita de los entonces Duques de York, el Príncipe Alberto y Elizabeth Bowes-Lyon, nieta paterna de los Reyes Jorge V y Mary y nieta materna del aristócrata escocés Claude Bowes-Lyon, XIV conde de Strathmore y Kinghorne. Desde que vio la luz por vez primera ostentó el tercer lugar en la línea de sucesión, justo detrás de su padre, que seguía a su hermano mayor, el Príncipe Eduardo, que aunque tenía 31 años cuando nació su sobrina, todavía era joven para casarse y tener hijos que asegurasen la sucesión en su línea.

La Reina Isabel cuando era niñaLa Reina Isabel cuando era niña

Isabel nació y se crió lejos de Kensington Palace o Buckingham, y aunque recibió una educación esmerada, nadie pensaba que estaba ante la que después sería la Reina de Inglaterra. Lo que sí obtuvo fue el tratamiento de Alteza Real y la dignidad de Princesa de York que le correspondía por nacimiento, y fue bautizada con todos los honores en la capilla del Palacio de Buckingham por el arzobispo de York el 29 de mayo de 1926, recibiendo los nombres de Elizabeth Alexandra Mary. Así, la pequeña fue haciéndose mayor entre el amor de sus padres, de sus abuelos, que la adoraban, y entre los juegos de su hermana Margarita, nacida en 1930 y cuyo carácter difería mucho del de Isabel. Todo cambió con la muerte de su abuelo Jorge V el 20 de enero de 1936. Con un clima en Europa muy tenso, y con el temor a una guerra con la Alemania de Hitler, el cambio de reinado en la persona de Eduardo VIII no trajo calma al país, sino todo lo contrario, ya que su tío pretendía tener como consorte a la dos veces divorciada Wallis Simpson.

El reinado de Eduardo VIII fue breve, tanto que comenzó en enero y terminó en diciembre de 1936, el día 11, fecha en la que abdicó debido a la crisis constitucional provocada por su intención de casarse con Wallis Simpson, la americana a la que nadie salvo el Monarca quería como reina consorte. El Rey tuvo que aceptar la voluntad de los ministros del Gobierno y antes de contraer matrimonio, cedió el Trono a su hermano Alberto, a quien se le vino el mundo encima. Tartamudo y de salud delicada, no eludió su responsabilidad y ascendió al Trono con el nombre de Jorge VI. Con 10 años, Lilibeth, como era llamada en familia, se convirtió en la princesa heredera.

2.- Lilibeth y la II Guerra Mundial

El 3 de septiembre de 1939, Reino Unido, Australia, y Nueva Zelanda declararon la guerra a Alemania tras expirar el plazo de dos días marcado a Hitler para que se retirase de Polonia. A Jorge VI no le tembló la mano para enfrentarse al nazismo. El mundo entraba así en guerra. En los primeros meses de contienda, Isabel y Margarita se alojaron en el castillo real de Balmoral, en Escocia, donde vivieron tranquilas hasta esa Navidad. Después partieron a Sandringham House, en Norfolk, lugar en el que los Windsor tienen una residencia. Desde entonces se quedaron en el Castillo de Windsor, donde permanecieron seguras y alejadas de los bombardeos que asolaron Londres durante los peores años de la contienda.

La Reina Isabel en su 18 cumpleaños con sus padresLa Reina Isabel en su 18 cumpleaños con sus padres

Mientras, sus padres Jorge VI e Isabel se quedaron en Buckingham Palace, como era su obligación. Allí casi mueren en un bombardeo alemán que descargó su mortífero arsenal en septiembre de 1940 dentro de la propiedad real. La capilla en la que había sido bautizada Isabel 14 años atrás quedó destruida, aunque al menos los Reyes salvaron la vida. No fue el único trago que afectó de cerca a los Windsor, ya que en 1942, el Duque de Kent, tío de la entonces Princesa Isabel, murió en un accidente de avión cuando se dirigía en misión a Islandia.

Pese a que era una adolescente cuando estalló la II Guerra Mundial, Lilibeth habló para el programa de la BBC Children's Hour para dar un mensaje de aliento a los jóvenes británicos. Asimismo, sirvió en el Servicio Territorial Auxiliar y se entrenó como chófer, si bien es cierto que su participación no fue especialmente relevante, aunque quedó marcada, como el resto de su generación. Quien lo dio todo para ayudar a su país fue su padre, cuya frágil salud fue mermada durante el conflicto bélico.

3.- Su boda con el Príncipe Felipe, el amor de su vida

El Príncipe Felipe de Grecia y Dinamarca nació en Corfú el 10 de junio de 1921. Fue el único de los varones del Príncipe Andrés de Grecia y Dinamarca y de Alicia de Battenberg, bisnieta de la Reina Victoria. Su infancia fue dura debido a haber crecido en una familia desestructurada que además sufrió el exilio. En Gran Bretaña encontró la felicidad de la mano de su tío Lord Mountbatten, que se volcó con su desvalido sobrino. El Príncipe Felipe entró así por su consejo en la Marina Real Británica y cambió el orden de sus apellidos; olvidó el Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg para anteponer el Battenberg, que tradujo por Mountbatten para olvidar su origen alemán.

Isabel de Inglaterra y Felipe de Edimburgo saludan desde Buckingham Palace tras su bodaIsabel de Inglaterra y Felipe de Edimburgo saludan desde Buckingham Palace tras su boda

Isabel y Felipe se conocieron en 1934, se vieron nuevamente en 1937 y en 1939 comenzaron una relación por carta que culminó en una boda que se celebró pese a los inconvenientes que se encontraron en un príncipe sin fortuna ni corona que tuvo que renunciar a su religión ortodoxa y a sus títulos griegos y daneses para poder entrar en la Familia Real Británica. El enlace tuvo lugar el 20 de noviembre de 1947 en la Abadía de Westminster donde hubo sonadas ausencias, ya que no acudieron las hermanas del novio, todas ellas casadas con príncipes alemanes y dos de los tíos de Isabel, el Duque de Windsor y la Princesa María. Los recién casados salieron a saludar al balcón del Palacio de Buckingham, donde fue emplazado el banquete. El pueblo de Gran Bretaña se volcó con la Familia Real pese a las penurias de la posguerra, y así ha seguido haciéndolo a lo largo de estas casi siete décadas salvo en contadas ocasiones.

4.- Subida al Trono a los 25 años

La Reina Isabel hizo récord el pasado 9 de septiembre al superar los 23.226 días, 16 horas y 23 minutos de reinado, pasando por encima de su tarabuela, la Reina Victoria I. Para haber sido Jefa del Estado tanto tiempo han tenido que pasar dos cosas: llegar al Trono muy joven y haber vivido una vida larga y con buen salud. Esta segunda característica es una gran noticia, pero no así la primera, ya que se convirtió en Reina de Inglaterra por la prematura muerte de su padre, Jorge VI.

Coronación de la Reina Isabel II del Reino Unido en 1953Coronación de la Reina Isabel II del Reino Unido en 1953

El Monarca siempre tuvo una salud quebradiza, pero las angustias de la II Guerra Mundial terminaron minándole, dejándole extenuado a los 56 años, edad que tenía en el momento de su deceso. Jorge VI sufría cáncer de pulmón, vivía estresado y había sufrido dolencias como una obstrucción arterial, además, solo tenía un pulmón. La causa de la muerte fue sin embargo una trombosis coronaria que se lo llevó mientras dormía.

Ese mismo día, el 6 de febrero de 1952, Reino Unido y otros 31 países tenían nueva Reina. La joven Princesa Isabel, que solo tenía 25 años, se enteró de que su padre había muerto mientras se encontraba de viaje oficial con el Príncipe Felipe en Kenia. Comenazaba así un reinado a 6.000 kilómetros de Inglaterra que se mantiene hasta la actualidad. La coronación de Isabel II se produjo el 2 de junio de 1953, y fue seguida por millones de personas a través de la televisión.

La Reina de Inglaterra celebra su Jubileo de Diamante con los reyes y reinas del mundoLa Reina de Inglaterra celebra su Jubileo de Diamante con los reyes y reinas del mundo

A lo largo de estas seis décadas y media de reinado, Isabel II ha ido perdiendo poder, pues si cuando accedió al Trono era la Jefa del Estado de 32 países, ahora lo es de 16: Reino Unido, Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Granada, Jamaica, Papúa Nueva Guinea, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Islas Salomón y Tuvalu.

5.- La gran familia de la Reina

El matrimonio de los Edimburgo, como eran conocidos entonces Isabel y Felipe de Inglaterra por el título de Duque de Edimburgo que Jorge VI concedió a su yerno, fue muy feliz durante sus primeros años, en los que no tardaron en formar su propia familia. El 14 de noviembre de 1948 vino al mundo en Buckingham Palace el primer hijo de la pareja, un bebé que recibió los nombres de Carlos Felipe Arturo Jorge.

La Reina Isabel y el Duque de Edimburgo con los Príncipes Carlos y Ana en 1951La Reina Isabel y el Duque de Edimburgo con los Príncipes Carlos y Ana en 1951

Reino Unido tenía así otro heredero, que lo ha sido oficialmente con el título de Principe de Gales durante más de 60 años, ya que sigue a la espera de ceñirse una Corona que su madre se niega a transmitir en vida. No tardaron en tener un segundo vástago, una niña nacida el 15 de agosto de 1950 en Clarence House, residencia en la que los Príncipes Isabel y Felipe se instalaron el 4 de julio de 1949. El bebé recibió los nombres de Ana Isabel Alicia Luisa, y es conocida como la Princesa Ana, a quien en 1987 su madre le otorgó el título de Royal Princess (Princesa Real), distinción que un Monarca de Gran Bretaña puede ofrecer a la mayor de sus hijas.

Parecía que la pareja real no deseaba tener más hijos al haber sido padres de un niño y una niña que aseguraban la sucesión en la siguiente generación. Hubo que esperar al 19 de febrero de 1960 para que la ya Reina de Inglaterra diera a luz a su tercer hijo, un varón llamado Andrés Alberto Cristián Eduardo, Duque de York. Para finalizar, el 10 de marzo de 1964, cuando Isabel II tenía 37 años, y el Duque de Edimburgo contaba con 42, nació el Príncipe Eduardo Antonio Ricardo Luis, el cuarto y último vástago de la pareja real más longeva de la historia de la realeza británica. Sin duda, sus hijos han sido los que más alegrías han dado a la Reina Isabel, aunque también le han hecho pasar momentos muy difíciles, sobre todo por sus malos matrimonios.

Sus cuatro hijos le dieron 8 nietos, que su vez han traído al mundo a 5 bisnietos, una cifra que seguramente aumentará con el paso de los años. El Príncipe Carlos es padre de los Príncipes Guillermo (1982) y Harry (1984), nacidos fruto de su desgraciado matrimonio con Lady Di. El Duque de Cambridge es padre junto a Kate Middleton del Príncipe Jorge (2013) y de la Princesa Carlota (2015). La Princesa Ana tuvo dos vástagos fruto de su fallido matrimonio con el capitán Mark Phillips, Peter (1977) y Zara Phillips (1981). El primogénito de la Princesa Real está casado con Autumn Kelly, con la que tiene a Savannah (2010) y a Isla (2012). Por su parte, Zara Phillips contrajo matrimonio con el deportista Mike Tindall, cuyo amor dio como resultado el nacimiento de Mia Grace en enero de 2014.

La Reina Isabel con sus nietos James y Louise y sus cinco bisnietos en su 90 cumpleañosLa Reina Isabel con sus nietos James y Louise y sus cinco bisnietos en su 90 cumpleaños

Los dos hijos mejores de la Reina Isabel y el Duque de Edimburgo también se casaron y han tenido descendencia, aunque todavía no son abuelos. El Duque de York es padre de la Princesa Beatriz (1988) y de la Princesa Eugenia (1990), ambas fruto de su matrimonio con la controvertida Sarah Ferguson, de la que está divorciado. Asimismo, el Príncipe Eduardo se casó con Sophie Rhys-Jones, con la que tiene a Lady Louise Windsor (2003) y al vizconde James Severn (2007). Una gran familia para una gran reina.

6.- 1992: El annus horribilis

Cuando uno vive muchos años, los momentos de alegría son muchos, pero también lo son los de amargura. 1992 podría haber sido un bonito año para Isabel II, ya que celebraba sus 40 años en el Trono, sin embargo, una serie de catástrofes liquidaron su alegría en 12 meses a los que calificó como 'annus horribilis'.

La Reina Isabel II y el Príncipe Felipe de Edimburgo en WindsorLa Reina Isabel II y el Príncipe Felipe de Edimburgo en Windsor

Sus hijos tuvieron casi toda la culpa, pues todos ellos salvo Eduardo, que estaba soltero, liquidaron sus compromisos conyugales. El Príncipe de Gales escandalizó con su separación de Lady Di, la Princesa Ana obtuvo el divorcio de Mark Phillips, mientra, el Duque de York rompió con Sarah Ferguson. Todo ello, más los cacareados problemas entre Carlos y Diana, lograron que la popularidad de la Monarquía cayera en picado. Finalmente, ardió el Castillo de Windsor, el palacio donde más feliz ha sido y donde todavía hoy se escapa junto al Duque de Edimburgo.

7.- Lady Di, la cruz de la Reina

La Reina Isabel no aprobaba la relación entre el Príncipe Carlos y Camilla Parker Bowles, y buscaba para su hijo una joven noble, con un pasado limpio y que fuera fácilmente moldeable para la tarea que le esperaba. La mejor opción fue Lady Diana Spencer, tercera de los cuatro hijos de John Spencer, VIII conde de Spencer y su primera esposa, Frances Ruth Burke Roche, hija de Mauricio Roche, IV barón de Fermoy. Era aristócrata por los cuatro costados y reunía el resto de características para ser una buena consorte en la Casa Real por excelencia. No importó que entre los novios no hubiera apenas química, que el Príncipe de Gales siguiera enamorado de Camilla Parker Bowles o que Lady Di fuera problemática. Había que casar al Heredero, que tenía ya 32 años, y la elección estaba clara.

La Reina Isabel con el Príncipe Carlos de Inglaterra y Lady Di en 1981La Reina Isabel con el Príncipe Carlos de Inglaterra y Lady Di en 1981

La boda se celebró el 29 de julio de 1981 en la Catedral de St Paul de Londres y fue todo un acontecimiento. El enlace del siglo fue visto en directo por millones de personas en todo el mundo, mientras que los británicos se echaron en masa a las calles para ver el cuento de hadas que no tuvo final feliz. En 1982 nació el Príncipe Guillermo, y en 1984 hizo lo propio el Príncipe Harry, que trajeron felicidad a una pareja que nació prácticamente rota. Las infidelidades fueron una constante, sobre todo por parte de él, que siguió viendo a quien desde 2005 es su mujer, Camilla Parker Bowles. Finalmente todo saltó por los aires en 1992, cuando los Gales anunciaron su separación, obteniendo el divorcio en 1996.

En 1995, Lady Di concedió una entrevista a BBC, donde confesó que padecía bulimia, que se autolesionaba, que había sido infiel a su marido y que él lo fue con Camilla Parker, a quien acusó de convertir su matrimonio en una cosa de tres. No dudó en denunciar que nunca fue apoyada por la Familia Real. El resultado fue una caída de popularidad de la Monarquía. Todo el mundo quería a Lady Di, y más en sus peores momentos. Por si fuera poco, su trabajo humanitario dejaba en evidencia a una poco solidaria realeza británica, además, no paraba de salir en prensa. El culmen fue su romance con el millonario Dodi Al Fayed, hijo del entonces dueño de Harrods. Tras un verano de pasión que fue convenientemente mostrado en todos los tabloides del mundo, la tragedia esperaba a la pareja en el Puente de Alma de París, donde el coche en el que viajaban se estrelló mientras eran perseguidos por los paparazzi. Era el 31 de agosto de 1997, moría la mujer y nacía el mito, y para la Reina Isabel, volvía la pesadilla

Los Príncipes Guillermo y Enrique en el funeral de Lady Di en 1997Los Príncipes Guillermo y Enrique en el funeral de Lady Di en 1997

La Monarca tardó en reaccionar y en mostrar públicamente su dolor por la muerte de la 'royal' más querida. Muchos británicos mostraron su malestar por la falta de empatía de Isabel II, que parecía no lamentar que sus nietos hubieran perdido a su madre. Las críticas provocaron que la Monarca ofreciera un mensaje a la nación para llorar el fallecimiento de la Princesa Diana, que tuvo un funeral acorde a su rango, pese a que ya no formaba parte de la Familia Real. Los británicos no olvidaron, pero lograron perdonar a Isabel II.

8.- La muerte de su madre y de su hermana

La Reina Madre fue un gran apoyo durante todo su reinado para Isabel II. Se quedó viuda con 51 años, por lo que tenía toda la energía para ayudar a su hija en todo lo que le propusiera. Con gran salud celebró su centenario el 4 de agosto de 2000, y todavía le quedaba año y medio de vida, ya que falleció el 30 de marzo de 2002 mientras dormía en el Castillo de Windsor. La Reina Madre sufría una bronquitis que acabó con su larga vida, aunque lo que realmente la mató fue el deceso de su hija Margarita.

La Princesa Margarita, la Reina Madre y la Reina Isabel IILa Princesa Margarita, la Reina Madre y la Reina Isabel II

Su hija menor, la siempre escandalosa Princesa Margarita, no contaba con la buena salud de su madre y su hermana, y falleció el 9 de febrero de 2002 a causa de un accidente vascular cerebral que se la llevó a los 71 años, dejando desolados a sus hijos, a su hermana, y sobre todo a su madre, que no pudo reponerse de la muerte de su benjamina. Sin duda fueron unos meses muy duros para la Reina Isabel, cuyo Jubileo de Oro quedó teñido de negro.

9.- La Reina más longeva y el reinado más largo

Con sus 90 años, la Reina Isabel se ha convertido en la reina en ejercicio más longeva de la historia de la Familia Real Británica. Además, logró superar el récord el 9 de septiembre de 2015 al superar los 23.226 días, 16 horas y 23 minutos de reinado de la Reina Victoria I. En el día en el que sopló 90 velas, Isabel II cumplió 64 años, 2 meses y 19 días. Por todo ello ha celebrado el Jubileo de Plata a los 25 años, el Jubileo de Oro a los 50 y por supuesto el Jubileo de Diamante. Este último festival ha sido uno de los grandes acontecimientos de la realeza mundial de los últimos años. Tuvo lugar en 2012, y fue todo un éxito para la Reina Isabel, para la Casa Real y para todo Gran Bretaña.

Foto oficial de la Reina Isabel II en el día en el que logró el reinado más largo de la historia de Reino UnidoFoto oficial de la Reina Isabel II en el día en el que logró el reinado más largo de la historia de Reino Unido

Pese a que durante todo 2012 se recordó que la Monarca cumplía 60 años como Reina, lo que incluyó una gira de la Familia Real por los territorios que tiene a Isabel II como su Jefa del Estado, los actos centrales se celebraron en junio. Desde una misa de acción de gracias, pasando por un crucero fluvial, un gran almuerzo y un concierto por todo lo alto, además de una recepción a los reyes de todo el mundo. Isabel II alcanzó la gloria en 2012, pero no quiso quedarse ahí y ahora va camino de los 70 años de reinado y los 100 años de vida.

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