PRINCESA DE ORANGE

Lo que desvela Amalia de Holanda en su biografía: salud mental, amores, relaciones familiares y un curioso talento

La Princesa de Orange se ha abierto como nunca en el libro realizado por Claudia de Breij con el que se da a conocer ante su mayoría de edad.

Guillermo Álvarez 16 Noviembre 2021 en Bekia

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El 7 de diciembre de 2021, la Princesa Amalia de Países Bajos cumple 18 años. Ese día se convierte en mayor de edad, y por tanto podrá representar a la Casa Real Neerlandesa por sí misma en calidad de heredera de la Corona. No lo hará hasta que no finalice sus estudios universitarios, lo que le llevó a renunciar a la asignación que legalmente le corresponde como Princesa de Orange, pero sí se incorpora al Consejo de Estado, lo que se produce en una ceremonia que tiene lugar un día después de cumplir los 18 en la que será presentada por su padre, el Rey Guillermo Alejandro de Países Bajos, y donde ofrece su primer discurso.

Además de eso, la Casa Real Neerlandesa ha querido que se conozca a la Princesa de Orange, que por decisión de sus padres ha sido la heredera más desconocida de Europa. Para ello, el 16 de noviembre de 2021 se ha publicado un libro llamado 'Amalia' que publica Uitgeverij Pluim y está escrito por Claudia de Breij, que se reunió con la Princesa de Orange para crear una biografía autorizada en la que la heredera habla de su vida. El libro sigue la tradición de dar a conocer así a los herederos. En 1955 Hella Haasse publicó 'Retrato de la Princesa Beatriz' sobre Beatriz de Países Bajos, mientras que en 1985 Renate Rubinstein lanzó 'Alexander' sobre el entonces Príncipe Guillermo Alejandro. En 2021 ha llegado el turno de la Princesa Amalia.

Para anunciar la publicación, la Casa Real Neerlandesa ha dado a conocer un encuentro telemático entre la Princesa de Orange y Claudia de Breij en el que ambas hablan sobre esta biografía. Las risas y el buen rollo dominaron este encuentro virtual, realizado así también debido a que Amalia de Holanda se encuentra disfrutando de un año sabático en el que está realizando una pasantía, y que en palabras de la Reina Máxima, está aprovechando al máximo: "Les puedo asegurar que se lo está pasando genial. Conoció a mucha gente nueva y aprendió mucho".

"Claudia de Breij escribió este libro con motivo del decimoctavo cumpleaños de la Princesa Amalia el 7 de diciembre de 2021. Durante una entrevista en vídeo, la Princesa y la escritora miran echan la vista atrás sobre su colaboración y hablan del resultado final. Claudia de Breij escribió el libro 'Amalia' basado en encuentros con la Princesa. El libro es un reflejo de estas conversaciones y una impresión de la autora. El libro también contiene fotos del archivo privado de la Princesa Amalia", señaló la Casa Real Neerlandesa. Precisamente entre esas fotos, algunas de ellas divulgadas por el servicio de información de la Casa Real, se puede ver una imagen de la Princesa Amalia en octubre de 2012 probándose la tiara Mellerio de rubíes, que aprovechó para ponerse porque la iba a llevar Máxima de Holanda.

En este libro, la Princesa Amalia se ha abierto como nunca y ha repasado diferentes temas, entre ellos las joyas. La primogénita de Guillermo Alejandro y Máxima de Holanda jugaba con muñecas y le gustaban las tiaras, tanto que tiene un curioso talento: "Me encantan las tiaras. Enséñame una tiara y sabré de dónde viene. Puedo reconocer todas las tiaras en Europa". Por lo pronto, ya se puso la tiara Mellerio, que algún día lucirá en un acto oficial si así lo desea.

Sobre su madre ha señalado que tienen un vínculo muy estrecho: "Mi madre es realmente una compañera para mí, una especie de amiga que ve cómo me siento, que siempre está ahí para mí". Con su padre también tiene mucha complicidad, pero es más severo. Recuerda en el libro que en unas vacaciones en Grecia se cayó y aparentemente se había torcido el tobillo. El Rey de Países Bajos le dijo que se levantara y siguiera adelante. Finalmente se vio que la lesión era más grave de lo que parecía y el Monarca le pidió perdón por no haberle tomado en serio. De sus hermanas ha señalado que mientras ella y la Princesa Ariane intentan mantener la paz en familia, la Princesa Alexia es más contestona. De ellas ha dicho también que la pequeña es una soñadora, y que se lleva mejor con su hermana mediana conforme han ido creciendo. En cuanto a su abuela, la Princesa Beatriz, a la que llama Amma, reconoce que se parece mucho a ella, que ambas son perfeccionistas y testarudas, pero que su abuela lo es más que ella.

Que es perfeccionista lo deja claro en el libro, también que siempre está atenta a todo el mundo y que en ocasiones, tanta alerta le deja agotada. Recuerda cuando quería sacar buenas notas, pero se puso tarde y tuvo que pasarse muchas noches estudiando y sin apenas dormir. De eso le echa un poco la culpa a su padre, que le dijo: "Amalia, serías la primera de la familia en graduarse con honores de la escuela secundaria". Y así lo hizo, se graduó Cum Laude, aunque antes de que eso ocurriera, cuando Guillermo Alejandro de Holanda pilló a su hija llorando por el estrés, le cogió de las manos y le dijo que no pasaba nada si finalmente no lo conseguía.

Ha llorado mucho Amalia de Holanda, que reconoce que durante mucho tiempo lloraba hasta que se quedaba dormida. Ha querido hablar de salud mental en este libro y no ha dudado en abrirse totalmente. Cuando era pequeña, sus padres se dieron cuenta de que le pasaba algo y le llevaron a un psicólogo infantil. No ha dudado en pedir ayuda psicológica cuando lo ha creído conveniente ya siendo mayor: "No creo que sea un tabú. Y no hay problema en decirlo en público. A veces todo se vuelve demasiado para mí, el colegio, los amigos, y tengo que hablarlo con alguien. Pido una cita y me desahogo". Y al sacar el tema de la salud mental no olvidó a su tía Inés Zorreguita, hermana de la Reina Máxima, que se suicidó en junio de 2018: "Creo que es bastante normal hablar con un profesional de vez en cuando, especialmente después de lo que le pasó a mi tía. Todo el mundo habla de comida sana y deportes, Y eso también es muy importante. ¿Pero por qué no también de salud mental?". Reconoce que tiene una foto de su tía en su habitación y que intenta pensar "que ella está mejor ahora, que está con mi abuelo".

La Princesa Amalia ha señalado en cuanto a la religión que no es una persona especialmente religiosa, pero que cree que hay algo que llama Dios por conveniencia, pero que ni puede nombrar, ni necesita hacerlo. En relación a su título y posición, apunta que se considera una chica corriente y que no le gusta que la gente vaya presumiendo del título que pueda tener. También ha trabajado como camarera en el beach club de los padres de una amiga. Sobre esa experiencia añade que era una torpe con la bandeja, pero que aprendió a poner cañas y que según su jefa, es una reina de los cócteles. Monta a caballo, de hecho tiene uno, Mojito, y tiene licencia para cazar. No puede usarla hasta que sea mayor de edad, pero su padre creyó conveniente que se sacara la licencia antes. De todos modos, no tiene claro que vaya a hacer uso de la licencia, no sabe si realmente quiere cazar.

Adora esquiar, afición compartida con la Familia Real Holandesa, y aunque le gusta hacerlo fuera de pista, lo que recordó al accidente que le costó la vida a su tío Friso, dice que lo hace con todas las garantías para que no ocurra nada. Tiene pasión por los musicales, y de hecho participó en uno, pero aunque le encanta cantar, no lo hará en público porque es consciente de que cualquiera puede grabarlo y acabaría en todas partes. Para demostrarlo que tiene talento, interpretó 'Memory' de Barbra Streisand, pero una vez más, en privado.

Redes sociales, amores y su deber

Sobre las redes sociales, la Princesa de Orange asegura que las usa porque si no estás en ellas, te pierdes mucho a nivel social. Tiene una cuenta privada, al igual que sus hermanas, aunque declara que tienen que tener mucho cuidado: "Al igual que todo el mundo, solo quieres poder compartir algunas fotos con tus amigos, eso es todo. Pero hay gente que va detrás, que me pregunta a través de mensajes privados si pueden seguirme, que envían cosas raras". Peor fue cuando supo que hubo personas que ofrecieron dinero a sus seguidores para que les enviaran capturas de sus fotos.

No duda en comentar temas amorosos. Poco antes de la publicación del libro, Mark Rutte, Primer Ministro de Países Bajos, señaló que la Princesa Amalia no tendría que renunciar a sus derechos sucesorios si se casara con una mujer. Sin embargo, teniendo en cuenta lo que ha contado, parece que algún día contraerá matrimonio con un hombre. De todos modos, sí ofreció algunas declaraciones sobre la homosexualidad, señalando lo normalizada que está en su casa porque sus padres tienen amigos heterosexuales y amigos homosexuales, por lo que desde bien pequeña vio que era tan normal y corriente una pareja compuesta por un hombre y una mujer, como otra formada por dos hombres o por dos mujeres.

Y ya metiéndose en cuestiones más personales, comentó que le gustan los chicos educados y con modales, y que le llaman más la atención los alemanes que los neerlandeses. Aquí coincide con su abuela Beatriz, casada con el Príncipe Claus, que era alemán. Comentó que ya había tenido algo, una relación de tres meses con un compañero durante la secundaria. Reveló además que supo que unos chicos habían hecho una apuesta para ver quién contestaría antes a la Princesa Amalia. No ganó ninguno. También ha declarado que quiere casarse, pero sin prisa, que ya sabe cómo quiere que sea su vestido de novia y que le gustaría que el carruaje de su boda fuera el Crème Calèche.

Hace ya tiempo que es consciente de lo que le espera, aunque señala que se dio verdadera cuenta en la investidura de Guillermo Alejandro como Rey de Países Bajos en 2013. A los 14 años ya había aceptado plenamente su destino, lo que provocó la risa de su padre porque le dijo que él había tardado más. "Si puedo prevenir una mala situación a través de la diplomacia, si he hecho el mundo un poco mejor, entonces soy feliz. Estoy al servicio de mi país. Doy mi vida por Países Bajos", manifiesta la Princesa de Orange, que asegura además que "no podría firmar algo que quitara la libertad de expresión". No tiene prisa por reinar, y señala que si algo le pasara a su padre antes de tiempo, prefiere que sea su madre la que se haga cargo durante un tiempo. Preguntada por si la Monarquía desapareciera antes de que reinara, señaló que continuaría con su vida.

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