'Asalto al poder' y otras 5 películas que han reducido a escombros la Casa Blanca

DESTROZADA

'Asalto al poder' y otras 5 películas que han reducido a escombros la Casa Blanca

Destruir la residencia presidencial es uno de los principales reclamos que Hollywood utiliza para llamar la atención del público y conseguir más recaudación.

'Asalto al poder' y otras 5 películas que han reducido a escombros la Casa Blanca

Desde que las imágenes empezaron a tener movimiento gracias a los hermanos Lumière, los directores de las películas se empeñaron en mostrar al público escenas impresionantes y espectaculares con el objetivo de llamar su atención y abarrotar así las salas de cine. Gracias a los primitivos trucos de composición y a las más innovadoras técnicas informáticas, los espectadores siempre han podido contemplar en la gran pantalla algunas situaciones que nunca podrían haberse grabado sin poner en peligro la vida del equipo de rodaje.

Sin embargo, se suele decir que la realidad siempre supera la ficción, pero, por fortuna, todavía no se ha repetido en la vida real una de las imágenes más habituales en las películas de acción o ciencia ficción: la destrucción de la Casa Blanca. Terremotos, tsunamis, invasiones alienígenas o acciones terroristas, ... Los cineastas estadounidenses se valen de cualquier excusa argumental para tirar de efectos especiales y dejar reducida a escombros la residencia de su Presidente. Estas son algunas de las cintas en las que el 1600 de la Avenida Pensilvania de Washington D. C. ha sido completamente destrozada:

1 'Superman II' (1980)

Aunque en este caso no puede verse cómo la Casa Blanca vuela por los aires después de sufrir una tremenda explosión, el interior de la misma queda tan destrozado que cualquier equipo de limpieza profesional se caería para atrás del susto al contemplar semejante desastre. Los culpables de este destrozo fueron el General Zod y su séquito de supervillanos, Ursa y Non, los enemigos de Superman que asaltan la vivienda del Presidente para tomar el control del país.

Después de unos cuantos disparos, varios cristales rotos y, como no, una lámpara de araña que acaba sucumbiendo a la fuerza de gravedad, los malos consiguen entrar al Despacho Oval para humillar al mandatario obligándole a ponerse de rodillas. Sin duda, un sin fin de situaciones rocambolescas que pusieron los pelos de punta a más de un patriota en la década de los 80'

2 'Independence Day' (1996)

Casi 20 años después de la anterior, Roland Emmerich regaló al cine de ciencia ficción una de sus películas más míticas. Con unos efectos especiales más que aceptables para la época, Will Smith se enfrentó con uñas y dientes a un grupo de alienígenas que querían hacer de las suyas en el preciado planeta Tierra, pero no pudo evitar que destruyeran uno de los mayores símbolos del poder de Estados Unidos: la Casa Blanca.

De paso, el rayo láser de los extraterrestres también se llevó por delante un helicóptero que sobrevolaba la zona y que hizo la escena mucho más espectacular. Ver la residencia presidencial estallar en mil pedazos se convirtió en todo un reclamo que 20th Century Fox supo utilizar para recaudar los más de 800 millones de dólares que consiguió la película, convirtiéndose en la cinta con más ingresos de 1997.

3 'Mars Attacks!' (1996)

En este caso, casi dos décadas de evolución y desarrollo en el mundo de los efectos especiales no sirvieron para hacer más realista una escena de invasión extraterrestre. Se puede perdonar a Tim Burton porque se trata de una cinta de comedia más que de ciencia ficción o acción, pero lo cierto es que el equipo informático se lo podría haber currado un poco más a la hora de dar vida a estos molestos marcianos que llegaron a la Tierra con muchas ganas de guerra.

Una vez más, los disparos, las ventanas rotas y una lámpara de araña caída vuelven a ser los protagonistas de esta caótica escena en la que el interior de la Casa Blanca termina pareciéndose más al de un edificio cercano a la Franja de Gaza. Menos mal que un grupo de escolares pudo retomar el control y salvar al Presidente de una muerte segura a manos de unos marcianos que parecen dibujos animados.

4 '2012' (2009)

Roland Emmerich debe de ser uno de los cineastas más vigilados por las fuerzas de seguridad de Estados Unidos, y es que su obsesión por destrozar la Casa Blanca es bastante sospechosa. Tuvieron que pasar 13 años para que el director volviera a destrozarla por completo, porque en 'El día de mañana', estrenada en 2004, se limitó a llenarla de lleno y mantuvo sus cimientos intactos. Utilizando como argumento la supuesta devastación mundial a la que la raza humana tendría que enfrentarse en 2012 (y aquí seguimos), el alemán arrasó la casa del Presidente con una ola gigante y un portaaviones que terminó cargando contra su propia patria.

Una vez más, Emmerich se anotó un tanto gracias al cine de catástrofes y su película sobre el fin del mundo se coló entre las 5 con mayor recaudación en taquilla de 2009, acumulando más de 769 millones de dólares... Parece que eso de ver cómo la Casa Blanca acaba reducida a escombros vende, y mucho.

5 'Objetivo: La Casa Blanca' (2013)

Hasta ahora se ha recurrido a los extraterrestres y a las catástrofes naturales para destrozar la casa presidencial de Estados Unidos, pero ha faltado mencionar otro recurso que los cineastas emplean muy a menudo para dejar por los suelos, literalmente, esta vivienda: el de los terroristas. Atrás quedaron los tiempos en los que los comunistas eran los malos de la película, y en esta cinta son los norcoreanos los villanos que quieren hacer caer a todo el mundo libre.

En esta ocasión, no se escatimó en efectos especiales y la fachada principal de la Casa Blanca es completamente destruida por las balas de una nave militar que reparte torpedos a diestro y siniestro con otros símbolos nacionales como la bandera o el obelisco, que también termina en ruinas.

6 'Asalto al poder' (2013)

No pasaron ni 3 meses del estreno de la cinta anterior cuando esta película protagonizada por Channing Tatum y con casi el mismo argumento vio la luz. Una vez más, Roland Emmerich se sentó en la silla de director para mandar destruir la Casa Blanca sin ningún tipo de remordimiento. No contento con hacer polvo la residencia presidencial, el cineasta también consideró oportuno que el Air Force One se estrellara y que el Capitolio de Estados Unidos volara por los aires... ¡No dejó títere con cabeza!

Sin embargo, los 150 millones de dólares de presupuesto no fueron suficientes para llamar la atención del público y la película no logró hacerse un hueco entre las que más recaudaron del año 013, lista encabezada por la inigualable 'Frozen'. En cualquier caso, ver a Tatum correteando por un edificio en llamas con una camiseta de tirantes bien apretada y sudada puede convertirse en una razón más que suficiente para hacerse con un bol de palomitas y sentarse a ver cómo un grupo de desalmados destruyen, una vez más, la casa más emblemática de Washington D. C.

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