La Reina Sofía, la Duquesa María Teresa, la Princesa Charlene y otras royals extranjeras
CAMBIO DE NACIONALIDAD

La Reina Sofía, la Duquesa María Teresa, la Princesa Charlene y otras royals extranjeras

Sudáfrica, Cuba, Australia... son muchos y variados los países de los que proceden muchas de las princesas y reinas europeas que han tenido que renunciar a su nacionalidad por amor

La Reina Sofía, la Duquesa María Teresa, la Princesa Charlene y otras royals extranjeras

En 2017 se celebró el 80 aniversario de la boda real que marcó un antes y un después para la Monarquía Británica. Se trató del enlace del tío de la actual soberana, el Rey Eduardo VIII, con la estadounidense Wallis Simpson. Fue la culminación de una turbulenta historia de amor marcada por la condición de divorciada de ella y la renuncia al trono de él. Algo insólito y traumático cuyas consecuencias todavía son apreciables en la actualidad.

Los Duques de Windsor en su bodaLos Duques de Windsor en su boda

Sin embargo, décadas después las cosas han cambiado mucho en la Familia Real Británica y lo que tuvo de malo esa boda lo tiene hoy de bueno el enlace del Príncipe Harry con la actriz estadounidense (y divorciada) Meghan Markle. La joven californiana ha conseguido ganarse el cariño de los británicos, de su familia política y de la propia Reina Isabel II. Puede que eso se deba a que desde la abdicación de Eduardo VIII han sido muchas las extranjeras y plebeyas que se han ido colando en las diferentes monarquías europeas, normalizando así la situación y contribuyendo a modernizar tan anticuada institución.

España

Una de las primeras fue la Reina Sofía, griega de nacimiento pero que a raíz de su matrimonio con el todavía Príncipe Juan Carlos de Borbón en 1962 renunció a su nacionalidad y a sus derechos al trono griego para convertirse en española y en católica. Tampoco ella fue la primera extranjera en la Familia Real Española, puesto que la abuela de su marido también lo era: la Reina Victoria Eugenia (esposa del Rey Alfonso XIII) nació en el seno de la Familia Real Británica. A su vez, la suegra de ésta última tampoco era española: la Reina María Cristina (esposa del Rey Alfonso XIII) era heredera del Imperio Austro-Húngaro.

La Reina Sofía en las Bodas de Oro de los Reyes de GreciaLa Reina Sofía en las Bodas de Oro de los Reyes de Grecia

Grecia

La cuñada de la Reina Sofía también tuvo que nacionalizarse en un país que no era el suyo. La Reina Ana María de Grecia (esposa del Rey Constantino II) era hija de los Reyes de Dinamarca y hasta su matrimonio con el heredero griego en 1964 ostentaba el título de princesa danesa. Sin embargo, como consecuencia de la complicada situación de la monarquía griega, Ana María utiliza pasaporte diplomático danés y tanto ella como sus hijos tienen el título de Príncipes de Dinamarca.

Curiosamente, los tres hijos mayores de la Reina griega también están casados con personas de diferentes nacionalidades: la Princesa Alexia con el español Carlos Morales, el Príncipe Pablo con la británica Marie-Chantal Miller y el Príncipe Nicolás con la venezolana Tatiana Blatnik.

Los Reyes de Grecia con cuatro de sus hijos en sus Bodas de OroLos Reyes de Grecia con cuatro de sus hijos en sus Bodas de Oro

Dinamarca

En su calidad de Príncipes daneses, Ana María de Grecia y sus descendientes forman parte de la Familia Real de Dinamarca, encabezada por la hermana de la reina griega, Margarita II. Una familia que tampoco está exenta de "infiltrados" extranjeros. De hecho, los dos hijos de la soberana están casados con mujeres procedentes de países bastante lejanos a Dinamarca.

El más lejano es sin duda Australia, donde nació y se crió la Princesa Mary (esposa del Príncipe Federico). No obstante, sus antepasados eran emigrantes escoceses y sus propios padres se trasladaron a los Estados Unidos durante algunos años cuando a John Donaldson le ofrecieron un trabajo en la NASA. Por su parte, la Princesa Marie (esposa del Príncipe Joaquín), proviene de un país más cercano a Dinamarca, o al menos dentro del mismo continente: Francia. Precisamente el recién fallecido Príncipe Enrique, marido de la Reina Margarita, también era francés.

La Familia Real Danesa celebra el 75 cumpleaños de Margarita de Dinamarca en AarhusLa Familia Real Danesa celebra el 75 cumpleaños de Margarita de Dinamarca en Aarhus

Luxemburgo

Otra de las familias reales europeas con mayor mezcla de nacionalidades es la luxemburguesa. La actual Gran Duquesa María Teresa fue una de las primeras latinas en adentrarse en el Gotha: nació en Cuba en el seno de una familia acaudalada que con el estallido de la Revolución Castrista emigró a Nueva York y Ginebra (incluso residieron temporalmente en Santander). Estos orígenes supusieron un motivo de enfrentamiento con su suegra la Gran Duquesa Josefina Carlota, que pese a que ella era belga de nacimiento, nunca aceptó que su hijo se casase con una extranjera "criolla".

La esposa Enrique I de Luxemburgo llegó a hacer las siguientes declaraciones: "Siempre estaré agradecida a los luxemburgueses porque, desde el momento en que llegué, me hicieron sentir como en mi propia casa. Al haber nacido en otro continente y vivir en tres países diferentes, durante años sentía que no pertenecía a ningún lugar".

La Familia Real de Luxemburgo en la Fiesta Nacional de Luxemburgo 2016La Familia Real de Luxemburgo en la Fiesta Nacional de Luxemburgo 2016

Probablemente estos sentimientos de desarraigo fueron los que la llevaron a aceptar con los brazos abiertos a sus dos nueras, ambas procedentes de países extranjeros: la Princesa Estefanía (esposa del Príncipe Guillermo) es belga y la Princesa Clara (esposa del Príncipe Félix) es alemana.

Otros casos conocidos

Durante años era tradición que los diversos príncipes y princesas europeos se casasen entre ellos, por lo que no es de extrañar que la realeza esté tan relacionada entre sí y que los casos de consortes procedentes de otro país sean muy frecuentes: la Reina Silvia de Suecia es alemana (aunque se crió en Brasil), la Reina Paola de Bélgica es italiana, la Princesa María de Liechtenstein es checa, etc.

De izquierda a derecha: Silvia de Suecia, Paola de Bélgica, Máxima de Holanda y Charlene de MónacoDe izquierda a derecha: Silvia de Suecia, Paola de Bélgica, Máxima de Holanda y Charlene de Mónaco

Además, durante los últimos años se han vivido casos muy parecidos al de María Teresa de Luxemburgo en cuanto a consortes procedentes de países fuera del continente europeo: la Reina Máxima de Holanda es argentina, la Princesa Charlene de Mónaco es sudafricana... Por lo tanto, ¿cómo va alguien a escandalizarse a estas alturas porque una estadounidense divorciada sea Princesa de Inglaterra?

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