Los motivos por lo que Beatriz de York siempre agradecerá haberse casado antes del final de la pandemia

FAMILIA REAL BRITÁNICA

Los motivos por lo que Beatriz de York siempre agradecerá haberse casado antes del final de la pandemia

La Princesa Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi no tuvieron la boda de sus sueños, pero hay una serie de motivos por las que casarse aquel 17 de julio de 2020 fue lo mejor que pudieron hacer.

Los motivos por lo que Beatriz de York siempre agradecerá haberse casado antes del final de la pandemia

Cuando Eugenia de York y Jack Brooksbank se casaron en aquel ventoso 12 de octubre de 2018 en la Capilla de St George de Windsor Castle, muchos miraron hacia Beatriz de York, la única nieta adulta de la Reina Isabel y el Duque de Edimburgo que permanecía soltera para recordar que ella sería la próxima en protagonizar una boda real en Reino Unido. Casualidad o no, por aquellos tiempos conoció, o mejor dicho, se reencontró, porque sus familias se conocían de sobra, con Edoardo Mapelli Mozzi, empresario y aristócrata británico de origen italiano. Edo Mapelli estaba entonces con Dara Huang, madre de su hijo Wolfie, pero no dudó en romper su relación al enamorarse de la hija de los Duques de York. Desde entonces todo fue muy rápido y en septiembre de 2019 anunciaron su compromiso. Lamentablemente, su felicidad coincidió con el señalamiento del Príncipe Andrés por su relación con el pedófilo Jeffrey Epstein, lo que sin duda ensombreció la alegría de una pareja que deseaba formalizar su amor cuanto antes.

La Princesa Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi anuncian su compromisoLa Princesa Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi anuncian su compromiso

La boda se fijó para el 29 de mayo de 2020 en la Capilla del Palacio de St James de Londres, escenario de enlaces y bautizos reales incluyendo el de la propia Beatriz de York. Además, consciente del disgusto que tenía su nieta al haberse convertido su boda en una fuente de preocupaciones tras la salida del Duque de York de la Casa Real Británica después de la desastrosa entrevista en 'Newsnight' que concedió para limpiar su nombre y que generó el efecto contrario, la Reina Isabel tuvo un detalle. Concedió a la pareja poder utilizar Buckingham Palace para el banquete de bodas, un gesto que había tenido 9 años atrás con el Príncipe Guillermo y Kate Middleton, superiores en rango al ser los futuros Príncipes de Gales primero y Reyes después.

Pero todo lo que podía salir mal, salió mal. A Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi les pasó como a tantas otras parejas que habían planeado su boda desde primavera de 2020. Con el estallido de la pandemia se vieron obligados a cancelar su enlace sin saber cuándo podrían casarse. Al menos, teniendo en cuenta que el Príncipe Andrés era persona non grata, se evitaba una boda real televisada con el Duque de York llevando al altar a su hija. Ya no sería así, y ni siquiera por la pandemia, sino porque se había estipulado que la boda sería lo más privada posible. Nada de cámaras, nada de saludos y nada de carruajes, algo que sí tuvieron Eugenia de York y Jack Brooksbank.

La Princesa Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi en su boda paseando cerca de Royal LodgeLa Princesa Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi en su boda paseando cerca de Royal Lodge

La sorpresa llegó cuando la Casa Real Británica comunicó que Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi se habían casado por sorpresa el 17 de julio de 2020: "¡Felicidades a Su Alteza Real la Princesa Beatriz y al Señor Edoardo Mapelli Mozzi! La pareja se casó en una pequeña ceremonia privada en la Capilla Real de Todos los Santos en Royal Lodge, Windsor, el viernes 17 de julio. La Princesa Beatriz y el Señor Edoardo Mapelli Mozzi celebraron su boda con su familia más cercana. La feliz pareja es retratada con Su Majestad la Reina y el Duque de Edimburgo". La Reina prestó a su nieta un vestido de Norman Hartnell que había estrenado en la premiere de 'Lawrence de Arabia' en Londres el 10 de diciembre de 1962 y que se arregló para la ocasión, así como la tiara fringe de diamantes de la Reina Mary, la misma con la que Isabel II se casó con el Duque de Edimburgo en 1947.

Fueron en torno a 20 invitados los que disfrutaron de una fiesta posterior en el Royal Lodge y que festejaron esta boda que no fue como los novios idearon, pero que sin duda fue un acierto teniendo en cuenta sus opciones y lo que vino después. Lo primero es que Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi querían casarse cuando antes y no deseaban esperar más. La situación era incierta debido a la pandemia, y nada garantizaba que si retrasaban más la boda pudieran casarse en St James y celebrar el banquete en Buckingham. Optaron por tanto por algo sencillo en Windsor tras el primer confinamiento que vivió Reino Unido.

Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi en su bodaBeatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi en su boda

Fue un acierto porque el padre de ella pudo ser el padrino sin problemas. No se le hubiera permitido hacerlo en una boda real al estilo habitual, pero en una boda íntima sin cámaras y con personas cercanas no se cuestionó que el Príncipe Andrés tuviera un papel tan importante. Lo peor estaba por llegar para él cuando Virginia Giuffre le acusó de abuso sexual cuando era menor, un asunto que le costó ser definitivamente expulsado de la Casa Real Británica y que solucionó con un acuerdo extrajudicial que le evitó de problemas en los tribunales, pero que no mejoró su maltrecha imagen pública.

Pudo tener a su abuelo en la boda

También está claro que agradece haberse casado en aquel momento porque así pudo contar con la presencia de los abuelos. En aquel tiempo la Reina Isabel estaba muy bien de salud, y además no tuvo que desplazarse demasiado al haber tenido lugar la boda muy cerca de Windsor Castle. Pero sobre todo, allí estuvo el Duque de Edimburgo en el que fue el último enlace al que asistió. El Príncipe Felipe murió el 9 de abril de 2021 a los 99 años, por lo que en aquel momento le quedaban menos de 9 meses de vida. Si Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi hubieran esperado al final de la pandemia, habrían lamentado la ausencia del Duque de Edimburgo. El Príncipe Felipe era una figura fundamental para Beatriz de York, que reconoce que no puede evitar echarse a llorar cuando le recuerda, algo que ocurrió en el homenaje que se le rindió en la Abadía de Westminster el 29 de marzo de 2022.

Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi en su boda con la Reina Isabel y el Duque de EdimburgoBeatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi en su boda con la Reina Isabel y el Duque de Edimburgo

Además, la Princesa Beatriz y Edo Mapelli deseaban tener un hijo en común cuanto antes, y si bien en Mónaco los royals tienen hijos antes de casarse sin problemas, no se vería de la misma forma dentro de la Familia Real Británica. Así, la pareja se casó el 17 de julio de 2020 y 14 meses después de su boda fueron padres de una niña llamada Sienna Elizabeth. Su felicidad era total y ya poco les importaba haberse casado en una boda sencilla. Lo importante es que dieron el paso que querían dar, que fueron felices y que echando la vista atrás saben que tomaron la decisión acertada.

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