Enemigos Íntimos: ¿Cómo pasaron Eugenia Martínez de Irujo y Fran Rivera del amor a las peleas por su hija?
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Enemigos Íntimos: ¿Cómo pasaron Eugenia Martínez de Irujo y Fran Rivera del amor a las peleas por su hija?

Repasamos cómo ha evolucionado la relación entre el torero y la aristócrata desde su matrimonio a la actualidad.

Enemigos Íntimos: ¿Cómo pasaron Eugenia Martínez de Irujo y Fran Rivera del amor a las peleas por su hija?

Eugenia Martínez de Irujo nació en el seno de una de las familias aristocráticas más conocidas de nuestro país. Por su parte, Fran Rivera nació de la unión entre dos de los personajes más mediáticos de España a finales del siglo pasado, Francisco Rivera 'Paquirri' y Carmina Ordóñez. Es por esto que la relación entre la Duquesa de Montoro y el torero fue uno de los temas estrella de la prensa del corazón de los 90. Ambos estaban en el punto de mira prácticamente desde su nacimiento y sus relaciones sentimentales no iban a ser menos, tal y como lo siguen siendo a día de hoy.

Juntos formaron una pareja que no tenía miedo de esconderse para mostrar su amor con el público y los medios. Parecía que estaban hechos el uno para el otro y pasaron por el altar bajo la atenta mirada de toda España (su boda se trasimitió en directo por televisión), sin embargo, no todas las historias tienen un final feliz y parece que "el amor se les gastó de tanto usarlo". A pesar de haber hecho partícipes a los lectores y seguidores del mundo del corazón de su buena relación tras su divorcio, la mayoría de edad de la hija que tienen en común podría haber hecho que estos dos mediáticos personajes dejaran a un lado el buen rollo del que tanto alardeaban.

El inicio del romance

Tenemos que remontarnos hasta 1992 para encontrar el origen de esta relación. El mismo año en el que España celebraba sus primeros y hasta ahora únicos Juegos Olímpicos en Barcelona y acogía la Exposición Universal en Sevilla, Fran Rivera, que por entonces tenía tan solo 18 años, y Eugenia Martínez de Irujo con 24, coincidían por primera vez. En ese mismo año iniciaron un romance de juventud que duraría dos años. Tras una ruptura, retomarían su relación en 1997 revolucionando el mundo del corazón con su supuestamente consolidado amor.

La gran boda

Eugenia Martínez de Irujo y Fran Rivera el día de su bodaEugenia Martínez de Irujo y Fran Rivera el día de su boda

Tan solo un año después, en 1998, Eugenia y Francisco deciden unirse en matrimonio. Fue en la catedral de Sevilla el 23 de octubre de dicho año cuando se celebró esta boda por todo lo alto. Además de sus respectivas familias, acudirían personajes de todo tipo a este mediático enlace que, además, fue retransmitido en directo en TVE por el interés que despertaba la unión matrimonial de estos dos personajes en el público. Este evento al que asistieron alrededor de 1400 invitados, fue comparado con las bodas de las Infantas Cristina y Elena de Borbón que habían contraído matrimonio con sus respectivos maridos tan solo un año antes.

El nacimiento de Tana

Justo un año después de su gran boda, llegaría el punto de inflexión para la pareja. El 19 de octubre de 1999 nacía en Sevilla Cayetana Rivera, su primera y única hija en común. Los medios se volcaron una vez más con la pareja y consideraron el nacimiento de Tana, como la apodaría su abuela Carmina Ordoñez, como la consolidación definitiva del amor de esta pareja. El nombre de la niña tenía un especial significado para ambos, ya que lo compartía con la madre de Eugenia, la Duquesa de Alba, y con el hermano de Fran, Cayetano Rivera.

El divorcio de mutuo acuerdo

Pero como decíamos antes, el amor de esta pareja no duró para siempre y en marzo de 2002 sorprendían a aquellos que creían en ellos como el ejemplo de un amor infinito con la publicación de un comunicado en el que anunciaban el fin de su relación. Se trataba de un divorcio de mutuo acuerdo "por diferencias irreconciliables". En aquel momento se dispararon las alarmas y no fueron pocos medios los que hablaron de supuestas infidelidades continuas por parte de Fran Rivera y falta de compromiso.

Cayetana Rivera con su padre Fran Rivera cuando era una niñaCayetana Rivera con su padre Fran Rivera cuando era una niña

Aún así, ambos estuvieron dispuestos, desde el primer momento, a mantener una buena relación por el bien de su hija. Cayetana, que tan solo tenía 3 años en ese momento, se quedaría con su madre que había conseguido su custodia con un régimen de visitas establecido para Fran Rivera. Años más tarde, en 2009, el torero pediría la nulidad eclesiástica para poder casarse con su actual pareja, Lourdes Montes. En su momento, Eugenia se mostró totalmente a favor de esta decisión de su exmarido y no puso ningún impedimento para que este pudiera conseguir la nulidad para volver a pasar por el altar. A pesar del beneplácito de la hija de la Duquesa de Alba, Fran tuvo que esperar hasta 2014 para conseguir este trámite y poder casarse con Lourdes.

Los reencuentros

Tras el divorcio su relación siempre fue buena o, al menos, es lo que demostraban ante los medios. Era fácil que ambos hubiesen entrado al trapo y criticar a su expareja teniendo en cuenta su exposición mediática y el comentado historial sentimental de ambos. Sin embargo, esto no fue así y, aunque en algún momento Fran Rivera sí desveló algunas intimidades de la pareja, gozaban de una buena relación en la que la gran mediadora era su hija Cayetana. Incluso llegaron a protagonizar un sonado reencuentro en 2010 durante la pregrinación de El Rocío que ocupó las portadas de varias publicaciones de nuestro país. Ambos se mostraron muy cómplices durante dicho camino y compartieron risas y bailes en un reencuentro propiciado por su hija que la propia Eugenia calificó de "estupendo".

La pelea por la custodia

No obstante, su buena relación no podía durar muchos más años y en 2012 llegó el final de su aparente buen rollo. Aunque existía una sentencia firme que le otorga la custodia de Cayetana a Eugenia Martínez de Irujo, en el mencionado año, Fran Rivera interpone una demanda en su contra para solicitar dicha custodia. Al parecer, fue la propia menor la que manifestó el deseo de irse a vivir con su padre por el que siente absoluta devoción, pero acabó rectificando y aseguró al juez que quería continuar viviendo con su madre. Cuando Fran Rivera dio este paso, su exmujer no quiso quedarse quieta y utilizó todas sus armas para hacerle frente. Finalmente, el juez volvió a darle la razón a la aristócrata y falló en su favor alegando además que Fran Rivera no había cumplido con el régimen de visitas establecido en la sentencia anterior.

Cayetana de Alba bailando con Fran Rivera para celebrar su bodaCayetana de Alba bailando con Fran Rivera para celebrar su boda

Desde el inicio de este conflicto, Eugenia manifestó su inconformidad por la comodidad de su hija, principalmente. La joven, que entonces tenía 14 años, vivía junto a ella en Madrid, donde iba al colegio y tenía su círculo de amigos, entre los que se encuentra Froilán, algo que tendría que cambiar de irse a vivir con su padre. Esta situación, además, supuso una grave traición para Cayetana Fitz-James Stuart. La Duquesa de Alba, que tenía una impecable relación con el torero y exmarido de su hija, llegó a asegurar que para ella pasaba a "estar muerto".

La mayoría de edad de Tana

A pesar de los malos momentos pasado durante el litigio por la guardia y custodia de Cayetana, parecía que las aguas habían vuelto a su cauce y que Fran Rivera y Eugenia Martínez de Irujo habían vuelto a la calma y la cordialidad. Al menos así fue hasta octubre de 2017, mes en el que su hija por fin cumplía la mayoría de edad. Para celebrar este acontecimiento y evitar persecuciones de paparazzi o publicación de fotos no deseadas, como pasara con Andrea Janeiro, Fran Rivera decidió posar junto a su hija para ocupar la portada de varias publicaciones evitando la especulación de los medios con la imagen de Tana. Al parecer este reportaje fotográfico reavivó la mala relación entre los padres de la joven.

Fran Rivera con su hija Cayetana en su boda religiosa con Lourdes Montes en SevillaFran Rivera con su hija Cayetana en su boda religiosa con Lourdes Montes en Sevilla

En un primer momento, se pensó realizar dicho posado junto a Eugenia, pero esta se negó en rotundo. Esto no impidió que padre e hija continuaran con su propósito y lo hicieran "a sus espaldas", algo que sorprendió completamente a la aristócrata. Aunque, en un principio, parecía apoyar la decisión de su hija, no tardó el culpabilizar a Fran Rivera de estas fotografías: "Cayetana no ha decidido, ha decidido él, que siempre le echa la culpa a la niña, pero ella no es culpable de nada. La niña no sabe de este mundo", aseguró evidenciando que la enemistad era más fuerte que nunca entre ambos.

¿Y ahora qué?

Actualmente, ambos se encuentran en la felicidad plena de sus matrimonios. Muchos aseguran que la reacción de Eugenia, que se ha casado recientemente con Narcís Rebollo, se debe a la envidia de la relación que tiene su hija con su progenitor y Lourdes Montes. Cayetana tiene una estupenda relación con su padre y la mujer de este y eso podría no ser plato de buen gusto para Eugenia. Aún así, es evidente que ambos son capaces de seguir con sus vidas y, ahora que su hija es mayor de edad, es más que probable que no volvamos a tener nuevas noticias que los relacionen por mucho tiempo. Pase lo que pase, estaremos pendientes de lo que pueda acontecer en un futuro entre Eugenia Martínez de Irujo y Fran Rivera.

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