Los presuntos excesos de las Infantas Elena y Cristina con sus escoltas durante la crisis del coronavirus

HARTAZGO

Los presuntos excesos de las Infantas Elena y Cristina con sus escoltas durante la crisis del coronavirus

Las hermanas del Rey ordenan a sus escoltas que hagan trabajos que no les corresponden y no les dispensan de sus tareas a pesar de la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus.

Los presuntos excesos de las Infantas Elena y Cristina con sus escoltas durante la crisis del coronavirus

La Infanta Elena en el concierto de Siempre AsíLa Infanta Elena en el concierto de Siempre Así

La Infanta Elena tiene 20 escoltas, de los que entre cuatro y seis se dedican a vigilar su casa. El resto, como no se puede salir, esperan en una sala de 10 metros cuadrados con sofá y tele mientras esperan recibir órdenes. Al menos les han permitido no estar todos juntos, aunque los escoltas señalan que podrían reducir servicios y no tener que ir a trabajar todos los días. La Duquesa de Lugo ya no sale, aunque le costó aceptarlo y hasta el último momento iba y venía e incluso se fue de cacería. Tuvo que ser el Rey Juan Carlos el que insistió para que se quedara en casa. Los que van a comprar y a sacar el perro sería los escoltas, que denuncian que incluso tuvieron que ir a La Zarzuela a buscar unos zapatos.

Encerrados en Ginebra

La situación es todavía peor en Ginebra, donde la Infanta Cristina permanece confinada en su casa junto a sus hijos. Cristina de Borbón tiene a 15 personas que velan por su seguridad. De ellos, tres se encuentran en Suiza sin posibilidad de volver con sus familias a España y denuncian no solo estar sin los suyos en tan duros momentos, sino que aunque no pueden realizar su trabajo de protección porque las Infantas y sus hijos no salen, sí están siendo utilizados para tareas que no les corresponden.

La Infanta Cristina en GinebraLa Infanta Cristina en Ginebra

Los escoltas se quejan de que les han llegado a mandar a comprar medicinas a las 03:00 horas de la madrugada o que fueran a por una pizza a un restaurante, tareas que no tienen nada que ver con el servicio que tienen que prestar. "No entendemos que hasta en las comisarías se haya reducido la presencia de personal y que los escoltas tengamos que realizar tareas que no nos corresponden, y algunos incluso estén encerrados en Ginebra", señalan los agentes.

Te puede interesar