La Reina Máxima de Holanda luce la tiara Estuardo y brilla en la cena de gala en su visita de Estado a Suecia

DESLUMBRANTE

La Reina Máxima de Holanda luce la tiara Estuardo y brilla en la cena de gala en su visita de Estado a Suecia

La consorte del Rey Guillermo Alejandro de los Países Bajos ha apostado por la pieza más importante de su joyero, conformada por un diamante de 40 quilates.

La Reina Máxima de Holanda luce la tiara Estuardo y brilla en la cena de gala en su visita de Estado a Suecia

La Visita de Estado de los Reyes Guillermo Alejandro y Máxima de los Países Bajos a Suecia, que comenzó el 11 de octubre de 2022 y se desarrollaría durante tres días, se centró en afianzar las relaciones estratégicas de amistad entre ambos reinos, además de abordar temas relacionados como la igualdad de género, la ecología o la preocupación por el problema energético al que se enfrenta Europa. Sin embargo, y dado que ambos países son Monarquías, todas las miradas también se centraron en la gran cena de gala que los Reyes de Suecia ofrecieron a sus invitados en el Palacio Real de Estocolmo durante su primera noche en el país escandinavo. Tiaras, pompa y boato fueron las tres grandes protagonistas de este acontecimiento que reunió a la Familia Real sueca con los monarcas holandeses, demostrando nuevamente la magnificencia de la Casa de Bernadotte, dinastía reinante en Suecia desde 1818 y que nunca defrauda en este tipo de encuentros.

Los Reyes de Holanda, junto con los Reyes de Suecia, en la cena de gala de su Visita de Estado a SueciaLos Reyes de Holanda, junto con los Reyes de Suecia, en la cena de gala de su Visita de Estado a Suecia

Aunque una semana antes, en el mismo Palacio Real de Estocolmo, se celebró otra cena de gala ofrecida por el Rey Carlos XVI Gustavo de Suecia con motivo de la apertura del curso político y en la que fue llamativa la ausencia de su esposa, la Reina Silvia de Suecia, más recuperada de su resfriado, no ha querido perderse la velada ofrecida en honor de sus homólogos holandeses. Además de la buena noticia que supone la vuelta de la consorte del monarca sueco a la vida pública, ha sido Máxima de Holanda quien ha acaparado todas las miradas con su derroche de estilo y elegancia, llegando a hacer sombras al resto de damas que también participaron en este banquete gracias al vestido que escogió y, principalmente, a la tiara con la que se coronó para esta cita.

Las grandes joyas de la cena de gala

Además de los Reyes de Suecia y de los Países Bajos, otros miembros de la Familia Real sueca también fueron invitados a participar en la espectacular cena de gala que se celebró la noche del 11 de octubre de 2022 en el Palacio Real de Estocolmo. La Princesa heredera Victoria, el Príncipe Daniel, el Príncipe Carlos Felipe, la Princesa Sofía, la Princesa Cristina y Tord Magnuson se unieron a los monarcas en una cita histórica que ha afianzado los lazos de amistad que unen a ambas Casas Reales. Sin embargo, también fue el momento perfecto para sacar de los joyeros reales las principales piezas que atesoran y mostrar al mundo el poder y la grandeza de ambos reinos.

La Reina de Suecia, que ejercía de anfitriona junto con su esposo, el Rey Carlos XVI Gustavo, se decantó para la ocasión por su tiara favorita: la Braganza o de Coronación. Se trata de una de las diademas más importantes de entre las que conserva la Casa de Bernadotte, estando reservada para los actos más solemnes e importantes del Estado. Esta pieza de joyería está elaborada con diamantes brasileños engarzados en oro y plata, y une a Silvia de Suecia con ese pasado luso que también tiene, de ahí el cariño que tiene por esta joya. Además, eligió también la banda de Dama Gran Cruz de la Orden del León Neerlandés, todo un gesto de afecto respecto de sus invitados que destacaba en su vestido largo de color fucsia.

Silvia de Suecia luce la tiara Braganza en la cena de gala ofrecida a los Reyes de Holanda en el Palacio Real de EstocolmoSilvia de Suecia luce la tiara Braganza en la cena de gala ofrecida a los Reyes de Holanda en el Palacio Real de Estocolmo

Por su parte, la princesa heredera de Suecia no quiso hacer sombra a su madre y se decantó por una joya algo más sencilla, aunque no poder ellos menos majestuosa. Victoria optó por la tiara de amatistas, la que más veces ha lucido desde que alcanzó su mayoría de edad, siendo una primitiva gargantilla que perteneció a la Emperatriz Josefina de Francia y que la Reina Silvia transformó en diadema. En cuanto a la Princesa Sofía, rescató de su joyero la tiara que sus suegros le regalaron en 2015 con motivo de su boda con el Príncipe Carlos Felipe, mientras que la Princesa Cristina, hermana de Carlos XVI Gustavo, decidió escoger la famosa tiara de los Seis Botones.

Máxima de Holanda, reina de estilo y elegancia

Dado que las mujeres de la Casa de Bernadotte acostumbran a lucir espectaculares tiaras que demuestran el rico tesoro que posee la Familia Real sueca, Máxima de Holanda no ha querido quedarse atrás y ha viajado hasta Suecia acompañada de la pieza más importante de su joyero. La consorte del Rey Guillermo Alejandro de los Países Bajos rescató la tiara Estuardo o Stuart, cuyo origen se remonta al siglo XVII. Además de este valor histórico, está conformada por un diamante de casi 40 quilates de color azul grisáceo, lo que le convierte en una joya de valor incalculable y que hace sombra a cualquier otra diadema que se precie.

Máxima de Holanda conversa con Carlos XVI Gustavo de Suecia en la cena de gala en el Palacio Real de EstocolmoMáxima de Holanda conversa con Carlos XVI Gustavo de Suecia en la cena de gala en el Palacio Real de Estocolmo

Una de las principales peculiaridades de la tiara Estuardo es que es desmontable, pudiendo mostrarse de forma reducida sin el impresionante diamante que la corona. De hecho, la Reina Beatriz nunca la lució de forma completa durante todo su reinado, y no se veía en público desde 1972, hasta que Máxima decidió volver a rescatar esta pieza de joyería en su Visita de Estado a Reino Unido en 2018. En aquel momento, la propia Reina confesó que era un gesto con el que remarcar la importancia que tiene para Países Bajos las relaciones con las islas británicas. Cuatro años después, ha vuelto a dar este golpe de efecto en Suecia, lo que le ha ayudado también a coronarse como toda una reina de estilo y elegancia.

La tiara que lució Máxima de Holanda durante la cena de gala en el Palacio Real de Estocolmo no fue lo único que llamó la atención de su estilismo. A diferencia de los colores lisos por los que se decantaron todas las mujeres de la Familia Real sueca, la mujer de Guillermo Alejandro de los Países Bajos fue fiel a su propio estilo y optó por un vestido de gala en tono salmón con un llamativo estampado floreado, del que además colgaba una capa que caía desde el hombro derecho. Del mismo modo, no se olvidó tampoco de lucir la banda azul de la Real Orden de los Serafines, haciendo un guiño al Reino de Suecia.

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