El legado de Carmen Franco: juicios pendientes, exhumaciones y propiedades en venta

HERENCIA ENVENENADA

El legado de Carmen Franco: juicios pendientes, exhumaciones y propiedades en venta

Un año después de su muerte, sus herederos luchan por sobrevivir a su ausencia y mantener a flote el ingente patrimonio amasado por la familia durante los años de dictadura.

El legado de Carmen Franco: juicios pendientes, exhumaciones y propiedades en venta

Casi medio siglo después de que Francisco Franco declarase ante las cámaras que todo (en lo relativo a su sucesión) había quedado "atado y bien atado", su única hija y heredera fallecía. Casualidad o no, aquel 29 de diciembre de 2017 muchos fueron los que se atrevieron a especular con la inmensa fortuna amasada por Carmen Franco Polo y la herencia que legaría a sus hijos. Pero lo cierto es que en su caso, a diferencia de su padre, no todo estaba tan bien atado y habría que hablar más bien de una "herencia envenenada"...

La eterna polémica por las propiedades gallegas

Sin ir más lejos, su último año de vida estuvo marcado por varios incidentes relacionados con el patrimonio de la familia Franco en la comunidad gallega. Concretamente en lo referente al Pazo de Meirás (A Coruña), donde el dictador y sus herederos han veraneado desde 1938 no exentos de polémica.

Carmen Franco junto a sus hijosCarmen Franco junto a sus hijos

La legalidad de este regalo hecho por las autoridades franquistas de la época al "provindencial Caudillo de los victoriosos ejércitos españoles" (tal como se lee en el documento de cesión de la propiedad) está en tela de juicio y tanto las instituciones públicas como los vecinos reclaman desde hace años su devolución. El verano de 2017 sería uno de los más convulsos y reivindicativos en este sentido.

En el mes de julio un grupo de manifestantes vinculados al Bloque Nacionalista Galego (BNG) y a la Confederación Intersindical Galega (CIG) consiguieron adentrarse en el interior del pazo y colgaron de una de sus torres una pancarta en la que se podía leer: "El pazo es del pueblo gallego". De manera conjunta, Carmen Franco y la Fundación Francisco Franco interpusieron una denuncia por delito leve de coacción que ahora, debido al fallecimiento de la matriarca, deberán continuar sus hijos en los juzgados.

Ocupación reivindicativa del Pazo de Meirás | Foto: Twitter BNGOcupación reivindicativa del Pazo de Meirás | Foto: Twitter BNG

Pero ese no fue el único incidente de ese tipo, ya que lo mismo ocurrió días después en pleno centro de la ciudad de A Coruña, frente al palacete conocido como Casa Cornide que los Franco poseen en la ciudad desde que Carmen Polo lo consiguiera en una subasta amañada allá por 1962. Los nueve manifestantes que colgaron del balcón la pancarta "Que nos devuelvan lo robado" fueron igualmente denunciados y, de nuevo, serán los hermanos Martínez-Bordiú quienes asuman el resultado final del juicio.

Si a todo esto le sumamos la declaración de persona 'non grata' por parte del ayuntamiento coruñés de Sada, no está de más decir que Carmen Franco vivió sus últimos meses con un recuerdo agrio hacia la tierra natal de su padre. Pero lo peor estaba por venir, ya que tras el verano, estando ya enferma del cáncer que le ocasionó la muerte, recibió una carta que terminó ya por romper definitivamente los vínculos de los Franco con Galicia.

Se trataba de una demanda judicial interpuesta por el ayuntamiento de Santiago de Compostela reclamándole la devolución de unas estatuas pertenecientes al Pórtico de la Gloria y que están en haber de la familia del dictador desde mediados de los años 50. Ante la negativa de estos a proceder a la devolución, el consistorio santiagués emprendió un procedimiento judicial que debería haberse iniciado el 13 de octubre de 2018 pero que todavía no se ha dirimido a causa de numerosas postergaciones.

¿La solución? Vender las propiedades

En un intento de evitar más problemas de este tipo y solo dos meses después de haber fallecido Carmen Franco, sus hijos decidieron poner en venta el Pazo de Meirás a través de la inmobiliaria de lujo Mikeli. En ella se describía el lugar como "un inmueble singular, lleno de historia y detalles especiales que lo convierten en una oportunidad inmejorable".

Carmen Martínez-Bordiú posando en el Pazo de Meirás | Foto: ¡Hola!Carmen Martínez-Bordiú posando en el Pazo de Meirás | Foto: ¡Hola!

¿El precio? Nada más y nada menos que 8 millones de euros. Pero es que aunque hubiese alguien dispuesto a pagar esa cantidad, antes de desembolsarla debería tener en cuenta varias de las cargas que pesan sobre el inmueble. Por un lado, que el pazo es un Bien de Interés Cultural (BIC) desde 2008 y por lo tanto su propietario está obligado por ley a abrirlo al público. También debería conocer que varios ayuntamientos han creado la 'Junta Pro Devolución del Pazo de Meirás' y que la propia Xunta de Galicia inició en septiembre de 2017 los trámites para que el inmueble vuelva a manos de los gallegos sin necesidad de pagar a los Franco el dinero que piden.

En el momento en que este artículo fue redactado, el Pazo de Meirás ya no figuraba en la página web de la agencia inmobiliaria; aunque tampoco hay constancia de que la familia Franco haya conseguido venderlo y/o haya dado un paso atrás en su decisión. En cualquier caso, como si predijesen que resultaría difícil encontrar comprador para el pazo, en marzo de 2018 decidieron poner a la venta otra de las propiedades heredadas de Carmen Franco.

Se trataba de La Piniella, una finca ubicada en el Principado de Asturias (a 20 kilómetros de Oviedo) y que había pertenecido a Carmen Polo. De hecho, allí pasó 'La Collares' su luna de miel con Francisco Franco y posteriormente se convertiría en su residencia durante las vacaciones de Semana Santa.

La inmobiliaria elegida volvió a ser Mikeli y en este caso el precio se fijó en 5 millones de euros. Cabría señalar que el lote incluye, aparte del inmueble y el conjunto de 50 hectáreas que lo rodean, gran parte de los objetos que hay en su interior: vajilla, muebles, trofeos de caza, obras de arte... Nuevamente, los Franco no consiguieron deshacerse de la finca.

Carmen FrancoCarmen Franco

Aún así no cejaron en su empeño de deshacerse de sus bienes patrimoniales en busca de dinero en efectivo y pusieron una tercera propiedad en venta: el edificio que poseen en el número 8 de la Calle Hermanos Bécquer de Madrid. Sin duda una de las 'joyas de la corona' del patrimonio de los Franco, puesto que allí fue donde se trasladó la familia tras abandonar El Pardo en 1976.

Se trata de un edificio de siete plantas construido en 1922 y ubicado en plena 'Milla de Oro' madrileña que fue adquirido en su día por Carmen Polo. Son sus nietos ahora quienes, desde mayo de 2018, quieren desprenderse de la que fue su casa por un precio inicial de 55 millones de euros (luego rebajados a 50 millones). ¿Conseguirán sus objetivos con alguno de los tres inmuebles?

Un ducado polémico que no acaba de llegar

Aparte de las propiedades inmobiliarias y una fortuna económica que muchos expertos han valorado en torno a los 600 millones de euros, la hija de Francisco Franco tenía en su haber una posesión muy preciada cuyo valor es más simbólico que económico: el título nobiliario de Duquesa de Franco y Grande de España.

Se lo concedió el Rey Juan Carlos el 26 de noviembre de 1975 "en virtud de las excepcionales circunstancias y merecimientos que en ella concurren" y con el beneficio añadido de que en su primera transmisión el título estaría exento de derechos fiscales. O lo que es lo mismo, ni ella ni su sucesor/a deberían pagar por recibirlo.

Carmen Franco y Carmen Martínez-Bordiú en una de las corridas de toros de San Isidro 2013Carmen Franco y Carmen Martínez-Bordiú en una de las corridas de toros de San Isidro 2013

Pero ni ese beneficio ha compensado la polémica generada después de que Carmen Martínez-Bordiú solicitase el título tras la muerte de su madre. Lo hizo de manera oficial el 26 de marzo de 2018 a través del Boletín Oficial del Estado (BOE) y a partir de ese momento se iniciaba un "plazo de treinta días para que puedan solicitar lo conveniente los que se consideren con derecho al referido título". Curiosamente ninguno de sus hermanos se opuso, pero sí gran parte del sector político español.

La primera en hacerlo fue la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica a través de una demanda ante la Fiscalía General del Estado por considerar que el Ducado de Franco constituía "un acto de enaltecimiento de la dictadura, de la violencia política y del terrorismo de Estado". Por lo tanto, para dicha asociación la sucesión de dicho título "atenta contra los valores democráticos y contra los derechos de las víctimas de la dictadura".

Carmen Martínez-Bordiú vuelve a España tras pasar unos días en París después de la muerte de Carmen FrancoCarmen Martínez-Bordiú vuelve a España tras pasar unos días en París después de la muerte de Carmen Franco

Al mes siguiente, el partido Izquierda Unida presentó una alegación ante el Ministerio de Justicia mostrando igualmente su rechazo hacia tal distinción nobiliaria por considerarla "un elemento de exaltación" y "un acto incompatible con la reparación moral de las víctimas, la superación de la división entre ciudadanos y el fomento de los valores y principios democráticos".

Sea como fuere, el 31 de mayo el Ministro de Justicia Rafael Catalá firmó la tramitación, por lo que - en principio - Carmen Martínez Bordiú ya era oficialmente la nueva Duquesa de Franco. El 4 de julio la concesión del título se hizo oficial a través del BOE, pero para entonces el socialista Pedro Sánchez ya era Presidente del Gobierno y su gabinete se mostró desde el primer momento a favor de suprimir el ducado creado por Don Juan Carlos.

No obstante, la única persona con potestad para conceder o revocar títulos nobiliarios es el Rey de España. Felipe VI se encuentra por lo tanto ante un dilema ético que por el momento todavía no ha resuelto, ya que como publicó el pasado 24 de diciembre la revista Vanity Fair, "Carmen no tiene en su haber la Real Carta de sucesión firmada por el Rey". Un documento imprescindible para completar el proceso de sucesión y que, según dichas informaciones, el actual Ministerio de Justicia no está muy por la labor de expedir.

La exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos

Aunque sin duda el acontecimiento que más ha marcado la aparentemente tranquila vida de los hermanos Martínez-Bordiú en el primer año tras el fallecimiento de la matriarca del clan ha sido la decisión del Gobierno de exhumar los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos.

Ya en vida de Carmen Franco el gobierno de Zapatero se había planteado la cuestión, pero nunca llegó a materializarse. Sin embargo, Pedro Sánchez y sus ministros están ahora decididos a cumplir con lo que ellos consideran una "deuda pendiente con la democracia española". Es por ello por lo que el 24 de agosto de 2018 aprobaron un Proyecto de Ley con ese único objetivo y que posteriormente recibió el apoyo necesario en el Congreso de los Diputados para su puesta en marcha.

Pedro Sánchez, el Rey Felipe y el Consejo de Ministros tras prometer sus cargosPedro Sánchez, el Rey Felipe y el Consejo de Ministros tras prometer sus cargos

La polémica estuvo servida desde el mismo momento en que el Ejecutivo anunció sus intenciones y la familia dejó clara su negativa amparándose en el artículo 16 de la Ley de Memoria Histórica de 2007. Dicho artículo contempla desde su reciente modificación que en el Valle de los Caídos "solo podrán yacer los restos mortales de personas fallecidas a consecuencia de la Guerra Civil española". La versión de los Franco es que "existen otras muchas familias cuyos familiares se encuentran enterrados allí sin haber sido víctimas de la Guerra Civil y que aún no han sido ni notificados ni oídos".

En un primer momento se habló de llevar los restos de Francisco Franco al mausoleo que su familia posee en el cementerio de El Pardo y donde fue enterrada su mujer, Carmen Polo. Sus nietos rechazaron dicha opción por "motivos de seguridad" y decidieron que, en caso de que se produjese la exhumación, los restos del dictador serían enterrados en la cripta de la Catedral de La Almudena. Solicitando además que el entierro se celebrase con honores militares que incluirían la interpretación del himno nacional, una presentación de armas, una descarga de fusilería y una salva de cañonazos.

Carmen Martínez-Bordiú y Jaime Martínez-Bordiú llevando los restos de Carmen FrancoCarmen Martínez-Bordiú y Jaime Martínez-Bordiú llevando los restos de Carmen Franco

Desde el Gobierno se aseguró que la exhumación se llevaría a cabo antes de finalizar 2018, pero a 48 horas de que eso ocurra no parece que el asunto esté ni mucho menos resuelto. ¿Dónde será finalmente enterrado el dictador Francisco Franco? ¿Se impondrá el criterio del Gobierno o el de la familia? Sea lo que sea, no parece que el 2019 se presente como un buen año para los descendientes del hombre que gobernó España con mano de hierro durante casi 40 años.

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