La Reina Sofía consigue el único 'divorcio' del Rey Juan Carlos que era posible

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La Reina Sofía consigue el único 'divorcio' del Rey Juan Carlos que era posible

El exilio del Rey Juan Carlos es muy triste para la Reina Sofía, aunque es la única forma de conseguir un 'divorcio' no oficial que no tuviera consecuencia para ella.

La Reina Sofía consigue el único 'divorcio' del Rey Juan Carlos que era posible

La Reina Sofía está triste. Ha visto con dolor y pesar cómo el legado del Rey Juan Carlos se desvanecía y no solo por los escándalos financieros revelados en 2020. El ocaso de Juan Carlos I, el hombre que pilotó la Transición, comenzó mucho tiempo atrás, aunque su falta de ejemplaridad comenzó a saberse en 2012 después de aquella cacería de elefantes. Está triste no solo por el daño a la Monarquía y cómo puede afectar al reinado de Felipe VI, sino también porque el exilio le recuerda al que tuvo que afrontar su hermano Constantino, último Rey de los Helenos, cuando fracasó el contragolpe que planeó para acabar con la Dictadura de los Coroneles en 1967 y tuvo que marchar al exilio.

Los Reyes Juan Carlos y Sofía ríen divertidos en su juventudLos Reyes Juan Carlos y Sofía ríen divertidos en su juventud

Aquellos maravillosos años personales e institucionales son cosa del pasado, un pasado mejor para la Reina Sofía, que recordará cómo se enamoró del Rey Juan Carlos, cómo fue su boda, o mejor dicho, aquellas tres bodas en Atenas el 14 de mayo de 1962. Esos tiempos en los que estaban muy enamorados, en los que eran un equipo con el objetivo no solo de formar una familia feliz, sino de alcanzar la Corona, de lograr que la Monarquía Parlamentaria fuera una realidad en España.

La derrota y el exilio del Rey Juan Carlos no debilita a la Reina Sofía, pero sí le afecta. Ella ha sido la Reina consorte de un Rey que careció de ejemplaridad mientras la pedía en sus discursos y que tenía que demostrarla por su cargo. No habría sido Reina de España de no haberse casado con Juan Carlos de Borbón. Doña Sofía consagró su vida al país al que eligió también al contraer matrimonio, pero también a apuntalar el reinado de Juan Carlos I. Y lo hizo, lo supo hacer y se convirtió en una magnífica Reina con muchas luces y pocas sombras.

El Rey Juan Carlos y la Reina Sofía en el 40 aniversario de la Fundación Reina SofíaEl Rey Juan Carlos y la Reina Sofía en el 40 aniversario de la Fundación Reina Sofía

La salida del Rey Juan Carlos no solo de La Zarzuela, sino de España, no compromete a la Reina Sofía. La madre de Felipe VI seguirá ocupando las mismas estancias de La Zarzuela que hasta el traslado de Juan Carlos I. Seguirá cumpliendo con los compromisos que le encargue Don Felipe, que son ciertamente escasos, pero necesarios. Seguirá al frente de la Fundación Reina Sofía, que ella misma creó en 1977 y permanecerá al lado de su hijo para lo que sea necesario.

Para la Reina Sofía es duro ver cómo se ha ido desintegrando su familia, ver que Juan Carlos de Borbón ya no está allí, aunque lo cierto es que hacía años que no compartían estancias y si no tenían que verse por algo en concreto, podían pasar semanas sin saber el uno del otro. Esto fue confirmado en XREY por Javier Ayuso, director de comunicación de Casa Real entre 2012 y 2014: "Es una familia más española desestructurada y ellos decidieron, yo creo que por responsabilidad, que no podían divorciarse y que tenían que seguir conviviendo. Yo el tiempo que estuve llevaban vidas separadas, era una familia desestructurada en la que el marido y la mujer no se ven".

Un divorcio imposible

El divorcio no era una opción, aunque el Rey Juan Carlos lo habría planteado para casarse con Corinna. Recordando que un divorcio de una pareja reinante o heredera no eran tan descabellado, aunque en el caso de los Reyes Juan Carlos y Sofía sí lo era, el Emérito habría pensado en disolver su matrimonio con Doña Sofía. Felipe VI no lo habría permitido, tanto por el escándalo que hubiera supuesto, como por la idea de quién iba a ser la mujer de Juan Carlos I, como también por el estatus en el que dejaba a su madre. Doña Sofía era Reina, desde 2014 con tratamiento honorífico, pero reina al fin y al cabo, y miembro de la Familia Real Española porque se había casado con Juan Carlos de Borbón. Si dejaba de serlo, podría perder un estatus que quizás mantendría como madre del Rey. No era posible, no era una posibilidad lógica. Todo esto solo serviría para hacer crecer los escándalos y debilitar la Monarquía.

De este modo, los Reyes Juan Carlos y Sofía estaban condenados a estar casados y a vivir bajo el mismo techo, aunque ese techo sea tan grande que no haga falta verse. Sin embargo, los escándalos financieros de Juan Carlos I han sido tan comprometedores que ante la amenaza de arrastrar en su caída a la Corona, el que fuera Rey de España entre 1975 y 2014 ha optado (o le han invitado a ello) por exiliarse. Así, la Reina Sofía se queda en La Zarzuela, alejada y quizás liberada de ese hombre que tan buenos momentos le dio, pero que tanto le ha hecho sufrir. Es el único 'divorcio' posible para la Reina Sofía, el único con el que no pierde y con el que tan solo se aleja de Juan Carlos de Borbón, por el que a pesar de todo, no siente el desprecio que otras personas en su lugar sentirían.

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