Las tristezas de Constantino de Grecia, el cuñado superviviente

SALUD DELICADA

Las tristezas de Constantino de Grecia, el cuñado superviviente

A pesar de su mala salud, el Rey de Grecia es el único yerno superviviente del Rey Federico IX de Dinamarca.

Las tristezas de Constantino de Grecia, el cuñado superviviente

Constantino de Grecia ha tenido una vida singular. Nacido el 2 de junio de 1940 en Psykhikó, al venir al mundo adelantó a su hermana, la entonces Princesa Sofía, en la línea de sucesión al Trono Heleno, que en aquel tiempo estaba en manos de su tío Jorge II, que no tenía hijos. Cuestiones sucesorias aparte, sus primeros años fueron de exilio entre Egipto y Sudáfrica, donde vivió momentos de privaciones. Tras la vuelta al país de la Familia Real pudo pasar su infancia y primera juventud en Grecia, convirtiéndose en Príncipe Heredero o Diádocos, que es como se dice en griego, en abril de 1947, tras la muerte de su tío y la subida al Trono de su padre, el Rey Pablo I.

Constantino y Ana María de Grecia con su hijo Pablo y la Reina FedericaConstantino y Ana María de Grecia con su hijo Pablo y la Reina Federica

En 1959 conoció a la Princesa Ana María de Dinamarca, hija del Rey Federico IX y de la Reina Ingrid, nacida Princesa de Suecia, cuando fue de visita oficial al país escandinavo con sus padres, Pablo y Federico de Grecia. En 1961, Constantino de Grecia pidió permiso a los Reyes de Dinamarca para casarse con su benjamina. El 14 de mayo de 1962 se vieron en la boda de Don Juan Carlos y Doña Sofía, y un año más tarde, con motivo de los 100 años de la Casa Glücksburg como dinastía reinante en Grecia, por cierto, la misma que reina en Dinamarca.

Finalmente pudo haber boda el 18 de septiembre de 1964, una gran alegría pero al mismo tiempo llena de tristeza por la muerte del Rey Pablo, fallecido el 6 de marzo de 1964. Ana María renunciaba a su vida pasada para ser la Reina de Grecia. Ella entraba en la Familia Real Griega, mientras que él pasaba a ser yerno de Federico IX de Dinamarca y cuñado de las Princesas Margarita y Benedicta. En aquel momento estaban solteras, pero la primera se casó en 1967 con el francés Enrique de Laborde de Monpezat, mientras que la segunda contrajo matrimonio con el Príncipe Ricardo Casimiro zu Sayn-Wittgenstein-Berleburg.

Ellas bien, ellos mal

Los años pasaron y los tres matrimonios tuvieron hijos. Margarita y Enrique de Dinamarca tuvieron dos hijos, los Príncipes zu Sayn-Wittgenstein-Berleburg tuvieron tres, mientras que los Reyes de Grecia, que sufrieron el exilio desde 1967, han tenido cinco. Esos niños y niñas se hicieron hombres y mujeres, y algunos formaron sus propias familias. Mientras, las tres parejas envejecieron, y llegaron los problemas de salud.

La Reina Margarita de Dinamarca y sus hermanas en el yate realLa Reina Margarita de Dinamarca y sus hermanas en el yate real

Mientras las tres hermanas danesas han entrado en la séptima década de la vida en buen estado, no pueden decir lo mismo sus maridos. La salud del Rey Constantino empezó a resentirse en 2009, cuado fue operado para reemplazarle la válvula aórtica y se le practicó un bypass. Esta intervención fue en Londres, donde ha pasado la mayor parte de su exilio tras recibir el apoyo de sus parientes, la Reina Isabel y el Duque de Edimburgo.

Ya en Grecia, país en el que pudo instalarse en 2013 tras un exilio de casi medio siglo, sufrió una obstrucción intestinal. Además, tiempo antes empezó a dejarse ver con bastón al empezar sus problemas de movilidad, que no han hecho más que incrementarse.

Ricardo y Benedicta de Dinamarca en la celebración de los 40 años en el trono de Margarita de DinamarcaRicardo y Benedicta de Dinamarca en la celebración de los 40 años en el trono de Margarita de Dinamarca

De todos modos, la peor parte se la han llevado los cuñados de su mujer, ya que su cuñado, el Rey Juan Carlos, tiene problemas de movilidad, pero va tirando. Primero fue el Príncipe Ricardo zu Sayn-Wittgenstein-Berleburg, que había superado un cáncer de próstata y otro de piel años atrás, y falleció de forma repentina el 13 de marzo de 2017 a los 82 años.

Peor suerte tuvo el otro cuñado, Enrique de Dinamarca. Tras cumplir 83 años y celebrar sus bodas de oro con la Reina Margarita, fue operado en la ingle derecha y se le realizó una angioplastia. En verano de 2018 se marchó a su Francia natal, aunque unos fuertes dolores le obligaron a ser ingresado en Copenhague. Por si fuera poco, se le diagnosticó demencia

Constantino de Grecia con Margarita y Enrique de DinamarcaConstantino de Grecia con Margarita y Enrique de Dinamarca

Su estado no le impidió viajar a Egipto en enero de 2018, aunque lamentablemente cayó gravemente enfermo y ya no se recuperó. El día 28 de enero ingresó en el Rigshospitalet para tratarle una neumonía, a la que se le sumó un tumor en el lóbulo pulmonar izquierdo que afortunadamente era benigno. Lamentablemente, su cuerpo ya no tenía más fuerzas y se fue apagando poco a poco hasta morir el 13 de febrero de 2018.

Así, solo queda vivo uno de los tres yernos que tuvo el Rey Federico IX de Dinamarca. Constantino de Grecia lleva ya varios años con problemas de movilidad, pero estos se han agudizado hasta el punto de que necesitaba ayuda para realizar numerosas tareas cotidianas. Tiene ayuda, pero además su esposa, la Reina Ana María, se desvive por él.

Sus apariciones públicas son cada vez más escasas y prefiere la tranquilidad que le ofece Porto Heli, su refugio heleno. Cuando se ha dejado ver, se ha puesto de manifiesto lo mal que se encuentra. El suceso más grave sucedió en otoño de 2017 cuando se desplazó a Ciudad del Cabo con la Reina Ana María para dar el discurso de inauguración de la conferencia internacional Round Square. Además de levantarse con enorme dificultad, solo pudo leer el principio del texto, por lo que fue su mujer la que lo leyó, dejando que terminara Constantino de Grecia.

Sus últimas apariciones han sido precisamente en el país natal de su esposa. El 20 de febrero de 2018 asistió al funeral de su cuñado, Enrique de Dinamarca. Allí se le vio caminando con muchas dificultades y teniendo que ser ayudado en todo momento.

Constantino y Ana María de Grecia en el funeral de Enrique de DinamarcaConstantino y Ana María de Grecia en el funeral de Enrique de Dinamarca

Hizo un gran esfuerzo, pero quería estar con los suyos en un momento de tanto dolor. Tres meses más tarde viajó de nuevo a Copenhague, pero esta vez para la cena de gala por los 50 años de su sobrino Federico de Dinamarca, donde fue en silla de ruedas para evitar males mayores. El único superviviente no lo está pasando nada bien.

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