Primera entrevista de Ana Obregón tras la muerte de Álex Lequio: "Ya no me quiero ir. Quiero seguir su legado"

MUY EMOCIONANTE

Primera entrevista de Ana Obregón tras la muerte de Álex Lequio: "Ya no me quiero ir. Quiero seguir su legado"

La artista ha concedido su primera entrevista y ha abierto su corazón de una manera desgarradora hablando de su dolorosa vivencia.

Primera entrevista de Ana Obregón tras la muerte de Álex Lequio: "Ya no me quiero ir. Quiero seguir su legado"

Ana Obregón está volviendo poco a poco a la vida después de la trágica muerte de Álex Lequio, su hijo y su gran amor. Hace tan solo unos días se conocía la noticia de que será la encargada de despedir este fatídico año junto a Anne Igartiguru en las Campanadas de RTVE, una bonita manera de dejar atrás estos complicados meses y comenzar a ver la luz al final del largo túnel. Además, ha decidido conceder una entrevista a Hola en la que se ha abierto en canal, contando el profundo dolor que atraviesa.

La artista ha hablado de aspectos muy serios y dolorosos, siendo muy sorprendente el hecho de que pensara quitarse la vida: "No te voy a mentir, lo he pensado hacer. Me quería ir. No podía soportar el dolor ni la realidad y lo he estado pensando durante dos o tres meses", revela. Sin embargo, poco a poco ha ido remontando y así lo cuenta: "Ya no me quiero ir porque quiero hacer cosas que Álex quería hacer y no pudo terminar. Quiero seguir su legado".

Ana Obregón en el funeral de su hijo Álex Lequio en MadridAna Obregón en el funeral de su hijo Álex Lequio en Madrid

A pesar de sacar fuerzas de flaqueza, el dolor es inmenso y así lo cuenta: "Su ausencia y su silencio es algo que me desgarra por dentro. Mi reloj interno se ha parado. Cómo es posible que la gente siga viviendo. Me extraña y me asombra que el resto de la gente siga como si nada hubiera pasado". La pérdida de un hijo es una de las peores cosas de esta vida y Ana Obregón lo expresa a la perfección: "Perder un hijo es morir y tener la obligación de vivir. El día que nació mi hijo, ese día nací yo. Antes no había vivido. Me dio la vida él a mí. No se la di yo a él. Por eso, el día que se fue, pues me fui yo y lo único que sé es que jamás volveré a ser la misma".

La artista asegura que va a vivir este luto por su hijo, porque él se lo merece: "Yo quiero vivir este luto, este duelo, porque es lo que Álex se merece. Se merece integridad del duelo, yo no quiero hacerme la fuerte, lloro todos los días. A veces, me pregunto de dónde me salen tantas lágrimas". Además, ha contado que va todos los días al cementerio: "En ese lugar yo me siento y medito y encuentro que él, aunque no esté, está más cerca, y eso me consuela".

Los últimos días

El momento más terrible para toda la familia fue saber que ya no había vuelta atrás y que Álex Lequio había emprendido un camino de no retorno: "Siempre le dije la verdad, menos al final; él ya tampoco preguntaba. Los últimos meses fueron de una crueldad que no se puede explicar". Ana Obregón se mostró esperanzada hasta el último momento: "Hasta dos días antes de su muerte yo pensaba que iba a salir adelante. Estaba convencida. Por mucho que me dijeran que era muy grave, yo jamás perdí la esperanza".

Álex Lequio, muy feliz junto a su madre Ana ObregónÁlex Lequio, muy feliz junto a su madre Ana Obregón

Sin embargo, la terrible noticia llegó: "Hubo un momento en que se sentaron cinco médicos para decirme que ya no había nada que hacer. Y yo dije: 'Siempre hay algo que hacer' y seguimos luchando. El lunes 11 de mayo los doctores me dijeron que ya, que no se podía hacer más. Tuve 48h para hacerme a la terrible idea de que me niño se iba para siempre". Además, Ana Obregón ha explicado cómo fueron esas últimas horas: "La última noche se puso Alessandro a un lado de la cama y yo al otro. Le agarramos la mano y así se fue. Entonces yo me quedé abrazada mucho tiempo a él. No sé cuanto, cinco horas o así, hasta que vinieron mis hermanas".

Sacando fuerzas de flaqueza

La artista ha contado quién fue la primera persona que la llamó para darle el pésame: "La primera llamada que tuvimos fue la del Rey Juan Carlos. Y tras él, la Reina Sofía. Me emocionaron mucho. Al llegar a España, los Reyes Felipe y Letizia. Estoy muy agradecida", cuenta. Además, poquito a poco y apoyándose en sus seres queridos, está saliendo adelante: "Ahora, poquito a poco, con el amor de la gente que me quiere, mis amigos, mi familia, todo lo que recibo de España, la fuerza que me da Álex..., este corazón roto se va a ir recomponiendo".

Ana Obregón celebrando su cumpleaños con su hijo Álex LequioAna Obregón celebrando su cumpleaños con su hijo Álex Lequio

Si hay algo de lo que se arrepiente es de no haber pasado más tiempo con su hijo: "Me arrepiento de tanto trabajo, de no haber estado más tiempo con él de pequeño, por ejemplo. Porque eso es la vida. Dedicar tiempo y amor a las personas que quieres". Finalmente, ha hablado de las Campanadas: "Lo que vais a ver es el corazón más bonito, porque lo estoy trabajando tanto para que se vuelva a unir todo". No cabe duda de que la fuerza de Ana Obregón servirá de ejemplo y ayuda para muchas personas.

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