El millonario acuerdo prenupcial de Kim Kardashian y Kanye West que prácticamente se ha quedado obsoleto

UN PATRIMONIO MULTIMILLONARIO

El millonario acuerdo prenupcial de Kim Kardashian y Kanye West que prácticamente se ha quedado obsoleto

La pareja de celebridades se encuentra supuestamente en pleno proceso de divorcio, pero parece que la cosa no va a ser fácil teniendo en cuenta las millonarias cifras que tienen que repartirse.

El millonario acuerdo prenupcial de Kim Kardashian y Kanye West que prácticamente se ha quedado obsoleto

La relación sentimental entre Kim Kardashian y Kanye West comenzó en 2008, cuando ella todavía estaba casada con su segundo marido, Kris Humphires (algo que siguió siendo así hasta poco antes del nacimiento de su primera hija, North, en 2013). Fue en 2014 cuando el rapero y la empresaria se dieron 'sí, quiero' en una romántica boda en la que no se escatimó en gastos (aunque si en invitados, algo que también generó un pequeño cisma familiar) con un banquete previo al enlace en el Palacio de Versalles que había sido cerrado exclusivamente para ellos; y una ceremonia íntima en Florencia al día siguiente (con sus consecuentes vuelos privados para los 600 invitados, claro).

Kim Kardashian y Kanye West se casaron en 2014 | Foto: Instagram @kimkardashianKim Kardashian y Kanye West se casaron en 2014 | Foto: Instagram @kimkardashian

Meses antes, los que luego serían marido y mujer firmaron -según Radar Online- un millonario acuerdo prenupcial en el que acordaban que ocurriría en un futuro de producirse un divorcio. "Todo el procedimiento resultó muy simple y bastante pacífico", asegura una fuente cercana a la pareja. Al parecer, West no consideraba necesario hacer tal cosa y estaba dispuesto a cumplir con el 'todo lo mío es tuyo y viceversa', así que se presupone que fue Kim Kardashian la que prefirió ponerse unos límites en cuestiones de dinero.

El acuerdo prenupcial de 2014

Y eso que por aquel entonces el rapero era el doble de rico que la simplemente estrella de la telerrealidad (100 y 40 millones de dólares respectivamente). En este documento ambos acordaban que, de producirse un divorcio, Kim Kardashian recibirían un millón de dólares por cada año de matrimonio con un límite de 10 millones. También conservaría todas las que el rapero le había regalado y le regalase durante su relación (por aquel entonces ya tenía en su dedo el anillo de compromiso valorado en más de medio millón de dólares y que le robarían dos años más tarde en el atraco de París). Además de todo esto, la protagonista de 'Keeping Up With The Kardashians' también se beneficiaría de un seguro de vida de West valorado en 20 millones de dólares.

Un acuerdo prenupcial nada desdeñable para cualquier mortal y, seguramente, tampoco para la Kim y el Kanye de por aquel entonces. Pero 6 años después (sin haber llegado al límite de 10) las cifras en las cuentas bancarias de ambas partes han cambiado cuantiosamente: Kim ha pasado de los 40 millones de antes a 780 en 2021; y Kanye pasó de los 100 a los 1.300 millones. Con estas cifras delante, la situación del rapero parece mucho más favorable que la de la empresaria, pero no es tan así. A pesar de la impresionante cifra de West, su patrimonio está vinculado a su marca de ropa, la cual no tiene liquidez para convertir ese valor en efectivo. En cuanto a su firma de zapatillas, esta también está vinculada con Adidas, quien fabrica el producto que luego se vende por más de 200 dólares el par.

Kim Kardashian lanzó su marca Skims en 2019 | Foto: InstagramKim Kardashian lanzó su marca Skims en 2019 | Foto: Instagram

Por tanto, la situación de Kim Kardashian parece más favorable. La hija de Kris Jenner empezó a amasar fortuna desde que en el año 2007 dio el salto a la pequeña pantalla -junto al resto de la familia- con 'Keeping Up With The Kardashians'. Ella, junto a Khloé y Kourtney, era de las que más cobraba, engordando sus cuentas con un pago de varios millones por temporada emitida. A esto se fueron sumando, poco a poco, pagos por ser imagen de marcas y por los numerosos bolos que hacía por discotecas de todo Estados Unidos -especialmente Las Vegas-. Tras esto llegó el salto al mundo empresarial con su marca de maquillaje KKW. Un proyecto que, precedido por su fama mundial, fue todo un éxito. Desde entonces, participaba en la empresa con el 72% de las acciones, algo que se traduce en un valor de 500 millones de dólares, de los cuales convirtió en efectivo 200 el pasado 2020 tras vender a Coty (un gigante de los cosméticos) el 20%. A todo esto, se sumaría también el valor de su otra empresa, la de textil, que lanzó al mercado en 2019 bajo el nombre Skims.

Los bienes que tienen que repartirse

A estas nuevas cifras monetarias que convierten este divorcio en, posiblemente, el más caro de la historia -a la espera de resolverse-, habría que sumarle otros temas que también tendrán que debatir los cónyuges si quieren disolver de una vez por todas su matrimonio. Una de ellas es la custodia de los cuatro hijos que tienen en común: North, Saint, Chicago y Psalm. Tal y como ha comentado ya algunos medios estadounidenses, sería la empresaria la que está luchando por quedarse con la custodia completa de los cuatro niños para seguir así con su cuidado como lleva haciendo desde hace unos meses que Kanye West se fue a vivir al rancho que tienen en Wyoming. De esta forma, Kim Kardashian y los niños podrían seguir haciendo su vida en Los Ángeles, ciudad donde nacieron y reside el resto de la familia Kardashian-Jenner.

La mansión de Los Ángeles tiene un valor de 60 millones | Foto: ADLa mansión de Los Ángeles tiene un valor de 60 millones | Foto: AD

Pero claro, para que Kim pueda seguir en Los Ángeles en la que es su casa tendría también que conseguir quedarse con la enorme mansión en la que viven y que fue comprada en 2014 por 30 millones de dólares y que, tras la reforma (valorada en unos 16 millones), ha alcanzado un valor de casi 60. Pero esta mega construcción atañe un problema, tal y como explica Page Six: Kim es la propietaria del terreno y Kanye West de la casa en sí, por lo que tendrían también que batallar para ver quien cede -o vende- su parte la otra persona para convertir todo en una única propiedad.

A esta primera propiedad habría que sumar también otras que tendrán que repartirse: la casa anexa a esta mansión de Hidden Hills; el rancho de Wyoming; la finca del Madison Club en La Quinta; una parcela en Calabasas de 120 hectáreas; 5 millones de dólares en obras de arte; 4 en vehículos privados; 3,2 en joyas; y casi medio millón en ganado.

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