HERMANÍSIMOS

Rigidez, disciplina imperial, renuncias y tensiones: Así son y así se llevan el Emperador Naruhito de Japón y sus hermanos

Los tres hijos de Akihito de Japón sostienen una tensa rivalidad fruto de las envidias y las preferencias de su adolescencia.

Paloma Alves 06 Mayo 2019 en Bekia

Galería: La Familia Imperial Japonesa en imágenes

El que fuera Emperador de Japón, Akihito, pudo por fin el 30 de abril de 2019 ver cumplido su deseo de abdicar después de que sus últimos achaques médicos no le permitieran cumplir con sus funciones reales correctamente. De esta forma, se convertía en el primer miembro de la Familia Imperial en renunciar a su título en dos siglos. Fue en ese momento cuando su hijo mayor, el entonces Príncipe Naruhito, pasaba a ser el centro de atención, tanto para lo estrictamente profesional como para lo más personal. Y es que, desde ese momento han sido muchas las informaciones que apuntan a la complicada relación que mantienen el Emperador con su hermano, el Príncipe Akishino.

Por otro lado, a pesar de que solo se habla, y prácticamente solo se conoce la existencia de los dos varones, lo cierto es que ambos también poseen una hermana. No obstante, desde que ella contrajera matrimonio, parece que se la hubiera tragado la tierra. De todas formas, esta no es una actitud extraña en el país nipón, teniendo en cuenta el minúsculo papel de las mujeres en una institución que, además, las obliga a desaparecer del núcleo imperial tras el enlace. Por ello, repasamos cómo son cada uno de los hermanos y, sobre todo cómo se llevan.

El Emperador Naruhito

El vástago mayor de Akihito de Japón nació en 1960 como segundo en la línea de sucesión tras su padre, que entonces era heredero al trono nipón. Desde su adolescencia, sus padres mostraron especial preocupación por el hecho de que, el que un día se convirtiera en Emperador, entrara en contacto con otras culturas y saliera así de la rigidez y el hermetismo de su país natal. De manera que, cuando finalizó sus estudios básicos en Japón, el joven se trasladó hasta Reino Unido para cursar sus estudios en la Universidad de Oxford.

Allí también estudió Masako Owada, con la que contrajo matrimonio en 1993 mediante el rito sinoísta. A ella, de no haberse casado, le esperaba una prometedora carrera en el cuerpo diplomático, el mismo sector al que también se habían dedicado sus padres. Sin embargo, parece que el Príncipe terminó por convencerla y le prometió que siempre estaría a su lado y la ayudaría a acostumbrarse a su posición como futura Emperatriz consorte.

No obstante, parece que para ella no fue suficiente y desde aquel momento se sumió en una profunda depresión que le ha impedido cumplir con sus funciones como se esperaba. De hecho, estuvo incluso siete años sin hacer acto de presencia en ningún acto ni recepción oficial. Y es que, durante todo ese tiempo algunos medios se atrevieron a señalar que fue la imposibilidad de dar a luz a un hijo varón lo que le afectó sobremanera. Cabe destacar que el matrimonio tiene una hija llamada Aiko que nació en 2001 y que debido a la Ley Sálica nunca podrá reinar en su país. Con todo, esta situación provocó un gran número de críticas entre unos ciudadanos que no terminan de confiar en que Masako de Japón pueda ser la Emperatriz consorte que merecen.

De cualquier manera, Naruhito de Japón no solo ha tenido que combinar durante años sus responsabilidades como Heredero, sino que también ha tenido que hacerlo como sustituto de su padre durante las ocasiones en las que él ha estado indispuesto. Sin duda, una complicada situación a la que finalmente han podido ponerle fin desde el 1 de mayo de 2019 en el que Naruhito fue proclamado como nuevo Emperador.

El Príncipe Akishino

Nació cinco años más tarde que su hermano y, aunque su nombre de pila es Fumihito, todo el mundo se refiere a él como Akishino, rama de la dinastía que creó tras su paso por el altar. El hijo de Akihito acudió a la Universidad de Gakushuin para estudiar un grado en derecho y biología, unos estudios que complementó años más tarde con Ciencias Políticas, así como con un curso de taxonomía de los peces en la Universidad de Oxford y otro en ornitología.

De hecho, durante su etapa universitaria en Japón fue donde conoció a Kiko Kawashima, con la que contraería matrimonio en 1990. Su matrimonio fue sin duda polémico por el hecho de que ella no tuviera ninguna relación con la aristocracia japonesa, ya que su padre era un corriente profesor de Economía de la universidad en la que ambos estudiaron. No obstante, la pareja luchó contra viento y marea hasta tal punto que el Príncipe Akishino anunció por sorpresa su compromiso saltándose el protocolo de la Familia.

Y es que, según el reglamento del clan imperial, debería ser el Heredero el primero en casarse y no el segundo de los hermanos, lo que se tradujo en un completo desafío por parte del Heredero. Felizmente casados, el matrimonio tienen tres hijos de los cuales tan solo uno es varón. Se llama Hisahito y en él están puestas todas las esperanzas para continuar con la monarquía más antigua del mundo. Debido a la improbabilidad de que su padre sea quien herede el trono tras el fin del reinado de Naruhito de Japón, el Príncipe Hisahito ya se prepara para convertirse en el futuro Emperador del país asiático.

Sayako Kuroda

Nació en 1969 y es la hija pequeña de Akihito y Michiko de Japón. Estudió Lengua y Literatura en la Universidad de Gakishuin y, hasta que pasó por el altar, se erigió como una de las grandes representantes de la Familia Imperial en el mundo. Este papel fue el que le llevó a recorrerse numerosos países de los diferentes continentes hasta el año 2004, en el que su carrera institucional cesó por completo.

Fue entonces cuando se casó con un funcionario del Gobierno llamado Yoshiki Kuroda y que, a pesar de su posición era considerado un plebeyo. Esto provocó que tras su matrimonio, no solo tuviera que abandonar la residencia imperial, sino también cualquier derecho de la misma transformándose en una ciudadana como otra cualquiera y pasando a vivir en la más estricta intimidad.

La relación entre los hijos de Akihito de Japón

Si bien la única mujer de los tres hermanos vive al margen de cualquier disputa o noticia que tenga que ver con el núcleo imperial, no ocurre lo mismo con sus hermanos. Como ya señalábamos antes, Naruhito y Akishino no es que mantengan una estrecha y cercana relación, sino que lo más positivo que se podría decir al respecto es que la suya es una relación cordial. Al parecer son los celos y las envidias del más pequeño los que habrían desencadenado esta complicada situación, aunque de cara a la prensa todo sean sonrisas y buenas palabras.

Uno de los episodios que más le recrimina el Príncipe Akishino a sus progenitores y, de alguna manera a su hermano, es que el actual Emperador tuviera la oportunidad de marcharse a estudiar al extranjero, mientras que a él solo se le permitió hacerlo tras años de quejas y cuando el malestar ya era visible. Desde entonces, el Heredero emprendió una particular cruzada contra su propia familia, a la que no ha dudado en criticar en algunas ocasiones.

De hecho, una de las más destacadas fue a cuenta de la ceremonia de nombramiento de su hermano Naruhito como Emperador. Preguntado por ella, declaró no estar de acuerdo con la idea de que estos actos fueran financiados por el Gobierno nipón y, en consecuencia, por los fondos públicos recaudados de sus ciudadanos. Sin duda una actitud que llevan a muchos a afirmar lo mismo que una profesora entrevistada por The Telegraph: "El príncipe Akishino no está cooperando con su hermano".

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