Colin Farrell ingresó en la clínica de Meadows el pasado mes de abril, un centro de rehabilitación ubicado en Wickenburg, Arizona. Los trabajadores del centro han asegurado a People que se trata de "una puesta a punto y un reinicio", ya que Farrell "no ha vuelto a beber". El irlandés ha permanecido sobrio durante 12 años y quería hacer esto para asegurarse de que se quede así, tal y como ha asegurado una fuente a la citada publicación.
Farrel, consciente de su problema, lleva tratándose desde hace 13 años. El actor no solo ha pedido ayuda por él sino también por su propia familia, ya que tiene dos hijos: James, de 14 años, con Kim Bordenave, y Henry, de nueve, con la actriz polaca Alicja Bachleda Curu.
Buen momento profesional
El irlandés ha formado parte de grandes proyectos en los últimos tiempos, incluido un drama criminal titulado 'Widows', protagonizado por Viola Davis, Liam Neeson y Daniel Kaluuya; y un largometraje de acción dirigido por Tim Burton y protagonizado por Michael Keaton y Danny DeVito. Sin duda, Colin Farrell ha recuperado el control de su vida.