Iñaki Urdangarín y otros yernos incómodos de la realeza
PROBLEMÁTICOS

Iñaki Urdangarín y otros yernos incómodos de la realeza

El yerno del Rey Juan Carlos, el exyerno del Rey de Noruega o los exmaridos de Carolina y Estefanía de Mónaco han traído verdaderos quebraderos de cabeza a sus Familias Reales.

Iñaki Urdangarín y otros yernos incómodos de la realeza

La figura del yerno suele ser controvertida en muchas ocasiones. Las relaciones familiares pueden llegar a ser complicadas, y más cuando entran en escena suegros, yernos, nueras y cuñados, que pueden o bien crear armonía y cohesión en el clan, o bien crear conflictos y llevar a la saga al límite. Cuando se habla de Familias Reales, llevarse bien no es solo importante a nivel interno, sino también prácticamente una cuestión de Estado. En las Monarquías, la familia no puede separarse de la Institución, lo que en ocasiones es todo un quebradero de cabeza. Son varios los yernos reales que han dado problemas, algunos de forma pasajera, y otros continua, como estos ejemplos que repasamos.

Iñaki Urdangarín, el 'príncipe' que salió rana

En España ha habido dos yernos reales en las últimas dos décadas. Mientras Jaime de Marichalar era el estrafalario, el que no llegaba a encajar e incluso el hombre que no llegó a hacer feliz a la Infanta Elena (y viceversa), los Borbón y Grecia al completo estaban encantados con Iñaki Urdangarín.

La Infanta Cristina, Iñaki Urdangarín y el Rey Juan CarlosLa Infanta Cristina, Iñaki Urdangarín y el Rey Juan Carlos

El exjugador de balonmano se hizo muy amigo del Rey Juan Carlos, de Don Felipe, y se lleva a las mil maravillas con la Reina Sofía y la Infanta Elena. Era el marido ideal para la Infanta Cristina, que estaba y está enamoradísima del que durante casi dos décadas fue su Duque de Palma. El matrimonio dio 4 hijos adorables a la Casa Real y caía bien al conjunto de los españoles.

Todo parecía un sueño, una jugada maestra. Era la pareja que mejor marchaba de la Familia Real. Lo tenían todo, pero entonces llegó el Caso Nóos, y ese yerno modélico pasó a ser el proscrito. Todos le abandonaron salvo la Reina Sofía y la Infanta Elena, que fueron antes madre y hermana que Reina e Infanta de España, y que no han dejado de estar del lado de Urdangarín. Desde 2011 son muchas las penurias que ha pasado Iñaki Urdangarín, siendo el colofón el juicio de 2016 en el que fue juzgado por malversación, prevaricación, falsedad documental, fraude a la administración, dos delitos fiscales, estafa y blanqueo de capitales. Por su parte, la Infanta Cristina fue juzgada por dos delitos fiscales.

Iñaki Urdangarín lee documentación con unas gafas naranjas en su declaración en el juicio de NóosIñaki Urdangarín lee documentación con unas gafas naranjas en su declaración en el juicio de Nóos

El Caso Urdangarín, definido como un martirio para la Institución en palabras del exjefe de la Casa del Rey, el no ejemplar Rafael Spottorno, llevó a la Monarquía a sus peores niveles, poniendo incluso en riesgo su supervivencia en los momentos más duros. No hay duda de que una de las razones de la abdicación del Rey Juan Carlos se debió al Caso Nóos, que además ha dinamitado para siempre la relación familiar de los Borbón y Grecia.

Ari Behn, el rey de la polémica

La realeza noruega hace tiempo que dejó de casarse con otros royals. Al Rey Harald le costó lo suyo, pero finalmente consiguió casarse con la costurera Sonia Haraldsen. Por supuesto, sus hijos escogieron a plebeyos, que además han resultado ser bastante polémicos. Mette-Marit ha dado mil y un escándalos, pero se lleva la palma el que hasta verano de 2016 fue marido de la Princesa Marta Luisa.

Marta Luisa de Noruega y Ari Behn se dedican tiernas miradasMarta Luisa de Noruega y Ari Behn se dedican tiernas miradas

El escritor siempre ha ido por libre. Entró en la Familia Real en 2003 al casarse con la hija mayor del Rey de Noruega y le ha dado 3 nietos: Maud Angelina, que vino al mundo el 29 de abril de 2003, Leah Isadora, nacida el 8 de abril de 2005, y Emma Tallulah, a quien Marta Luisa dio a luz el 29 de septiembre de 2008.

Su familia no le dio serenidad, y no ha logrado superar sus problemas de depresión, además, ha tenido siempre debilidad por hablar de más ante los medios de comunicación, cuando las normas no escritas en las Casas Reales señalan que en la mayoría de las ocasiones es mejor no decir nada.

Ari Behn vestido de mujer en BarcelonaAri Behn vestido de mujer en Barcelona

Dijo en público que iba a votar Partido de los Trabajadores, algo que se criticó por manifestarse de esta forma siendo quien es. Tenía derecho a hacerlo, pero causó un escándalo innecesario. También llegó a revelar que su relación con Marta Luisa era abierta, lo que dio a entender ciertos comportamientos que no fueron bien vistos para un matrimonio de la realeza.

Peor fue cuando grabó un programa sobre travestismo en Barcelona con Carmen de Mairena. Quiso introducirse tanto que se vistió de mujer, fue fotografiado y su imagen acabó en todos los periódicos del país. Por si los noruegos no lo habían visto todo, en diciembre de 2015 dio otro escándalo al hacerse unas sugerentes fotos de fotomatón con la bloguera Marna Haugen.

Ari Behn con Marna HaugenAri Behn con Marna Haugen

En ellas acercó su boca a los pechos de la influencer, y ella, quizás buscando más fama, colgó las fotos. Finalmente, en agosto de 2016 llegó un comunicado en el que se anunciaba el divorcio amistoso de Marta Luisa de Noruega y Ari Behn. Los Reyes le dedicaron buenas palabra, aunque el escritor ha llegado a decir que la Reina Sonia le asesinaría si pudiera...

El mal ojo de Carolina y Estefanía de Mónaco

Verdad o no, lo cierto es que la leyenda que señala que los Grimaldi no serán felices en sus matrimonios salvo que se casen pasados los 50 parece una realidad en Carolina y Estefanía de Mónaco. Las hijas del Príncipe Rainiero viven la madurez sin pareja tras varios fracasos, consolándose ahora con la felicidad que les dan sus hijos, y sobre todo dando gracias por estar más tranquilos sin esos maridos que no les dieron más que disgustos.

Estefanía de Mónaco y Daniel Ducruet el día de su bodaEstefanía de Mónaco y Daniel Ducruet el día de su boda

Rainiero III de Mónaco falleció en 2005, por lo que le dio tiempo a ver cómo se vinieron abajo los dos matrimonios de su benjamina, la díscola y rebelde Princesa Estefanía. A principios de los años 90 del siglo XX se enamoró de su guardaespaldas, Daniel Ducruet, lo que escandalizó al Príncipe Soberano. En 1992 ella se quedó embarazada, dando a luz en noviembre a un varón llamado Louis, que vino al mundo tan solo 10 meses antes de que naciera Michaël, hijo que Daniel Ducruet tuvo con Martine Malbouvier.

Daniel Ducruet con Fili HautemanDaniel Ducruet con Fili Hauteman
Ella quería casarse, pero Rainiero no lo permitió, le quitó la asignación y le retiró de los actos oficiales. A ella le dio igual, y el 4 de mayo de 1994 nació Pauline, segunda hija de la pareja. A regañadientes, el viudo de Grace Kelly autorizó el matrimonio, celebrado el 1 de julio de 1995 prácticamente en la intimidad.

La pareja no necesitaba nada más. Y entonces llegó el escándalo cuando en septiembre de 1996 se publicaron unas fotos de su marido con una cabaretera belga llamada Fili Hauteman. Al parecer, cayó en una trampa, y su imagen desnudo en actitud cariñosa con esta persona dio la vuelta al mundo. Humillada, Estefanía le pidió el divorcio y quizás Rainiero respiró tranquilo. La Princesa volvió a casarse con el acróbata Adans Peres, otro que tampoco fue santo de la devoción de Rainiero, pero que le duró poco y no dio tantos escándalos como Ducruet, aunque el yerno perfecto tampoco es que fuera.

Carolina de Mónaco y Phillipe Junot en su bodaCarolina de Mónaco y Phillipe Junot en su boda

No mucho mejor lo tuvo Carolina de Mónaco, esa mujer que nació para ser princesa y que siempre le ha encantado serlo. El primer mal yerno que trajo a los Grimaldi fue sufrido tanto por Rainiero, como por Grace. La Princesa Carolina dio un disgusto a sus padres cuando anunció su boda con Phillipe Junot, un playboy francés 17 años mayor que ella. Aunque primeramente se negaron, terminaron dando techo a la pareja para que celebrara su enlace en el Palacio Grimaldi el 29 de junio de 1978. Su amor duró un suspiro, ya que como pronosticaron los Príncipes de Mónaco, no era hombre para ella. El 9 de octubre de 1980 se divorciaron, y si te he visto, no me acuerdo.

El siguiente mal yerno fue el tercer marido, un hombre de altísima cuna y con más rango que Carolina de Mónaco que vino con escándalo, ya que para irse con ella tuvo que dejar a su primera esposa y madre de sus hijos mayores, Chantal Hochuli. En enero de 1999 Carolina Grimaldi se casó con el Príncipe Ernesto de Hannover, lo que le convirtió en Su Alteza Real la Princesa de Hannover. Ese mismo año nació su hija, la Princesa Alexandra, una gran alegría para el cada vez más maltrecho Rainiero.

Carolina de Mónaco y Ernesto de HannoverCarolina de Mónaco y Ernesto de Hannover

A sus 42 años, su primogénita volvía a ser feliz con un hombre, y además de la realeza, como siempre había querido. ¿Qué pasó? que no tardó en salir a relucir el complicado carácter del primo hermano de la Reina Sofía de España, que despuntó como un hombre maleducado, juerguista y de difícil trato que no tenía reparos en pegarse con todo paparazzi que se encontrara, que fue captado orinando en el pabellón de Turquía en la Expo de Hannover del año 2000 y que no dudó en humillar públicamente a su esposa al cogerse una borrachera de campeonato en la cena previa a la boda de Felipe y Letizia de España en mayo de 2004. Al día siguiente ella llegó a la ceremonia religiosa tarde y despeinada. Ahí le perdonó, pero su matrimonio hizo aguas definitivamente en 2009, algo que Rainiero ya no vio. Eso sí, de divorcio nada, que a Carolina su marido ya no le gustaba, pero su título le ha encantado siempre.

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