Así es Tatiana Radziwill: la eterna sombra, prima y mejor amiga de la Reina Sofía

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Así es Tatiana Radziwill: la eterna sombra, prima y mejor amiga de la Reina Sofía

Han compartido momentos buenos y malos, pero su amistad y sus lazos de sangre están por encima de todo eso y año tras año la "tercera hermana" de la Reina Sofía pasa con ella el verano en Marivent.

Así es Tatiana Radziwill: la eterna sombra, prima y mejor amiga de la Reina Sofía

Desde hace décadas, el Palacio de Marivent tiene una habitación reservada cada verano para unos invitados muy especiales. No forman parte de la Familia Real Española, pero para la Reina Sofía su compañía es absolutamente indispensable. Se trata del matrimonio formado por Tatiana Radziwill y Henri Fruchaud: dos de sus mejores amigos, confidentes y compañeros de vida. Pero... ¿Quién es esta discreta pareja que siempre acompaña a Doña Sofía en un segundo plano por las calles de Palma todos los veranos?

Una más entre la realeza europea

El nexo de unión de la pareja con la Familia Real Española radica en que Tatiana Radziwill es prima segunda de la Reina Sofía y ambas son bisnietas del Rey Jorge I de Grecia, primer monarca heleno de la dinastía Glücksburg. De hecho, aunque por su personalidad sencilla no le guste presumir de ello, Tatiana goza en realidad del tratamiento de Su Alteza Serenísima y tiene mucha más sangre real corriendo por sus venas que muchas testas coronadas actuales.

Tatiana Radziwill y su marido junto a los Reyes Juan Carlos y SofíaTatiana Radziwill y su marido junto a los Reyes Juan Carlos y Sofía

Tatiana Marie Renata Eugénie Elizabeth Marguerite Radziwill es hija de la Princesa Eugenia de Grecia y el Príncipe Dominik Radziwill. Mientras que su madre era prima del Rey Pablo I de Grecia (padre de la Reina Sofía) y descendiente por vía materna del mismísimo Napoleón Bonaparte, el título del Príncipe Radziwill era mucho más cuestionable. Aún así, con el tiempo emparentaría también por vía paterna con la hermana de Jackie Kennedy, Lee Bouvier (casada en 1959 con Stanislaw Radziwill).

A modo de resumen de este complejo entramado familiar podría decirse simplemente que la ascendencia de Tatiana Radziwill abarca a casi todas las Casas Reales de Europa y, de hecho, sus lazos de consanguineidad no se limitan solo al territorio griego, sino que es familia además de la Reina Margarita de Dinamarca, del Príncipe Felipe, del Príncipe Alejandro de Yugoslavia, de la Princesa Margarita de Rumanía y un interminable etcétera de royals.

Margarita de Dinamarca y Tatiana Radziwill en los actos del funeral de Juan de Luxemburgo | Cour Grand DucaleMargarita de Dinamarca y Tatiana Radziwill en los actos del funeral de Juan de Luxemburgo | Cour Grand Ducale

Una más en la Familia Real Griega

Tatiana Radziwill nació el 28 de agosto de 1939 en Ruan (Francia), pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial obligó a su familia a regresar a Grecia pensando que allí estarían más seguros. Nada más lejos de la realidad: en 1941 las tropas alemanas e italianas ocuparon el país heleno y la Familia Real Griega se vio obligada a huir al exilio. No solo los Reyes Pablo y Federica junto a sus dos hijos, sino también todos sus parientes cercanos. Lo cual incluía a los Radziwill.

Su primera parada fue Alejandría, pero de ahí pasarían a Mozambique y finalmente a Sudáfrica. Allí decidieron establecerse los Glücksburg durante el tiempo que duró la contienda y fue también allí donde surgieron los lazos casi fraternales entre Tatiana y la por entonces Princesa Sofía, quien hasta ese momento no había tratado con ningún otro niño que no fuese su hermano Constantino. Su prima, ocho meses menor que ella, se convertiría en su mejor amiga y compañera de juegos durante los años que duró el exilio.

La Princesa Sofía con su madre, la Reina Federica y sus hermanos en los jardines del Palacio real de AtenasLa Princesa Sofía con su madre, la Reina Federica y sus hermanos en los jardines del Palacio real de Atenas

Cuando finalizó la Segunda Guerra Mundial, los Reyes regresaron a Grecia con sus hijos y los Radziwill volvieron a establecerse en París, pero no por mucho tiempo. En 1946 se divorciaron, y tanto la una como el otro volvieron a casarse: la Princesa Eugenia con el Príncipe Raimundo della Torre e Tasso y el Príncipe Domik con una joven americana llamada Lidia Lacey Boodgood.

Tatiana y su hermano Jorge se quedaron inicialmente con su madre, pero la mala relación que tenían con el nuevo marido de esta obligó a que fuesen sus abuelos quienes decidieran hacerse cargo de su custodia. De este modo, el Príncipe Jorge de Grecia y María Bonaparte se llevaron a los dos con ellos a Atenas y allí pasaron a formar parte de manera oficiosa (que no oficial) de la Familia Real Griega y a convivir diariamente con los Reyes y sus hijos.

La Familia Real Griega en el 50 aniversario de la muerte del Rey Pablo ILa Familia Real Griega en el 50 aniversario de la muerte del Rey Pablo I

El tiempo fue pasando y los niños se iban a haciendo mayores. Pero nada afectó a su relación. La primera en dejar el hogar familiar fue la Princesa Sofía tras casarse en 1962 con Don Juan Carlos de Borbón y al poco tiempo lo mismo hizo el Príncipe Constantino con Ana María de Dinamarca en 1964. En ambas ceremonias Tatiana Radziwill ejerció de dama de honor puesto que seguía soltera, pero en 1966 protagonizó su propia boda.

El novio era el doctor Jean Henri Fruchard, al que había conocido en la Universidad de París. Él estudiaba Cardiología y la princesa griega se especializó en Investigación Bacteriológica. Su pasión por la ciencia los unió y el 24 de marzo de 1966 se dieron el 'sí, quiero' en Atenas. Al poco tiempo llegaron sus dos hijos - Fabiola (1967) y Alexis (1969) - y los cuatro se establecieron en París.

La Reina Sofía, mucho más que una amiga

Lo más lógico sería pensar que, al igual que ocurre en el resto de familias, los caminos de Tatiana y Sofía se separaron al formar cada una su propia familia. Pero no solo no ocurrió eso, sino que fue todo lo contrario: ambas siguieron estando unidas, manteniendo contacto regular, realizando viajes juntas... De hecho, más que una amiga, la Reina Sofía considera a Tatiana Radziwill su "tercera hermana".

La Reina Sofía paseando por Mallorca con la Princesa Irene, Tatiana Radziwill y su maridoLa Reina Sofía paseando por Mallorca con la Princesa Irene, Tatiana Radziwill y su marido

Así hablaba la Reina de su prima con Pilar Urbano en la biografía que la periodista escribió en 1996, rememorando su infancia en el exilio: "Tatiana y yo teníamos cada una nuestra muñeca, pero solo un carricoche para sacarlas de paseo. Nos peleábamos, tirando cada cual por su lado, a ver quién se lo quedaba. Y, claro, por nuestras peleas acabando discutiendo también nuestras madres, como ocurre en todas nuestras familias. Bueno, Tatiana y yo hemos sido siempre muy amigas. Íntimas. Antes de casarnos, después de casarnos... Ella fue dama de honor en mi boda y aunque ahora vive en París, nos vemos muy a menudo y todos los veranos vienen a Marivent".

Tatiana Radziwill siempre se ha caracterizado por su discreción, pero en 2018 hizo una excepción y por primera vez habló de la Reina con la periodista Carmen Enríquez en la biografía que esta realizó de Doña Sofía con motivo de su 80 cumpleaños: "Compartí su vida en Sudáfrica, cuando éramos bebés y, según nos contaron nuestras niñeras, yo acostumbraba a morderla. Pero luego aprendimos a no pelearnos y disfrutábamos de verdad de la compañía y los juegos de una con la otra. Unos pocos años después, tuve suerte de compartir con ella la vida familiar en Grecia durante las vacaciones a través de toda mi juventud, lo que fue una fuente inolvidable de felicidad para mí".

La Reina Sofía y Tatiana Radziwill visitan un laboratorio de la Universidad de las Islas Baleares | UIBLa Reina Sofía y Tatiana Radziwill visitan un laboratorio de la Universidad de las Islas Baleares | UIB

La princesa griega va todavía más allá a la hora de describir su relación: "La Reina es como una hermana, una verdadera amiga con la que tengo tan maravillosos recuerdos compartidos que, a la edad que hemos alcanzado ya las dos, hay cada vez menos personas vivas con las que podamos hablar de nuestro pasado. Un tiempo feliz que nos hizo tan fuertes para la vida como encariñadas con los demás, gracias a los valores auténticos que nos dieron".

Sus vidas han transcurrido de manera paralela prácticamente desde que nacieron y así sigue siendo alcanzada la madurez. En los buenos y en los malos momentos, la Reina Sofía sabe que puede contar con el apoyo de la más incondicional de sus amistades. Al fin y al cabo, tal y como dice la canción: "Ya no queda nadie de los de antes".

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