La Familia Real de Yugoslavia: así son los primos más lejanos y queridos de la Reina Sofía

La Familia Real de Yugoslavia: así son los primos más lejanos y queridos de la Reina Sofía

Intentos de suicidio, alcoholismo, peleas de poder... Los Karadjordjevic tuvieron que sufrir muchos infortunios durante su exilio y a día de hoy su lucha todavía sigue por reivindicar lo que es suyo.

La Familia Real de Yugoslavia: así son los primos más lejanos y queridos de la Reina Sofía

Si uno observa con atención el mapa de las monarquías europeas, resulta especialmente llamativo que todas ellas están situadas en la parte occidental del continente. Todos los países del Este - otrora regidos también por una testa coronada - se han caracterizado por una trayectoria mucho más conflictiva que sus vecinos del Oeste, por lo que en ninguno de ellos la monarquía consiguió sobrevivir a la masacre de las Guerras Mundiales o posteriores conflictos bélicos en la zona de los Balcanes.

Es el caso del territorio en su día conocido como Reino de Yugoslavia. Constituida en 1918 a partir de los restos de los Imperios Austro-Húngaro y Otomano, esta monarquía fue una de las más breves de la historia: sólo se mantuvo en el poder 12 años. Durante la Segunda Guerra Mundial el país fue invadido por los nazis y al finalizar el conflicto se creó la República Federativa Socialista de Yugoslavia. Todo lo que vino después serían años de guerras civiles y disgregación territorial. Mientras tanto... ¿Qué ha sido de la Casa Real de Karadjordjevic?

El exilio: el principio del fin

La monarquía yugoslava fue abolida oficialmente en noviembre de 1945 por el gobierno comunista del Mariscal Tito. No sólo eso, sino que la Familia Real fue privada de su ciudadanía y derechos, perdieron todas sus propiedades y se les prohibió volver al país.

Los Reyes Pedro II y Alejandra de Yugoslavia con su hijo, el Príncipe AlejandroLos Reyes Pedro II y Alejandra de Yugoslavia con su hijo, el Príncipe Alejandro

Lo cierto es que ya nunca regresarían, porque durante la ocupación nazi los Reyes Pedro y Alejandra habían tenido que refugiarse en Londres y allí permanecerían durante los siguientes años ante la imposibilidad de volver a su hogar. Precisamente en la capital británica fue donde nació el único hijo de la pareja: el Príncipe Alejandro Karadjordjevic.

El 17 de julio de 1945, la habitación 212 del Hotel Claridge fue por primera y última vez considerada territorio yugoslavo. ¿Cómo puede ser esto posible? Pues porque el gobierno de Winston Churchill decidió declararla como tal para que el heredero al trono pudiese conservar sus derechos dinásticos. Eso sí, a las pocas horas del alumbramiento la habitación volvía ya a ser británica.

Los Príncipes Alejandro y Catalina de Yugoslavia con el Príncipe de Gales y la Duquesa de CornuallesLos Príncipes Alejandro y Catalina de Yugoslavia con el Príncipe de Gales y la Duquesa de Cornualles

Los Windsor ejercieron de grandes protectores de los Karadjordjevic durante esos años - el Rey Jorge VI y la Reina Isabel II fueron los padrinos de bautismo del Príncipe Alejandro - pero lo que realmente necesitaba la Familia Real era dinero. Con esa intención partieron a Estados Unidos, donde el Rey Pedro II pensaba convertirse en empresario.

Lejos de encontrar la fortuna, el soberano y su esposa comenzaron a tener serios problemas conyugales debido a los intentos de suicidio de ella y al alcoholismo de él. Finalmente se divorciaron en 1953 y acabarían muriendo por separado: el Rey en Estados Unidos a causa de una cirrosis en 1970 y la Reina en Londres en 1993.

Un heredero muy vinculado a España

El Príncipe Alejandro no pudo vivir su infancia en un ambiente familiar estable y de hecho fue criado por familias nobles vinculadas a la Casa Real. Luego, a medida que fue creciendo sería educado en internados de Estados Unidos, Suiza, Escocia e Inglaterra. Al final acabó ingresando en el Ejército Británico, con el que viajó en misiones durante varios años.

Cuando su padre murió, él debería haberse convertido en Rey, pero a falta de un trono en el que sentarse, decidió seguir siendo príncipe y dedicarse a buscar una princesa. Y la encontró en España. Se trataba de María Gloria de Orleans-Braganza, muy vinculada a la Familia Real Española: su madre era hermana de la Condesa de Barcelona, madre del Rey Juan Carlos. Por lo tanto, ella es a su vez prima-hermana del Rey Emérito.

Alejandro de Serbia y la Reina Sofía en la boda de Felipe de Serbia y Danica MarinkovicAlejandro de Serbia y la Reina Sofía en la boda de Felipe de Serbia y Danica Marinkovic

Por su parte, el Príncipe Alejandro está también emparentado con la Reina Sofía: esta era prima-hermana de la Reina Alejandra de Yugoslavia, por lo que el heredero y la madre de Felipe VI son primos segundos. La relación del heredero yugoslavo con la otrora Princesa de Grecia es excelente, a diferencia de la casi inexistente entre Don Juan Carlos y su prima.

La boda se celebró el 1 de julio de 1972 en Villamanrique de la Condesa (Sevilla) y todavía habría que esperar poco menos de una década para que naciese el heredero del heredero: el Príncipe Pedro (1980). Al poco tiempo nacerían otros dos hijos, en este caso gemelos: los Príncipes Felipe y Alejandro (1982).

Boda del Príncipe Alejandro de Yugoslavia y Catalina Batis en 1985Boda del Príncipe Alejandro de Yugoslavia y Catalina Batis en 1985

Poco después de haber proporcionado sucesores a la dinastía, el matrimonio empezó a tener problemas y en 1983 se divorciaron. A los dos años y con solo un mes de diferencia, los dos vuelven a contraer matrimonio: en septiembre lo hizo el Príncipe Alejandro con la ciudadana greco-británica Catalina Batis y en octubre la Princesa María Gloria con Ignacio Medina y Fernández de Córdoba (Duque de Segorbe y excuñado de Naty Abascal).

La Princesa Isabel, un verso suelto

Antes del breve reinado de Pedro II hubo una regencia entre 1934 y 1941 a cargo de su primo, el Príncipe Pablo Karadjordjevic. Casado con Olga de Grecia, de sus tres hijos la más conocida es la Princesa Isabel, que en la actualidad encabeza una rama familiar secundaria dentro de la Familia Real Yugoslava.

La princesa fue conocida a nivel mundial en los años 80 debido a que su hija, Catherine Oxenberg, interpretaba el papel de Amanda Carrington en la famosa serie 'Dinastía'. Sin embargo, su vocación política la convertiría años más adelante en más que una "hija de..." o "madre de...".

Catherine Oxenberg junto a su madre, la Princesa Isabel de YugoslaviaCatherine Oxenberg junto a su madre, la Princesa Isabel de Yugoslavia

En 2004 decidió presentarse como candidata a la Presidencia de Serbia con el siguiente objetivo: "En caso de victoria, mi prioridad no será restablecer la monarquía, sino establecer la forma de Estado más conveniente". La votó el 2'1% de la población, pero aún así consiguió convertirse en la sexta fuerza política del país.

Isabel ha vuelto a situarse en el foco mediático debido a que su nieta, India Oxenberg, se encuentra retenida por una secta estadounidense llamada Nxvim (liderada por un presunto traficante sexual que obligaba a sus seguidoras a realizar trabajos forzados). La joven únicamente mantiene el contacto con su abuela y se niega a hablar con su progenitora. Catherine Oxenberg, por su parte, ha escrito un libro narrando su lucha: 'Cautiva, la Cruzada de una madre para salvar a su hija de un culto terrorífico'.

Las nuevas generaciones

Más allá de casos como el anterior, la Familia Real Yugoslava se ha caracterizado a lo largo de los últimos tiempos por ser una de las más discretas. Apenas se publican noticias de ellos más allá de cuestiones concretas. Una de las más recientes tenía un motivo más que justificado: la boda del hijo mediano del Príncipe Heredero.

Felipe de Serbia y Danica Marinkovic en su bodaFelipe de Serbia y Danica Marinkovic en su boda

Felipe Karadjordjevic contrajo matrimonio en octubre de 2017 con la diseñadora gráfica Danica Marinkov en una ceremonia celebrada en la Catedral de San Miguel de Belgrado ante 300 invitados. Entre ellos destacó la presencia de la Reina Sofía (madrina del novio) y la Princesa Victoria de Suecia. La ocasión requería todo el boato: se trataba de la primera boda real en el país desde 1922.

Todo apunta a que habrá que esperar a que se produzca un nuevo enlace, ya que sus dos hermanos - incluido el primogénito - siguen solteros y sin perspectiva de cambiar su estado civil. De hecho, poco se sabe de ellos más allá de las breves reseñas oficiales que únicamente relatan los estudios que todos ellos han realizado, sus aficiones y los idiomas que hablan. Ni más, ni menos.

La eterna lucha por recuperar el trono

Poco queda de lo que en su día fue el Reino de Yugoslavia, disgregado ahora en seis repúblicas: Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro, Macedonia y Serbia. En esta última es donde se encuentran los orígenes de la Casa de Karadjordjevic y donde reside la Familia Real desde 2001.

El Príncipe Alejandro de Yugoslavia junto a sus tres hijos frente al Palacio Real de BelgradoEl Príncipe Alejandro de Yugoslavia junto a sus tres hijos frente al Palacio Real de Belgrado

Fue en 1991 cuando el Príncipe Alejandro pudo pisar por primera vez territorio serbio y durante los años siguientes las autoridades le devolvieron la ciudadanía y gran parte de las propiedades que el régimen comunista había confiscado en 1947. Pero no todas. En un primer momento se le permitió el uso y disfrute de las mismas, pero no la recuperación de su titularidad.

Esa es la nueva guerra que encabeza la Familia Real ahora que ya han vuelto a su país. Desde hace años luchan por recuperar sus propiedades y, simultáneamente, por recuperar también el trono. Ambas cuestiones se antojan a priori difíciles, pero al menos en la segunda el Príncipe Alejandro todavía tiene esperanza: "Una monarquía constitucional es la solución para que Serbia sea un país estable y fuerte. (...) Es la única manera de garantizar la unidad, la estabilidad, la continuidad y la defensa de la democracia".

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