EN EDIMBURGO

El Rey Carlos III y sus hermanos Ana, Andrés y Eduardo, unidos en el dolor en el servicio en honor a Isabel II en Edimburgo

Los cuatro hijos de la Reina caminaron con semblante serio detrás del coche fúnebre, destacando que el Príncipe Andrés era el único que no vestía uniforme militar.

Jorge del Caz Martín 12 Septiembre 2022 en Bekia

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A ritmo de gaita escocesa, y con el himno nacional de fondo. Así ha salido el féretro de Isabel II del Palacio de Holyrood, abandonando el Salón del Trono de la que es la residencia oficial de la Corona británica en Edimburgo para dirigirse hasta la Catedral de St Giles. En este histórico templo, el mismo en el que hace 70 años recibió la corona, la espada y el cetro de los reyes escoceses, se llevará a cabo el primer servicio religioso en honor de la Reina con presencia de sus restos mortales. La procesión se llevó a cabo por la Royal Mile, una de las calles más famosas e importantes de la ciudad, y también pasó por delante del edificio del parlamento escocés, inaugurado por la propia Soberana en 2004 y al que acudirá después del funeral el Rey Carlos III para asistir a la moción de pésame del pueblo escocés.

Cumpliendo con la puntualidad británica tan característica, el traslado de los restos mortales de la Reina hasta la Catedral de St Giles comenzó a las 14:30 (hora del país), siendo el momento en que se pudo ver al Rey Carlos III salir también del Palacio de Holyrood, acompañado de los príncipes Eduardo, Andrés y Ana. Los tres hijos pequeños de Isabel II fueron los encargados de recibir la jornada anterior el féretro de su madre en el palacio escocés, siendo destacable la reverencia que hizo su hija ante el ataúd en el momento en que accedía al interior de la residencia real. Junto a ellos estuvieron la Reina Camilla, Sir Timothy Laurence y Sophie de Wessex, nueras y yerno de la Reina.

Durante toda la procesión, las salvas de varios cañonazos en honor de Isabel II fueron el único sonido que rompió el gélido silencio que había en las calles de Edimburgo. El pueblo escocés mostró el gran respeto y cariño que sentía por su Reina, quien siempre demostró a lo largo de su vida lo mucho que amaba esta tierra. Cabe recordar que disfrutó de sus últimos días en su residencia privada de Balmoral, el castillo escocés al que tanto cariño tenía y que, sin duda, era el lugar donde se sentía verdaderamente en casa. No obstante, que la Soberana eligiera Escocia para morir se ha interpretado como todo un guiño a la importancia de la región para Reino Unido, ya que pretenden celebrar un nuevo referéndum de independencia.

El Príncipe Andrés, el único que no viste uniforme militar

Más de treinta minutos fue el tiempo que tardó en recorrer el coche fúnebre que contenía el féretro de Isabel II la distancia entre el Palacio de Holyrood y la Catedral de St Giles. Durante todo el trayecto, los cuatro hijos de la Soberana caminaron detrás del vehículo, con un gesto muy serio que revelaba la emoción que sentían por la pérdida de su madre. Cabe recordar que hace algo más de un año y medio que tuvieron que realizar el mismo y triste paseo para acompañar a los restos mortales de su padre, Felipe de Edimburgo, en su funeral y posterior entierro en la capilla del Castillo de Windsor.

Una de las cosas que más llamó la atención es que el Príncipe Andrés era el único de los cuatro hermanos que no vestía uniforme militar. Esto se debe a que, tal y como anunció el Palacio de Buckingham, ni él ni el Príncipe Harry podría hacer uso de esta vestimenta en los actos oficiales por el fallecimiento de la Reina Isabel por ser "miembros de la realeza sin tareas oficiales". Cabe recordar además que, debido al escándalo de abuso sexual en el que se ha visto involucrado, en enero de 2022 la Reina despojó al que siempre ha sido su hijo favorito de sus puestos militares honorarios, como el de coronel de las Guardias Granaderas, y del título de Alteza Real, relegándole a un segundo plano.

Funeral y posterior vigilia en la Catedral de St Giles

Mientras que la procesión con el féretro de Isabel II se desarrollaba por las céntricas calles de Edimburgo, en el interior de la Catedral de St Giles ya esperaban desde hacía horas las diversas autoridades invitadas al oficio religioso que se iba a llevar a cabo en memoria de la Reina, entre las que se encontraban la Primera Ministra, Liz Truss. Se trata del primer funeral público que se celebra en su honor con el féretro presente, ya que, desde que se conoció la noticia de su fallecimiento, comenzaron a dedicarse misas en su recuerdo por todo el país. Destacaron especialmente la Catedral de San Pablo (Londres), a la que acudió parte del Gobierno británico la misma tarde de anunciarse la muerte, o en una iglesia cercana al Castillo de Balmoral, que contó con presencia de parte de la Familia Real británica que todavía permanecía en la residencia velando el cuerpo de la Reina.

Una vez que se haya llevado a cabo el servicio religioso en honor de Isabel II, comenzará una vigilia de 24 horas para que el pueblo escocés pueda despedirse de su Reina. Para ello, el féretro permanecerá durante todo este tiempo en la Catedral de St Giles. Está será la primera capilla ardiente pública de la Monarca, aunque la más importante de todas será la que tenga lugar en la capital británica. Tal y como estaba previsto en la 'Operación Puente de Londres', su cuerpo se velará durante cuatro días en el Palacio de Westminster, cerrándose únicamente una hora al día en todo ese tiempo. Posteriormente, será celebrado el gran funeral de estado en la Abadía de Westminster, para su traslado final y definitivo a Windsor, donde se enterrará en la Capilla de San Jorge junto a sus padres, su hermana Margarita y su esposo Felipe.

En esta noticia

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