'Patria', el necesario reflejo de las dos caras de la moneda del conflicto vasco

LUCHA ARMADA

'Patria', el necesario reflejo de las dos caras de la moneda del conflicto vasco

La serie es un claro reflejo de cómo se vivió en distintas poblaciones rurales del País Vasco la lucha armada de ETA.

'Patria', el necesario reflejo de las dos caras de la moneda del conflicto vasco

Fernando Aramburu creó una novela que se ha convertido en todo un referente en la literatura y ahora también lo será en la pequeña pantalla. 'Patria', uno de los libros del famoso escritor, ha sido recreado por HBO y se ha convertido en una de las ficciones más esperadas en la que se habla de la enemistad dentro de un pueblo vasco de la 'Euskadi profunda', en el que el entorno de ETA y la izquierda abertzale imponen un régimen totalitario de represión.

Fotograma de 'Patria' del momento de la muerte de 'Txato'Fotograma de 'Patria' del momento de la muerte de 'Txato'

Sin duda alguna se pueden entender las dos caras de esta moneda que ha proporcionado sufrimiento durante muchos años a la población vasca. La historia se extiende desde el posfranquismo hasta 2011, cuando ETA anunció el cese definitivo de su actividad armada.

*Este artículo contiene spoilers

Las dos caras de la moneda

Son dos familias las protagonistas de esta historia que también forma parte de la historia de España. Una manera de ejemplificar las distancias existentes en un mismo territorio creadas por diferir en ideas por las que algunas personas luchan a pesar de que eso pueda suponer la muerte de otras o la propia.

Fotograma de 'Patria' en el que Miren y Bittori apoyan la lucha del pueblo vascoFotograma de 'Patria' en el que Miren y Bittori apoyan la lucha del pueblo vasco

Bittori y Miren, madres de dos familias y amigas inseparables, ven cómo sus vidas se distancian después de que el marido de la primera, Txato, sea asesinado en la puerta de su casa por ETA. La vida de Bittori y sus dos hijos cambia por completo a partir de ese día, aunque nunca podrán olvidarse del pasado y de todo su sufrimiento ocasionado por un grupo armado que es aplaudido en el pueblo en el que han vivido y crecido.

Es el día que ETA anuncia el cese de su actividad armada cuando Bittori toma la decisión de regresar al pueblo que abandonó para no tener que lidiar con represalias, miradas incómodas y el dolor de haber visto a su marido muerto en una de sus calles. Ahora necesita respuestas más que nunca sobre la muerte de su marido, por eso intenta averiguar toda la verdad sobre la persona que apretó el gatillo y acabó con su vida.

El conflicto vasco desde otra mirada

No hace mucho se pudo conocer un poco más sobre la lucha de ETA gracias a la serie de Movistar+ 'La línea invisible', pero en esa ocasión la ficción estaba creada en base a unos testimonios y a una realidad, con nombres propios reales, con protagonistas que cambiaron el rumbo de la historia y con un reflejo de los acontecimientos más violentos como si de un documental se tratase. 'La línea invisible' parte de la mirada de los etarras, de la creación de la organización terrorista y de lo que sustentó su lucha en un primer momento.

Fotograma de 'Patria' en el que Joxe Mari se esconde de TxatoFotograma de 'Patria' en el que Joxe Mari se esconde de Txato

Con 'Patria' se puede descubrir un poco más del sentir social, de las tensiones que se vivieron en la época posfranquista y que a día de hoy se pueden sentir en algunos lugares recónditos del pueblo vasco que mantienen sus ideales. No solo se ve cómo puede llegar a sufrir una víctima de ETA, sino también cuál es el punto de vista de los familiares de los etarras, quienes puede que sean los 'olvidados' en este conflicto.

No equipara dolor, pero sí lo comprende

No. Esta serie no enseña que el dolor de los etarras y de sus víctimas sea igual. Claro que no. Pero sí da voz al dolor de los etarras y de su familia. En esta historia no hay dos puntos de vista. Hay tres, cuatro, cinco... Porque sufre la viuda de Txato, el hijo cuando renuncia al amor y a ser feliz por su muerte, la hija cuando se topa con un chico con los ideales de las personas que han matado a su padre, la madre del etarra por no tenerle a su lado, el padre por pensar que su hijo ha podido matar a su mejor amigo, el hermano del etarra por tener que huir de lo que hizo su hermano y que podría haberse convertido en su futuro, o la hermana del etarra por sentirse culpable por algo que ha hecho alguien de su familia y que no la representa en absoluto.

Fotograma de 'Patria' en el que Miren pregunta a su hijo si es culpableFotograma de 'Patria' en el que Miren pregunta a su hijo si es culpable

Hay muchos tipos de dolor reflejados en la ficción en la que confluyen otros conflictos y dramas cotidianos y en la que se hace una crítica de las poblaciones rurales donde las miradas perseguidoras consiguen crear distancias, o donde el 'qué dirán' tiene más peso que los propios pensamientos y pasiones. El hermano del etarra no solo huye porque siente que va a verse atrapado por la violencia, sino también para ser él mismo sin tabúes. Incluso también se dan algunas pinceladas sobre lo que significa la violencia de género en los noventa, cuando un guantazo de tu marido borracho no era razón suficiente para hacer las maletas.

Una intermediaria que humaniza el conflicto

Arantxa, sin querer, también es una protagonista más en el conflicto entre Miren y Bittori, convirtiéndose en el nexo de unión entre varias personas. La hija de Miren y hermana del etarra que puede que haya matado a Txato vive el conflicto de dos maneras: manteniendo silencio de puertas para fuera, pero expresando su rabia por todo lo que tiene que presenciar dentro de familia. Por desgracia sufre un ictus que la lleva a perder el habla.

Arantxa, otra de las protagonistas de 'Patria'Arantxa, otra de las protagonistas de 'Patria'

Vuelve a vivir en el pueblo con sus padres lejos de su marido y de sus hijos adolescentes y es en ese momento cuando coincide con Bittori, que también está cada vez más presente en el pueblo en el que su marido fue asesinado. Arantxa no puede hablar y su movilidad es reducida, pero sus acciones o palabras, aunque pocas, son imprescindibles para que exista el perdón entre las dos familias. Su inexpresividad resulta ser la mejor manera de expresarse. Es ella la que consigue que su madre, tozuda donde las haya, cruce miradas con Bittori sin hostigarla.

El silencio, necesario pero insuficiente

A veces las palabras sobran, pero no en el enfrentamiento entre Bittori y Miren. Las dos hablan por los codos, las dos siempre tienen algo que decir, tienen la última palabra con sus hijos, con sus maridos o con quien sea. Pero en el final de esta historia, en el que se ve que una perdona a la otra con un abrazo en medio de la plaza del pueblo en un encuentro inesperado, no hay palabras. Y no es suficiente.

Fotograma de Patria en el que Bittori y Miren se cruzan en la plaza del puebloFotograma de Patria en el que Bittori y Miren se cruzan en la plaza del pueblo

Bittori habla hasta con la tumba de su marido. Miren lo hace con Dios o con San Ignacio, el santo del pueblo, cada vez que va a la Iglesia. Pero aquí, cuando se supone que tienen mucho que decir y poco que callar, el silencio se convierte en el protagonista, dejando en algunos espectadores un sabor agridulce en este final descafeinado. Ni la mirada la mantienen lo suficiente, no obstante, con dos mujeres tan obcecadas en sus pensamientos, perseverantes en opiniones y rencorosas, quizás decir algo supondría rebajarse a las circunstancias de la otra, por eso, aunque mal, puede que sea la única manera de perdonarse, una por la indiferencia hacia la otra tras la muerte de su marido, y otra por no comprender lo que supone cegarse por el amor hacia un hijo.

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