María Lapiedra se reencuentra con sus hijas tras su abandono en 'Supervivientes 2018'

MUY EMOTIVO

María Lapiedra se reencuentra con sus hijas tras su abandono en 'Supervivientes 2018'

La exsuperviviente llegaba a Barcelona después de la última gala de 'Supervivientes', en la que reconoció que no hizo un buen concurso.

María Lapiedra se reencuentra con sus hijas tras su abandono en 'Supervivientes 2018'

¡María Lapiedra por fin se encuentra con sus hijas! Después de abandonar 'Supervivientes', la exactriz porno llegaba a Madrid con temple bastante serio, preparándose mentalmente para el tercer grado que Jorge Javier Vázquez le tenía preparado para a gala del día siguiente.

Lapiedra reconoció que no hizo un buen concurso y además aseguró que nunca más volvería a participar en ningún programa de telerrealidad. Sin embargo, no fue este el único motivo que provocó que la catalana regresara con el ceño fruncido.

María Lapiedra, muy feliz en la Estación de Sants de Barcelona tras regresar de 'Supervivientes 2018'María Lapiedra, muy feliz en la Estación de Sants de Barcelona tras regresar de 'Supervivientes 2018'

Al parecer, ella y el padre de sus hijas, su exmarido Mark Hamilton, habrían firmado un contrato en el que acordaron que él se comprometía a acercar a las niñas al aeropuerto para recibir a su madre cuando llegara de Honduras, según contaba Gustavo González en 'Sálvame'.

Finalmente, esto no ocurrió y María Lapiedra se preocupó bastante al no ver a sus pequeñas en Barajas Adolfo Suárez. Después del programa, la tertuliana se subió a bordo de un tren para viajar a Barcelona y reencontrarse con Carlota y Martina, sus hijas.

Precioso reencuentro

Lapiedra llegaba muy feliz y con una sonrisa de oreja a oreja a la Estación de Sants, entusiasmada por lo que estaba a punto de ocurrir. La exuperviviente acudió directamente a casa de sus suegros, donde se encontraban sus retoñas, y allí se encontró con ellas.

María Lapiedra esperando en la puerta de casa de sus suegrosMaría Lapiedra esperando en la puerta de casa de sus suegros

La primera en acudir fue la mayor, Martina, que se fundió en un abrazo con su madre en cuanto abrió la puerta según informa Lecturas. Más tarde llegaba la pequeña Carlota, que tampoco escatimó en besos y cariños para animar a Lapiedra después de su duro paso por la isla hondureña.

Ahora, Lapiedra está tranquila en su casa y disfruta de la compañía de las personas que más quiere en el mundo, cogiendo fuerzas para el aluvión de críticas que se le está viniendo encima.

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