'VOY A QUEDARME'

Así fue la actuación de Blas Cantó en Eurovisión 2021

El cantante actuó en la posición número 13, correspondiente a la primera mitad, interpretando 'Voy a quedarme', una canción cargada de muchos sentimientos.

Brais Besteiro 22 Mayo 2021 en Bekia

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Tras la triste pero inevitable cancelación del Festival de Eurovisión el pasado 2020 en uno de los peores momentos de la pandemia del Coronavirus en Europa, finalmente un año después el sueño de los fans se ha hecho realidad. Este mismo sábado 22 de mayo tenía lugar en Róterdam, en los Países Bajos, su edición de 2021. Un certamen marcado por las ganas de volver a vivir la experiencia, pero también por las medidas de seguridad ante el Covid-19 que dio lugar a varios sustos a lo largo de la semana.

En el caso de España, Blás Cantó volvía a ser por segundo año consecutivo el representante concediéndole al cantante la oportunidad de quitarse la espinita tras la cancelación del año anterior. Esta segunda vez, Cantó lo hacía sobre el escenario con el tema 'Voy a quedarme', una balada con grandes golpes de música que acompañan a la voz del intérprete por un viaje de menos a más hasta enmudecer con sus agudos.

Como él mismo reconocía cuando desveló su propuesta al mundo, "es una canción que desprende sensibilidad y mucha fuerza al final". Un tema cargada de fuerza y que también se la dio a él durante el pasado año, cuando para mucha gente en general, y para Blas Cantó en particular, no fue nada fácil: "La compuse en el momento más difícil de mi vida. La compuse en el momento en que estaba falleciendo mi padre. Luego la grabé cuando estaba falleciendo mi abuela por COVID y fue un momento muy duro". Uno sentimientos y unas emociones que se trasladaron a su voz cada vez que la ha cantado sobre un escenario, especialmente durante la noche más especial de todas en la que tuvo que dar lo mejor de sí para demostrar a Europa porque debería de ganar.

'Voy a quedarme', una canción cargada de sentimientos

En cuanto a la puesta escena, esta -como cada año- no estuvo exenta de polémica. Blas Cantó comenzó llenando el escenario solo con su voz, a capella, en un escenario entre tenebroso y calmado a partes iguales acompañado solo de un humo que emulaba las propias nubes. Un ambiente que poco a poco iba ganado luz, primero con las estrellas y luego con una enorme Luna ficticia (también objeto de burlas por parte de los eurofans) que colgaba sobre su cabeza desde la mitad de la canción. Un escenario blanco, quizá frío, que al final de la actuación estallaba con la voz del cantante y también con un ambiente muy cálido gracias al juego de luces.

Sin duda una actuación en la que destacó, sobre todas las cosas, un importante chorro de voz por parte de Blas Cantó que puso en pie en más de una ocasión el Ahoy. Un ambiente que tantas otras veces consiguió España en 'Eurovisión' como ocurrió anteriormente con Pastora Soler o Ruth Lorenzo, otras de las dos grandes voces del país.

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