Julián Contreras Jr. y su problema con las pastillas: "No quería que me pasase lo mismo que a mi madre"

TODO SOBRE CARMINA

Julián Contreras Jr. y su problema con las pastillas: "No quería que me pasase lo mismo que a mi madre"

El hijo de Carmina Ordoñez contestó a preguntas del polígrafo de 'Sábado Deluxe' relacionadas con su adicción con las pastillas.

Julián Contreras Jr. y su problema con las pastillas: "No quería que me pasase lo mismo que a mi madre"

"Hay un día que me pasa una cosa determinante, porque la medicación es como una burbuja. Cuando tomas tantísima medicación y te pasan cosas malas, te lleva a querer dejarlo. El hecho de dejarlo fue un infierno. Yo lo dejé de golpe y había días que tenía temblores. Me llegaban a fallar las piernas", narró un Contreras muy sincero al que no le tembló la voz al contar cómo había sido la etapa más dura de su vida.

Aunque el famoso no mintió cuando fue preguntado sobre si alguna vez había querido quitarse la vida. "Salí de 'Gran Hermano' y mi vida se volvió un infierno. Un día tras otro en el que me despertaba y decía: 'después de todo, no quiero que así sea el final. Por eso nunca quise quitarme la vida, a pesar de haber sido una cosa que se ha dicho siempre sobre mí", confesaba.

El gran pufo de Julián Contreras

Uno de los temas por los que también Julián habría pasado un calvario habría sido su afectada situación económica. El hijo de Carmina Ordóñez declaró que le debía mucho dinero a un amigo suyo con el que niega haber tenido contacto después, contradiciendo las palabras de Gema López. Como siempre se ha sabido, las cuentas del joven no han estado nunca lo suficientemente saneadas, a pesar de, tal y como comentó el colaborador Antonio Rossi, vivir tanto su padre como él en unos pisos valorados en más de 1.500 euros cada uno.

Aunque el polígrafo dictaminó que decía la verdad ante la pregunta de si había tenido ocasión de pagar a sus deudores y no haberlo hecho, dando por afirmativo que la mala racha económica de Contreras ha sido una cuestión de mala suerte: "Me tragué el bulo del emprendedor, que era eso, un bulo", afirmaba el joven que intentó, sin éxito, poner varios negocios de restauración, además de en otros sectores. Y es que, según la máquina de la verdad, el dinero que Julián debe a sus hermanos, por todas las veces que se lo han prestado, equivaldría al precio de un piso en el centro de Madrid.

Te puede interesar