UNA EXPOSICIÓN

Los Príncipes Alberto y Charlene asisten a su primer acto oficial en Mónaco tras su luna de miel

El Soberano y su esposa acudieron a una exposición sobre su boda tras mostrar su indignación por los constantes rumores sobre su matrimonio.

Guillermo Álvarez-Duque 22 Julio 2011 en Bekia

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Los Príncipes Alberto y Charlene ya están de nuevo en Mónaco tras su luna de miel y han retomado su agenda con un primer acto oficial en el Principado que ha consistido en una visita a la exposición que se ha realizado sobre su boda en el Museo Oceanográfico titulada 'Historia de la boda real'.

A su llegada al centro, la Princesa Charlene fue obsequiada con un bonito ramo de flores que le entregaron con cariño un niño y una niña, gesto que agradecieron tanto la propia Charlene como Alberto II. Posteriormente la pareja recorrió el museo de la mano mostrando una imagen de felicidad conyugal y se llevaron un bonito recuerdo consistente en una catálogo en el que podrán ver los momentos más importantes de su enlace.

Alberto II lució para la ocasión un traje con pantalón claro, camisa blanca, americana azul oscuro y corbata azul mar mientras que la Primera Dama del Principado optó por un vestido de tirantes floreado en tonos verdes y morados.

Alberto de Mónaco, indignado por los rumores sobre su matrimonio

Los Príncipes de Mónaco se mostraron relajados y sonrientes tras su luna de miel africana que comenzó con una reunión del COI en la ciudad sudafricana de Durban, tras la cual ofrecieron una fiesta para festejar su boda en el país natal de la novia, sin embargo horas antes su gesto no fue el mismo.

El Soberano Monegasco y su consorte convocaron un encuentro con varios periodistas donde mostraron su indignación por los rumores que les acosan desde antes de su enlace y que se han mantenido durante su luna de miel y que Alberto II calificó de "insorportables", según recogió 'Nice Matin'.

"Desde hace mucho tiempo, mi familia es objeto de rumores nacidos de los celos. Hay una o varias personas en Mónaco que intentan hacer daño", comentó el Príncipe, para después añadir: "Siempre he respetado la libertad de expresión, pero la difusión de informaciones falsas es lamentable y susceptible de sanciones penales". Asimismo justificó que hubieran dormido separados en Sudáfrica debido a "razones prácticas".

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