Federico y Mary de Dinamarca, destrozados en el funeral de su amiga Juliane Meulengracht Bang

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Federico y Mary de Dinamarca, destrozados en el funeral de su amiga Juliane Meulengracht Bang

La pareja heredera y su primogénito acudieron al funeral de una buena amiga fallecida prematuramente.

Federico y Mary de Dinamarca, destrozados en el funeral de su amiga Juliane Meulengracht Bang

La Familia Real Danesa no levanta cabeza. El pasado 13 de febrero moría a los 83 años Enrique de Dinamarca, un duro palo para la Reina Margarita, sus hijos, nietos y nueras, que siguen haciéndose a la idea de que su marido, padre, abuelo y suegro, respectivamente, ya no está.

Federico de Dinamarca y su hijo Christian en el funeral de Juliane Meulengracht BangFederico de Dinamarca y su hijo Christian en el funeral de Juliane Meulengracht Bang

Poco más de un mes después, el Príncipe Federico y la Princesa Mary han tenido que hacer frente a otra pérdida, la de su buena amiga Juliane Meulengracht Bang, que ha fallecido a los 54 años víctima de un cáncer, tal y como comunicó su familia.

Casada con Peter Bang, nieto del fundador de Bang & Olufsen, tenía dos hijos, Christiane y Christoffer, era muy amiga tanto del Príncipe Federico como de la Princesa Mary, de hecho ella le consideraba como una de sus amigas más íntimas en Dinamarca, por lo que la pérdida ha sido muy grande.

Mary de Dinamarca con su hijo Christian en el funeral de Juliane Meulengracht BangMary de Dinamarca con su hijo Christian en el funeral de Juliane Meulengracht Bang

Es por eso que el Príncipe Federico y la Princesa Mary acudieron al funeral en Copenhague para despedirse de su querida amiga y reconfortar a su viudo, sus hijos y al resto de familiares, que están desolados ante la prematura muerte de Juliane Meulengracht. Junto a ellos estuvo su primogénito, el Príncipe Christian, que quiso estar al lado de sus padres en un momento tan complicado para ellos.

Un ejemplo de superación

Juliane Meulengracht Bang fue todo un ejemplo en su lucha contra el cáncer de ovario. No solo se enfrentó a la enfermedad sin rendirse, sino que trabajó en una fundación sin ánimo de lucro para que avancen la investigación y la prevención y que otras mujeres no tuvieran que verse en la misma situación que ella. Juliane Meulengracht Bang ya no está, pero su recuerdo seguirá inspirando.

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