GRAN PÉRDIDA

Sebastien Jondeau, el 'viudo' de Karl Lagerfeld

El francés se convirtió en su guardaespaldas, luego en su chófer y finalmente su acompañante y compañero de vida allí a donde iba el Káiser de la moda.

Brais Besteiro 20 Febrero 2019 en Bekia

Como muchos jóvenes, Sebastien Jondeau soñababa con una fructífera carrera en el mundo de la moda como modelo y recorrer el mundo gracias a su trabajo. Pero la forma de alcanzar sus sueños no fue como hicieron otros muchos, sino que la del joven francés es propio de una película de Hollywood. Cuando tenía 22 años, Jondeau se encontró en un acticuario de París con el ya por aquel entonces conocido como Kaiser de la moda. Lejos de quedarse a un lado o comportarse como un fanático, no dudo en acercarse a él para solicitarle ser su guardaespaldas.

Para sorpresa de mucho, Karl Lagerfeld aceptó su propuesta y desde ese mismo momento se convirtió en su padrino e, incluso, su hada madrina que cumpliría todas y cada uno de sus sueños. Empezó como guardaespaldas y chófer acompañando al diseñador todas partes. Luego siguió a su lado casi 24/7 pro como asistente personal. Pero extraoficialmente fue mucho más que todo esto. Sebastien Jodeau se convirtió en el hombre de confianza, la mano de derecho y el gran confesor de la mente creativa de Chanel y Fendi.

Lagerfeld, a cambio de incondicional confianza, Lagerfeld le concedió todo sus deseos y cumplió todos sus sueños. Primero lo colocó sobre la pasarela y delante de su prestigio objetivo, siempre como modelo. También entabló férreas amistades con con importantes iconos como Kate Moss o Claudia Schiffer; o personalidades de la alta sociedad como Carolina y Carlota de Mónaco. El asistente personal ocupaba su propio sitio en los grandes eventos sociales a los que Karl Lagerfeld asistían siempre con un +1.

Maestro y alumno

Pero sin duda Jondeau llegó a la cima de su carrera el pasado verano de 2018 cuando Karl Lagerfeld, le concedió el capricho de diseñar y sacar a la venta bajo su propia firma una colección cápsula. Esta incluía desde un esmoquin hasta pantalones de boxeo, todo lo que el francés gustaba y quería usar. Por supuesto, todas estas creaciones tenían un preciado ad hoc al status que había logrado al lado del famoso diseñador. Por si fuer poco, todas estas prendas tenían su hueco en la propia web del Lagerfeld, cediéndose así parte de su espacio más preciado.

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