LAS DIFERENCIAS

Así ha sido el final de 'Valeria' que dista mucho del final de los libros de Elísabet Benavent

La tercera temporada de la ficción ha llegado a su fin y con ella se cierra la historia plasmada primero en los libros de Elísabet Benavent.

Tamara García Copado 10 Junio 2023 en Bekia

Elísabet Benavent es una de las escritoras más reconocidas del panorama nacional y desde que publicara en 2013 su libro 'En los Zapatos de Valeria' no ha parado de atesorar éxitos. Este libro, junto a los que le siguen, han sido llevados a la pequeña pantalla gracias a una producción de Netflix, por lo que el universo de Valeria se ha extendido aún más a través de las fronteras, ya que la ficción ha tenido alcance internacional.

La adaptación de la historia de Benavent ha sido todo un éxito, pero ha llegado a su fin con el estreno de la tercera temporada. Eso sí, la historia ha llevado otro rumbo hacia el final que dista del elegido por la escritora en sus novelas.

*Alerta, a continuación hay spóilers sobre el final del libro y de la serie

Uno de los ganchos principales de esta historia es la piña que hacen las protagonistas, que son amiguísimas pese a sus notables diferencias de caracteres, con vidas y estilos muy distintos, algo que recuerda a la unión de las protagonistas de 'Sexo en Nueva York', una de las grandes inspiraciones de la escritora.

Para esta serie Diana Gómez ha dado vida a Valeria Férriz, quien pasa de tener un monótono matrimonio en la primera temporada a una relación con Víctor marcada por las tensiones y los continuos 'tira y afloja'. Él es interpretado por el atractivo Maxi Iglesias, quien indudablemente consigue atraer a un buen público femenino. Más allá de disfrutar a través de las páginas de los libros, con esta serie los fans han podido meterse un poco más de lleno en la piel de los protagonistas.

El vaivén de emociones ha marcado cada una de las temporadas, pero con la tercera tocaba cerrar el círculo, pese a que Elísabet Benavent en realidad escribió cuatro libros y es en el último en el que se sabe qué pasa con Valeria. Desde Netflix parece que no existen intenciones de seguir contando las aventuras de Valeria Férriz, así que es por eso que el final del libro y de la serie son, evidentemente, diferentes.

Lo que está claro es que siempre hay un impedimento para que Valeria y Víctor puedan estar juntos, y en la tercera temporada las cosas no iban a ser distintas. Su vida sexual es maravillosa, pero el arquitecto no quiere poner etiquetas a su vínculo con la escritora, quien quizás no recibe todo lo que cree merecer.

Entre tanto, entra en acción un nuevo personaje masculino, Bruno, un escritor con el que Valeria comparte muchas cosas y en el que cree que puede encontrar la estabilidad y todo lo que ella siempre ha querido en el amor, pero también en la vida. Pese a que decide que Víctor deje de formar parte de su vida, por la toxicidad de sus encuentros y porque sabe que ella no es la única chica que forma parte de su día a día, Bruno no consigue que elimine por completo de su mente todo lo que siente por el arquitecto, hallándose en una tesitura complicada en la que le tocará elegir con quién quedarse de los dos.

Pasión o estabilidad

Hasta ahí la serie sigue los mismos derroteros que los libros, muy similares en esencia, pero después la cosa cambia, porque Valeria decide apostar por lo que es más saludable para ella, por la tranquilidad y la estabilidad en su vida en compañía de Bruno, mientras que decide alejarse de un Víctor arrepentido por haber dejado que este tren pase. El arquitecto valora lo que tiene cuando ya lo ha perdido, lamentándose de que ella al final no haya vuelto a sus brazos como en otras ocasiones.

Está claro que en la serie la pasión se queda a un lado, porque también se traduce por inestabilidad, y a la larga, muy posiblemente, por infelicidad. Sin embargo, no ocurre lo mismo en el cuarto libro de esta saga sobre la vida de Valeria. Elísabet Benavent dio un final diferente a esta historia, un final en el que Valeria decide seguir a su corazón para continuar su relación con Víctor. Y es ahí cuando él decide sentar la cabeza y formar una familia con ella. "Víctor entró en casa en ese momento, y se quedó mirándome desde el marco de la puerta de la cocina. Yo llevaba el 'uniforme de madre', que consiste en unas mallas negras y una camisetita holgada que se me descuelga por un hombro. 'Mamá sexi' dijo Víctor poniéndome morritos", se puede leer en el final de la cuarta novela.

El final que Carmen, Lola y Nerea merecían

Pero más allá de la vida de Valeria, existe otras subtramas que tienen que ver con sus otras tres amigas, y todas ellas evolucionan a su manera. Carmen, interpretada por Paula Malia, está comprometida con Borja, lidiando con su ascenso y con su suegra, mientras que recibe la inesperada noticia de que espera a su primer bebé, una noticia feliz que a priori trastoca todos sus planes profesionales. Por suerte, consigue el equilibrio gracias al apoyo de su chico, quien cree en sus sueños y en la posibilidad de la conciliación de vida personal y profesional de una mujer, pero solo si él pone de su parte.

Por otro lado se encuentra Lola, interpretada por Silma López, el alma libre del grupo que no busca el amor, pero sin querer lo encuentra en un chico diez años más joven que ella. Pese a que en un primer momento piensa que la diferencia de edad es un gran inconveniente para seguir adelante, después se da cuenta de que no puede reprimir sus sentimientos, dejándose llevar, comenzando una relación seria junto a Rai.

Por último está Nerea, interpretada por Teresa Riott, que continúa luchando por sus sueños en su incipiente empresa de organización de eventos, mientras quiere encontrar el amor de verdad. Cuando ha encontrado a la que parece ser la mujer correcta, también se da cuenta de que no puede reprimir sus sentimientos, y que a veces no podemos elegir de quién nos enamorados, apostando por una relación con quien jamás se hubiese imaginado.

La serie finaliza reuniendo a todas las amigas en la esperada boda de Carmen, una celebración en la que las cuatro han conseguido tomar sus propias decisiones de una manera sensata, siendo fieles a sus sentimientos y emociones sin intentar contentar a terceros a los que en realidad no les deben nada.

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Maxi IglesiasActor