DECEPCIONADA

Pilar Abel tras conocer que no es hija de Salvador Dalí: "No estoy frustrada ni amargada"

Pilar Abel, la mujer que interpuso una demanda de paternidad contra Salvador Dalí y logró incluso que se exhumara el cadáver, finalmente no es hija del pintor.

Charo Trenado 07 Septiembre 2017 en Bekia

Pilar Abel, la mujer de Figueres (Girona) que insistía en ser hija de Salvador Dalí, se sometió el pasado 11 de julio a la extracción de muestras que permitían establecer si su ADN certificaban la paternidad del pintor. Para su desgracia, estas pruebas señalan que no hay relación de parentesco alguno y estas son las palabras que Pilar Abel ha dirigido a los medios tras esta noticia:

"Me estoy enterando por vosotros porque ni mi abogado ni yo tenemos ningún comunicado. El Estado español no ha dicho nada aún, esto debe seguir su camino correcto: procurada, abogado, la parte y la prensa. Y mi abogado no me ha comunicado nada; yo no puedo manifestarme hasta que lo haga la justicia", comentó en 'Sálvame'.

"Cuando haya un comunicado oficial, daré todas las entrevistas. Hasta que no lo vea plasmado en un papel, no me creo nada. Ya se verá qué pasa. Como cualquier ciudadano tengo derecho a mi identidad".

A la espera del juicio

El resultado de estos análisis se consideraba básico de cara al juicio anunciado para el día 18 de septiembre en Madrid, aunque Pilar Abel nunca ha aportado prueba escrita alguna, ni de otro tipo, que demuestre que es hija de Dalí y únicamente aportó el testimonio de una amiga y el suyo propio, señalando que su madre antes de caer enferma les había confesado este secreto. Ni su exmarido ni sus dos hijos conocían la situación expuesta y no tenían ni idea de que Pilar Abel podría ser hija del pintor.

Ella, sin embargo, contaba su historia con intensidad. La madre de Pilar, Antonia Martínez de Haro, tenía 16 años cuando comenzó a trabajar para un par de familias de Cadaqués. Allí se establecieron Dalí y Gala cuando la pareja regresó de Nueva York, a principios de los 50. Antonia conoció a Dalí cuando tenía 25 años. Era 1955. La joven y el genio se acostaron varias veces. "Vivieron un amor clandestino", aseguraba Pilar Abel. Cuando Antonia quedó embarazada buscó marido en un chico de 29 años, Juan, que le dio sus apellidos a la recién nacida.

"No estoy frustrada, ni amargada, ni nada. Estoy bien. Mi vida va a seguir adelante. Seré tan feliz como lo era antes. ¿Por qué va a cambiar mi vida? Continuaré siendo una persona normal y corriente como hasta ahora. ¿Tengo que cambiar por un sí o un no? Yo no como de los medios" - Declaró la pitonisa, por lo que de momento deberá contentarse con su profesión de vidente aunque no estar de acuerdo con el resultado y está dispuesta a defender que es hija de Dalí en el juicio del 18 de septiembre.