DISCRIMINACIÓN

Muere una mujer nepalí en su exilio temporal por tener la menstruación

Definitivamente hay países en los que aún en el siglo XXI el mayor problema que puedes tener sigue siendo nacer mujer.

Marta Bernaldo Verdúguez 13 Enero 2018 en Bekia

Una mujer de 23 años ha sido hallada muerta en una cabaña cerca de su casa en Nepal durante su exilio temporal por tener la menstruación. Aún falta conocer el resultado del análisis forense, pero todo apunta a que la muerte fue causada por inhalación de humo de la hoguera que hizo la joven para soportar la ola de frío que hay actualmente en el país.

Con esta ya van cuatro víctimas mortales en menos de un año causadas por la discriminación sexual y machista que sufren las mujeres, debido a una práctica hindú que se realiza en determinadas zonas de Nepal y la India llamada: Chhaupadi, que considera impuras a las mujeres durante la menstruación y después del parto, y las obliga a abandonar el hogar familiar y vivir aisladas sin poder relacionarse con otras personas, ni tocar ganado, o cultivos. Se las responsabiliza de todo tipo de desastres naturales o enfermedades.

El cobertizo en el que tienen que permanecer aisladas estas mujeres no está acondicionado como vivienda, lo que hace que este destierro además de ser un atentado contra los derechos y libertades de las mujeres, pueda producir problemas de salud por alimentación o frío y peligro de ser atacada por animales salvajes y hombres. Dos de las cuatro víctimas en menos de un año murieron por hipotermia y otra por la mordedura de una serpiente venenosa.

Costumbres machistas

Estados Unidos publicó un informe con datos del año 2010 que mostraba como el 19% de mujeres nepalíes entre 15 y 49 años sufren esta práctica y el pasado mes de agosto el Parlamento nepalí aprobó una nueva ley que castiga a quienes sigan realizando esta práctica prohibida desde el año 2005 con tres meses de cárcel y una multa de 3.000 rupias (25 euros). Organizaciones como Water Aid Nepal están a favor de la nueva legislación pero piden además implantar campañas educativas que cambien la mentalidad acerca de esta discriminación a la mujer por un proceso natural y logren así erradicar este tipo de prácticas que no lograron conseguir las campañas llevadas a cabo por mujeres activistas con lemas como "Feliz por sangrar" que impulsó la universitaria Nikita Azad.