CENA DE GALA

Una tiara de estreno y miradas cómplices en la gran puesta de largo internacional de los Reyes Felipe y Letizia

La Reina Letizia lució por primera vez la Tiara Princesa que le regaló en 2009 Don Felipe. La ocasión fue el 75 cumpleaños de Margarita de Dinamarca.

Guilermo Álvarez 16 Abril 2015 en Bekia

Galería: Reunión de la realeza en el 75 cumpleaños de Margarita de Dinamarca

Los Reyes de España recibieron la invitación de la Casa Real Danesa para acudir a Copenhague con motivo de las celebraciones por el 75 cumpleaños de la Reina Margarita II de Dinamarca y aceptaron con gusto. Así, Don Felipe y Doña Letizia aterrizaron en la capital danesa este miércoles para asistir a la cena de gala que reunió a la mayor parte de la realeza europea y que ha sido su puesta de largo internacional entre royals.

El Jefe del Estado venía de Bruselas, donde había visitado las Instituciones Europeas, mientas que Doña Letizia volaba desde España, así que se encontraron en el Aeropuerto Kastrup de Copenhague, donde fueron recibidos por el embajador de España en Dinamarca, Enrique Pastor. De allí se desplazaron al Palacio de Christiansborg, donde se celebró una cena de gala en honor a la Reina Margarita II.

Los Reyes de España aparecieron en el Gran Salón del Palacio de Christianborg deslumbrando, cogidos del brazo y solemnes, pero también con miradas y gestos de cariño que no pasaron desapercibidos, eclipsando así a otros miembros de la realeza que estuvieron presentes, incluso a la anfitriona y a sus nueras.

La Reina lució un espectacular vestido de inspiración española, blanco con bordados negros y un mantón de Manila de Felipe Varela. Los zapatos eran 'peeptoes' negros firmados por su marca favorita, Magrit. Sin lugar a dudas, por delante de su atuendo destacaron las joyas que lució en una noche tan importante. Doña Letizia lució en su cabeza la Tiara Princesa, una pieza única valorada en 50.000 euros que el Monarca le regaló en su quinto aniversario de boda y que no había estrenado hasta ahora.

Elaborada por Ansorena, proveedores de la Casa Real desde 1869, está decorada con 450 brillantes y diez perlas australianas, elegidas entre 3.000 gemas, y colocadas sobre una montura de oro blanco, que tiene en su parte central la flor de lis, símbolo de los Borbones, y que Doña Letizia ha utilizado en ocasiones como broche, ya que la tiara es desmontable.

Complementando la tiara, la esposa del Jefe del Estado llevó un brazalete 'Art-deco' en oro blanco y diamantes, un diseño de Cartier inspirado en las columnas griegas. Los pendientes de oro blanco y perlas australianas, ya los ha utilizado en otras ocasiones importantes. Un vistoso broche, perteneciente a la Familia Real, fue el que sujetaba su banda de condecoración. Por su parte, el Rey Felipe VI llevó el uniforme de gala de la Armada.

En la cena se pudo ver a la Reina Letizia charlando muy animadamente con las dos personas que se sentaron a su lado, el Gran Duque de Luxemburgo y el Rey Felipe de Bélgica. A buen seguro aprovechó para felicitar a ambos, ya que Enrique I cumplía este jueves 60 años, mientras que el Monarca de los Belgas festejaba el mismo miércoles 55. Sin duda una noche para recordar.

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