-
Raúl Rodríguez y Silvia Taulés nos cuentan su papel en 'La familia de la tele'
-
Kiko Matamoros y Lydia Lozano: "Nuestro público es de todas las edades y RTVE tiene un público muy pegado a las novelas, al que tenemos que captar"
-
Carlota Corredera y Javier de Hoyos: "La tele tiene que representar al público también y aquí están todos los perfiles posibles&quo;
-
Así se tomó Felipe VI que la Infanta Sofía no quisiera recibir formación militar
-
Belén Esteban: "Estoy emocionada, muy contenta y muy feliz por llegar a RTVE"
-
Manu Baqueiro: "Tuve como referente a Bruce Willis en 'Luz de Luna' para mi trabajo en la serie 'Perdiendo el juicio'"
-
Magdalena de Suecia responde a las críticas y explica por qué le han permitido lanzar su propio negocio
La sombra del caso Epstein continúa extendiéndose por varias casas reales europeas, pero un nuevo testimonio apunta a que la figura que realmente fascinaba al magnate no era Mette‑Marit de Noruega ni Sofia de Suecia, cuyos nombres han aparecido en los documentos desclasificados, sino la Princesa Magdalena de Suecia, la hija menor de los Reyes Carlos Gustavo y Silvia. Así lo asegura el escritor estadounidense Ian Halperin, que lleva años investigando la red de contactos del financiero y su influencia entre las élites.
La polémica ha golpeado especialmente a la Familia Real noruega, donde Mette‑Marit ha tenido que justificar sus encuentros con Epstein y su hijo Marius Borg afronta un proceso judicial por delitos graves. También la Casa Real sueca se ha visto salpicada por la aparición del nombre de la Princesa Sofia en los archivos. Sin embargo, según Halperin, la verdadera fijación de Epstein era Magdalena, cuya imagen le resultaba irresistible. El autor sostiene que el magnate hablaba de ella como "la royal más atractiva del mundo" y que su interés llegó a niveles inquietantes.
La Princesa vivió varios años en Nueva York, etapa en la que trabajó para la fundación World Childhood Foundation, la ONG impulsada por su madre. Fue en esa época cuando, según el escritor, Epstein habría intentado acercarse a ella. Halperin afirma que el financiero llegó a ordenar a parte de su personal que la vigilara discretamente y que incluso acumuló fotografías tomadas sin su consentimiento. Entre ellas, asegura, había una colección centrada en los pies de la Princesa, una fijación que el magnate ya había mostrado con otras mujeres de su entorno.
El autor también sostiene que Epstein presumía ante sus allegados de que "conseguiría" conocerla, aunque nunca hubo contacto entre ambos y la Princesa jamás fue consciente de esa supuesta obsesión. Mientras tanto, Magdalena rehacía su vida en la ciudad tras su ruptura con Jonas Bergström y acababa conociendo allí a su actual marido, Chris O'Neill, con quien formó una familia lejos del foco mediático europeo.
Su nueva vida, ajena a un hombre al que nunca conoció
Tras varios años residiendo en el extranjero, la princesa regresó a Suecia, donde combina actos institucionales, como su presencia en la entrega de los Premios Nobel, con su faceta empresarial. En 2025 anunció el lanzamiento de MinLen, su propia firma cosmética desarrollada junto a la compañía suiza Weleda. Un proyecto que contrasta con el ruido mediático que vuelve a rodear su nombre por culpa de un hombre al que nunca conoció, pero cuya historia sigue generando titulares en todo el mundo.


