GRAN ESPECTÁCULO

El Príncipe Eduardo de Inglaterra presidió la emocionante clausura de los Juegos Paralímpicos de Londres 2012

La Reina Isabel cedió la presidencia al Conde de Wessex en una clausura que maravilló al mundo.

Guillermo A. Corrales 10 Septiembre 2012 en Bekia

Galería: Ceremonia de clausura de los Juegos Paralímpicos de Londres 2012

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El Estadio Olímpico de Stratford acogió este domingo por la noche la ceremonia de clausura de los Juegos Paralímpicos de Londres 2012, una gran fiesta de luz y color que ofreció un espectáculo sin parangón que ha dejado el listón muy alto.

La presidencia estuvo a cargo del Príncipe Eduardo de Inglaterra, pues al igual que ocurrió en la ceremonia de clausura de Londres 2012, la Reina Isabel cedió el protagonismo a otros miembros de la Familia Real; si en aquella ocasión fue el Príncipe Harry quien ocupó el sillón de honor, esta vez fue el Conde de Wessex el que gozó del honor.

No le acompañó la Condesa de Wessex, que sí ha tenido un importante papel junto a su marido en los Paraolímpicos, como tampoco lo hicieron los Duques de Cambridge, que se encuentran disfrutando de sus vacaciones antes de cumplir con sus compromisos oficiales.

Quien sí estuvo fue el presidente del Comité Paralímpico Internacional, Sir Phillip Craven, con quien el Príncipe Eduardo llegó al Estadio Olímpico de Stratford en un coche de época diseñado para la ocasión, y que más tarde ofreció unas palabras ante los espectadores y los millones de personas que siguieron el evento desde sus casas.

Además, el presidente del Comité Organizador de Londres 2012, Lord Sebatian Coe, que también habló ante las masas, el Primer Ministro Británico, David Cameron, el Viceprimer Ministro, Nick Clegg y otras personalidades como los Príncipes de Kent, asistieron a la ceremonia de clausura.

La brillantez de los Juegos Paralímpicos de Londres 2012

La ceremonia, que terminó antes de las 00:00 horas (23:00 hora local), volvió a maravillar al mundo gracias al espectáculo que se ofreció con las actuaciones, el trasvase de la bandera paralímpica del alcalde de Londres Boris Johnson al regidor de Río de Janeiro, Eduardo Paes, que agitó la enseña con fuerza.

Los fuegos artificiales, los leds, las luces y el buen hacer de los organizadores y de los voluntarios, para los que se volvió a pedir un aplauso y homenaje que reconociera su esencial y necesario trabajo en el desarrollo de los Juegos Paralímpicos, coronaron una noche mágica que ha marcado el final de Londres al frente de la competición deportiva más importante del mundo, testigo que recoge Río de Janeiro, que acogerá los Juegos Olímpicos y Paralímpicos en 2016.

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