Chantal Hochuli: la Princesa de Hannover destronada por Carolina de Mónaco

ENFRENTADAS

Chantal Hochuli: la Princesa de Hannover destronada por Carolina de Mónaco

Fue la primera esposa del Príncipe Ernesto de Hannover hasta que la mayor de los Grimaldi se interpuso en su relación, protagonizando uno de los mayores escándalos de la realeza en los 90.

Chantal Hochuli: la Princesa de Hannover destronada por Carolina de Mónaco

Es por todos conocida la tormentosa relación de la Princesa Carolina de Mónaco con su todavía marido Ernesto de Hannover: los excesos con el alcohol, las meteduras de pata, las infidelidades... Todo eso y más caracterizaron los 10 años de vida en común de la pareja hasta que en 2009 decidieron tomar caminos separados (que no divorciados). Sin embargo, hay una parte de la historia que no es tan conocida y que sin embargo es clave para entender todo lo que vendría después. Se trata del anterior matrimonio del Príncipe de Hannover.

Una rica heredera para un príncipe sin trono

Chantal Hochuli es hija de un afamado arquitecto suizo que hizo fortuna en la industria farmacéutica, por lo que desde su infancia ha estado acostumbrada a relacionarse en ambientes selectos y a disfrutar de una vida acomodada. Esto es clave para entender cómo esta joven entró en contacto con el Príncipe Ernesto de Hannover, todo un "bon-vivant" ya por aquel entonces.

Boda del Príncipe Ernesto de Hannover con Chantal HochuliBoda del Príncipe Ernesto de Hannover con Chantal Hochuli

Se desconoce cuándo y cómo se conocieron exactamente, pero sí es notorio que su relación supuso más de un quebradero de cabeza para el padre del novio, sobre todo cuando la idea de pasar por el altar comenzó a cobrar fuerza. Las Leyes Matrimoniales que regían la Casa de Hannover desde el siglo XIX no contemplaban la posibilidad de que el heredero se casase con una plebeya, por lo que el Príncipe Ernesto Augusto IV de Hannover se vio obligado a modificar las reglas para que su hijo se casase con esta joven rica pero sin sangre real.

La boda se celebró por lo civil el 28 de agosto de 1981 en la ciudad alemana de Pattensen y dos días después tendría lugar la ceremonia religiosa en el castillo familiar de Marienburg. Posteriormente se trasladaron a vivir a Hurlingham Lodge, un palacete ubicado en el londinense barrio de Chelsea y en el que durante los años siguientes nacerían los dos hijos de la pareja: Ernesto Augusto (1983) y Christian (1985).

El enemigo está en casa (o en palacio)

Al convertirse en esposa de un descendiente directo de la Reina Victoria de Inglaterra emparentado con casi todas las Casas Reales, Chantal comenzó a frecuentar las diferentes cortes europeas. Hasta el punto de que el Rey Constantino de Grecia y el Rey Felipe VI de España son los padrinos de su hijo mayor.

Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover en un los años 90Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover en un los años 90

La pareja comenzó a pasar cada vez más tiempo en Mónaco, donde la Princesa de Hannover inició una estrecha amistad con la hija mayor de Grace Kelly. Con prácticamente la misma edad, las dos princesas compartían jornadas de compras, vacaciones y confidencias. De hecho, cuando en 1990 la Princesa Carolina se quedó viuda de Stefano Casiraghi, Chantal fue uno de sus grandes apoyos.

Quién le iba a decir por aquel entonces a la esposa de Ernesto de Hannover lo que ocurriría en poco menos de una década. Y es que una vez superado el duelo, Carolina inició una breve relación con el actor Vincent Lindon, pero quien realmente colmaba sus deseos afectivos era el marido de su amiga. Comenzaron a viajar los dos solos y en 1996 la prensa los descubrió en un hotel de Bangkok. A partir de ese momento, el escándalo estaba servido.

El Principado de Mónaco intentó salvar los muebles asegurando en un comunicado oficial que se trataba de una "excursión cultural", pero luego vendrían destinos como Londres o Nueva York y el asunto ya poco tenía de cultural. Fue precisamente a través de la prensa como Chantal descubrió lo que su marido hacía a sus espaldas, pero aún así se negó a reconocerlo y en una de sus escasas declaraciones afirmó rotunda: "Es absolutamente incierto que nos vayamos a separar. No hagan caso de rumores que carecen de fundamento. Desde hace años mi esposo y yo somos buenos amigos de Carolina".

Carolina de Mónaco y Ernesto de HannoverCarolina de Mónaco y Ernesto de Hannover

No obstante, los rumores resultaron ser ciertos y al final la Princesa de Hannover tuvo que ceder ante la realidad y ella misma solicitó el divorcio en septiembre de 1997 tras 16 años de matrimonio. El Príncipe Ernesto accedió y aceptó las condiciones impuestas por la madre de sus hijos: conservar el título de Alteza Real y llevarse una indemnización de 10 millones de euros.

La vida después del divorcio

Sólo dos años después de haberse separado de su primera esposa, Ernesto de Hannover contrajo matrimonio con la Princesa Carolina y tuvieron una hija en común: la Princesa Alexandra. Sin embargo, la afición por la buena vida del alemán contribuyó a que el matrimonio estuviese muy lejos de ser idílico. Eso sí, cuando decidieron separarse en 2009 hubo una cosa que quedó clara: no habría divorcio. De ese modo, el Príncipe Ernesto se ahorraba tener que desembolsar una cantidad tan alta como la que había tenido que darle a Chantal y, por otra parte, la Princesa Carolina podría conservar sus privilegios como Princesa de Hannover.

Ernesto Augusto de Hannover llega a su boda con Ekaterina Malysheva en compañía de su madreErnesto Augusto de Hannover llega a su boda con Ekaterina Malysheva en compañía de su madre

Por su parte, Chantal Hochuli rehízo su vida con el Príncipe Alessandro Ruffo di Calabria (sobrino de la Reina Paola de Bélgica) y posteriormente con el aristócrata inglés Nick Scott. Con este último estaría casi los mismos años que con Ernesto de Hannover, de no ser porque la muerte se interpuso en su camino: Scott falleció en mayo de 2017 a causa de una pancreatitis durante un viaje a La India.

El fallecimiento del hombre que la había acompañado durante los últimos 15 años se produjo días después de que su hijo Christian de Hannover se comprometiese con Alessandra de Osma durante una fiesta organizada por la propia Chantal en su casa de Londres. A pesar de todo, acudió a la boda - celebrada en marzo de 2018 en Lima - para acompañar a su hijo en un día tan importante; al igual que había hecho meses atrás cuando su primogénito, Ernesto Augusto de Hannover, contrajo matrimonio con la rusa Ekaterina Malysheva.

El Príncipe Christian de Hannover con su madre, Chantal HochuliEl Príncipe Christian de Hannover con su madre, Chantal Hochuli

Sus hijos y su nieta son ahora su única preocupación en la vida y atrás han quedado los fantasmas del pasado. Eso sí, Chantal Hochuli ha sabido aplicarse lo de que el perdón no implica el olvido y así lo ha demostrado. Ella fue la encargada de organizar las bodas de sus hijos y se preocupó expresamente de que en ninguna de ellas estuviese presente Carolina de Mónaco, que mantiene una excelente relación con los hijos de su exmarido. Donde hubo amistad ahora solo queda rencor. Mientras tanto, el hombre causante de todo esto sigue haciendo de las suyas e indiferente a todo.

Te puede interesar