Así está en la actualidad el increíble ático en el que vivió Marilyn Monroe

CASAS DE FAMOSOS

Así está en la actualidad el increíble ático en el que vivió Marilyn Monroe

El ático neoyorquino presume de una extensión interior de más de 200 metros cuadrados y una exclusiva terraza privada, con vistas al puente de Queensboro, de casi 280 metros cuadrados.

Así está en la actualidad el increíble ático en el que vivió Marilyn Monroe

No cabe ni la menor duda del valiosísimo número de obras de arte y lugares históricos que bañan cada uno de los cinco continentes de este planeta. Escenarios que siempre han protagonizado -y seguirá protagonizando- relatos dignos de descubrir y que serán compartidos, de generación en generación, sin caer nunca en el olvido. Es así como, hasta hoy en día, se han dado a conocer algunos de hechos más relevantes de toda nuestra historia o como multitud de rincones y enclaves bañados de magia y cultura han pasado a encabezar listas de indudables "visitas obligadas".

Desde la época del Imperio romano, con sus joyas arquitectónicas convertidas, ahora, en ruinas y repartidas por tierras de todo el mundo, hasta un no tan lejano siglo XX y actual siglo XXI cargado también de piezas y muestras para el recuerdo. Obras escritas, interpretadas, turísticas y de toda clase de atracción que hacen que el interés por conocer más sobre ellas continúe siempre vigente. Como es el caso, por ejemplo, de las que hoy en día se conocen como "casas-museo". O lo que es lo mismo, viviendas anteriormente habitadas por auténticos genios de la historia que, en la actualidad, ejercen con punto de interés turístico.

Salón de la casaSalón de la casa

Hasta ellas, protagonistas de las ciudades y capitales más importantes de todo el planeta, se trasladan, cada año, millones y millones de curiosos. Como sucede, asimismo, con las propiedades que en su día vieron crecer a estrellas como Ringo Star y Paul McCartney, en la ciudad británica de Liverpool, Pablo Picasso, en Málaga, o Gaudí, en el famoso Parque Güell de Barcelona. Pues bien, es cierto que lo que hoy queremos presentar en Bekia no tendría ni la más mínima posibilidad de formar parte de esta interminable e histórica lista de "casas-museo" repartidas por el mundo.

Luciendo una imagen renovada

Aunque hay que reconocer que todo aquel que tuviera el privilegio de encontrarse bajo su techo podría sentirse, por supuesto, como si en una de ellas estuviera. Y es que... ¿Quién no se ha imaginado alguna vez paseando y observando, con sus propios ojos, algunos de los rincones más íntimos y personales de nuestras estrellas favoritas? ¿Y qué decir si, además de todo ello, destacásemos a la indudable y afamada Marilyn Monroe como dueña y señora de dicho inmueble? Lo mejor de todo es que el sueño de alguno de estos imaginarios podría convertirse en realidad si pudiese presumir de bolsillo y desembolsar la cuantiosa cifra de 6.7 millones de dólares por ello.

Cocina de la casaCocina de la casa

Así es, el flamante ático que un día alojó a la inigualable Monroe en pleno Manhattan se encuentra, actualmente, en venta y con ganas de encontrar y servir al próximo aventurero que decida comprarla. De esta forma, y teniendo que prescindir de lo maravilloso que sería poder contar con una visita guiada a través de todas y cada una de sus estancias, desde Bekia hemos querido realizar nuestro particular "tour" para descubrir todos los detalles de la que un día fue vivienda de la artista Marilyn Monroe. Para empezar, destacando la antigüedad que caracteriza a dicha vivienda, con fecha del año 1927.

Con exclusivas vistas al puente de Queensboro

Casi un centenar de historia donde la artista de 'Niágara' también ha tenido mucho que ver. Un piso que se extiende a lo largo de nada más y nada menos que 220 metros cuadrados de interior y que reserva su lado más íntimo en un espacio de 278 metros de terraza privada, con acceso exclusivo desde su dormitorio principal. Aunque eso sí, hay que decir que tanto la distribución como los elementos que ahora presenta el ático dista -y mucho- de la apariencia que podría haber ofrecido a Monroe durante sus años más pletóricos. Y esto se debe al gran número de remodelaciones por el que la propiedad ha pasado a lo largo de todo este tiempo, hasta alcanzar la imagen totalmente modernista que en la actualidad muestra.

Habitación principal de la casaHabitación principal de la casa

De esta forma, cada punto de la vivienda luce más radiante y confortable que nunca, con el empleo de tonalidades neutras entre su mobiliario y piezas decorativas y la totalidad de un suelo de madera, tipo parqué, que se extiende por toda la casa. Además, y quizás para dar un toque más elegante a algunas de sus estancias, también destaca la presencia de alfombras, en color beige, en algunos de los puntos principales del ático, como ocurre en los dormitorios y en el salón principal. Aunque lo que realmente llama la atención de esta propiedad son las vistas que desde sus zonas de exterior regala a sus propios dueños.

Un ático que concretamente se ubica en la esquina de 444 East con 57th Street, formando parte de un condominio, y al que únicamente es posible acceder a través de un ascensor privado. Sin duda alguna, una auténtica joya de colección cuya estructura, hoy en día, se encuentra formada por dos dormitorios -ambos con salida a su espléndida terraza privada y uno de ellos, incluso, ejerciendo de solarium, con una increíble cristalera que también permite contemplar la noche estrellada de Manhattan-, un salón con chimenea, una cocina completamente equipada, un vestidor, un cuarto de baño y una terraza con vistas al East River y al puente de Queensboro.

Terraza de la casaTerraza de la casa

Y todo ello con el cartel de "se vende" de por medio y con una cifra de compra que alcanza los 6.7 millones de dólares, lo que al cambio sería unos 6.2 millones de euros. Una venta llevada a cabo por la inmobiliaria de lujo Brown Harris Stevens. Aunque lo realmente sorprende por descubrir no es que Marilyn Monroe haya dejado su particular legado entre estos maravillosos y radiantes muros, sino que celebrities de la talla de Arthur Miller, Cary Grant o los Duques de Windsor también hayan sido, alguna vez en su vida, dueños y señores de este envidiable ático neoyorquino. La de fiestas que ese ático no habrá protagonizado a lo largo de su vida... ¿Os imagináis disfrutando de lo que un día esta estrella del cine pudo ver y palpar con sus propios sentidos? Solo apto para soñadores...

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