Kiko Rivera, hundido por la muerte de su abuela Ana: "Me siento roto, solo y desolado"

MUY DOLIDO

Kiko Rivera, hundido por la muerte de su abuela Ana: "Me siento roto, solo y desolado"

El nieto de Ana Martín ha publicado una serie de fotografías en Instagram y ha dejado un mensaje desolador que deja claro la pésima situación en la que se encuentra la familia.

Kiko Rivera, hundido por la muerte de su abuela Ana: "Me siento roto, solo y desolado"

Ana Martín, madre de Isabel Pantoja, ha fallecido a los 90 años tras una larga enfermedad degenerativa. Durante las últimas semanas, la matriarca ha estado ingresada en un hospital pero, tras recibir el alta, ha muerto en Cantora junto a dos de sus hijos, Isabel y Agustín Pantoja. Este fallecimiento llega en un momento familiar absolutamente desolador y Kiko Rivera ya se ha pronunciado.

El DJ se mostró muy enfadado días atrás porque nadie le había informado de su estado de salud y, finalmente, la situación ha tenido el peor de los finales y tampoco sabe nada sobre lo sucedido. Absolutamente abatido, Kiko Rivera ha compartido unas fotografías muy emotivas con su abuela y el texto es de lo más revelador: "Hoy te has ido y contigo se ha ido parte de mi vida".

Kiko Rivera con su abuela | InstagramKiko Rivera con su abuela | Instagram

Kiko Rivera continuaba explicando que se encuentra en La Graciosa para la boda de Anabel Pantoja, que tendrá lugar en cuestión de días: "No sé qué hacer estoy perdido y en La Graciosa. Tuve mis dudas de venir pero al final arriesgué y perdí. Yaya de mi alma tantos meses sin verte y ahora ya no te veré nunca más. Mi abuela, a la que no dejan que vaya a despedirme por mierdas de problemas familiares", escribe enfadado el DJ.

Un distanciamiento muy doloroso

El mensaje de Kiko Rivera ha continuado y sus palabras son de lo más dolorosas: "Órdenes expresas desde Cantora... 'No queremos que venga nadie'. No sé nada, solo sé por la tele porque nadie me ha llamado para decirme nada. No sé qué se va hacer ni dónde, ni horarios ni absolutamente nada. Solo quiero que me dejen despedirme de mi abuela. No quiero saber de nadie más, todos los demás me importan una mierda. Porque son unos indeseables todos".

Las palabras siguen siendo muy cruentas: "Me quedaré esperando y rezándote. Me quedaré quieto y callado pensándote. Lo siento mucho yaya. Pero tus hijos no me dejan despedirme ni siquiera me han informado de tu estado. Me siento roto, solo y desolado. Tu alma vive en mí y aunque no me pueda despedir de ti (lo hice en su momento) pero ahora lo necesito otra vez, siempre te llevaré en mí. Descansa en Paz Yaya. Por siempre, tu nieto favorito".

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