LA EXPLICACIÓN

Irene Rosales aclara su 'boda falsa' con Kiko Rivera: "Fui yo la que tuve que ir posponiendo la boda"

Irene Rosales ha querido confirmar que, efectivamente, no se casaron de forma oficial hasta 2019 pero que la historia no es como se ha contado.

Bekia 07 Noviembre 2021 en Bekia

Galería: Boda Kiko Rivera e Irene Rosales

Cuando parece que se empieza a apagar un fuego comienzo otro en la vida de Kiko Rivera. Tras la visita del Dj a la casa de 'Secret Story' desvelando que la reconciliación con su madre Isabel Pantoja "va por buen camino", ha surgido otra polémica inesperada que rápidamente ha querido aclarar su mujer Irene Rosales.

La pareja se dio el 'sí quiero' el 7 de octubre de 2016 ante 300 invitados en la Hacienda de Los Parrales, en Sanlúcar la Mayor. Una boda de cuento a la que sacaron una gran rentabilidad vía exclusiva que ahora se ha sabido que no fue una boda legal y que nunca llegaron a casarse realmente puesto que no convalidaron legalmente ese matrimonio en aquel momento, haciéndolo de forma secreta en realidad el 24 de abril de 2019, mucho tiempo después.

Una información publicada por La Razón en la que se apuntaba a que Irene Rosales vivía ajena a esa información hasta que nació su hija Carlota el 30 de enero de 2018. Entonces, al acudir al Registro Civil para inscribir a la recién nacida, la excolaboradora de 'Viva la vida' descubrió que su estado civil seguía siendo "soltera" y no "casada" como ella creía. Entonces llegó una gran bronca entre la pareja que acabó cuando comenzaron a negociar su participación en 'GH DÚO', accediendo la andaluza a participar en el reality con la única condición de formalizar su matrimonio tras el final del concurso, como efectivamente así hicieron.

Irene Rosales: "El día de la boda se nos extraviaron unos papeles"

Sin embargo la historia parecer ser no es como se ha contado y así lo ha querido hacer saber la propia Irene Rosales, desvelando que si no están casados de forma oficial desde 2016 primero fue por extraviarse unos papeles y, después, 'por su culpa', echando por tierra cualquier teoría que tenga que ver con algún tipo de 'engaño', 'bronca' o 'crisis'.

"Nos íbamos a casa el mismo día de la boda pero se nos extraviaron unos papeles. Entonces como yo ya tenía todo organizado dije 'no pasa nada'. El caso es que ya me extravieron los papelitos, como yo me casé en Sanlúcar y me tenía que casar en el Ayuntamiento de allí digo 'pues mira, como ya hemos hecho la boda ya voy a pasar todos los papeles para el Ayuntamiento de Castilleja", ha comenzado explicando antes de contar la razón de que pasara tanto tiempo entre la celebración de la boda y la boda realmente.

Irene Rosales: "Fui yo la que tuve que ir posponiendo la boda"

"Cuando fui a pedir las citas para el Ayuntamiento de Castilleja, cada vez que me iban a dar cita no podía porque en ese momento yo no podía. Simplemente es por el hecho de que yo tuve que ir posponiendo durante varios meses la boda porque mi padre en esa época estaba muy malo, todos los días o casi todas las semanas nos teníamos que ir para el hospital porque se nos iba", ha relatado, dando detalles de que su progenitor sufría a raíz del tumor cerebral unos ataques de epilepsia que costó muy controlar.

Pasado ese problema con su padre, Irene Rosales se quedó embarazada de su segunda hijo en común con Kiko Rivera, planificando entonces su boda para finales de 2018,... pero llegó la propuesta de 'GH DÚO': "Decidimos entrar en 'Gran Hermano' y justamente nos casamos al salir de 'Gran Hermano'. Antes de entrar en 'Gran Hermano' ya tenía la fecha y lo que hice fue ir y firmar con los dos testigos y fin".