Adriana Abenia recupera la voz tras haber sufrido un tumor en el cuello: "Mis ilusiones y mis sueños se desvanecieron de repente"

SUS PEORES MOMENTOS

Adriana Abenia recupera la voz tras haber sufrido un tumor en el cuello: "Mis ilusiones y mis sueños se desvanecieron de repente"

La presentadora aragonesa reveló cuál fue el peor momento que ha vivido, un drama que acaba de superar y que casi le cuesta la voz.

Adriana Abenia en la presentación de una firma de cosméticosAdriana Abenia en la presentación de una firma de cosméticos

Adriana Abenia es una mujer que derrocha alegría, simpatía y optimismo. Eso sí, es muy fácil ser positivo cuando todo te va bien, y a ella, hasta ahora, le ha ido bastante bien. Sin embargo, un intruso inesperado se coló en su cuerpo, y ella, dejó claro que su felicidad no se iba a marchar del todo pese a tener que hacer frente al peor trago de su vida.

La aragonesa se ha estrenado como bloguera en 20 Minutos, y para su debut ha colgado un post en el que cuenta el terrible episodio que ha tenido que pasar el pasado mes, y que afortunadamente ha logrado superar. "Hasta hace poco tenía la sensación de ser invencible. Pero un intruso, que desde luego no era bienvenido, se alojaba en mi cuello empujando la tráquea". El intruso no es otro que un tumor que estuvo a punto de dejarle sin voz.

Adriana Abenia en su boda con Sergio AbadAdriana Abenia en su boda con Sergio Abad

El pasado mes de marzo, la presentadora tuvo que ser operada en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid: "Conmigo estaba mi familia, a los que les pedí sólo una cosa: que cuando subiera a planta me recibieran con aplausos y regalos", recuerda Adriana Abenia, que con sangre fría habló con el equipo médico que iba a operarla para dejarles claro dónde tenían que intervenir: "Yo advirtiéndoles de que el bulto era en el cuello, no fuera a ser que se equivocaran. Y por último, la máscara en mi cara y un susurro pidiéndoles que no me operaran todavía, porque aún no me había dormido".

Salió adelante gracias a su familia y amigos

"Cuando al despertar me vi afónica, todas mis ilusiones y mis sueños se desvanecieron de repente. No me importaba la dimensión de la cicatriz e incluso olvidé preguntar si era cáncer; tan sólo deseaba poder volver a reconocerme, reír y desarrollar mi trabajo y mi vida con normalidad. Había perdido mi voz y nadie me aseguraba al 100 % que volviera a recuperarla. Mentí al mundo y disfracé de anginas y afonía pasajera una paresia en la cuerda vocal izquierda, dañada por tracción de uno de los dos nervios recurrentes al sacar el tumor, demasiado grande. Me prohibieron hablar por teléfono y llorar, esto último fue lo más difícil de cumplir", recuerda Adriana Abriana, que vivió unas semanas de pesadilla.

Adriana Abenia en la fiesta de S ModaAdriana Abenia en la fiesta de S Moda

Pese a todo, y tras una dura recuperación, ha vuelto a recuperar su voz, a sonreír y a disfrutar de una felicidad que quiso escapar de su vida. Ella no lo permitió, ni tampoco su marido, sus padres, su abuela, su hermana, sus suegros y sus amigos, que han estado pendientes de que estuviera bien y que se recuperase. Afortunadamente, así ha sido.

Te puede interesar