EN LA CUERDA FLOJA

Lydia Lozano saca las uñas por su puesto de trabajo en 'Sálvame' sin el apoyo de sus compañeros

Las colaboradoras han vuelto al plató después del disgusto público que vivieron al conocerse su posible despido.

Raquel Alonso Sánchez 26 Octubre 2017 en Bekia

La filtración por parte de un medio de comunicación sobre el supuesto despido de Lydia Lozano y Terelu Campos hizo que se tambalearan los cimientos de 'Sálvame'. Todo el mundo desconocía que eso se estaba pensando y los propios miembros de la cúpula no podían entender cómo eso se podía haber llegado a filtrar. Las caras de Lydia y de Terelu estaban completamente desencajadas y, mientras la canaria no pudo reprimir el llanto, Campos mantuvo el tipo guardándoselo todo dentro.

Las nuevas informaciones que han surgido han sido sobre el peligro que corre el puesto de trabajo de otros miembros del programa. Concretamente, Bluper ha dicho que Rafa Mora y Jesús Manuel también pueden estar en la cuerda floja, pero Carlota Corredera ha explicado la realidad del asunto. Al parecer, en las reuniones que realizan los miembros de la cúpula se están barajando siete nombres de colaboradores que no están dando todo lo que pueden dar en el trabajo y cuyo puesto de trabajo podría estar en peligro.

Además, lo que se ha querido dejar bien claro en el programa es que se habían planteado reuniones y conversaciones, no decisiones, algo fundamental para lo que estaba sucediendo. Terelu Campos y Lydia Lozano han vuelto al plató después de haber tenido el día anterior la reunión con ciertos miembros de la cúpula y han contado cómo se encontraban: "Estoy hecha una mierda. Me dan igual todos los comentarios. Mi sufrimiento, y yo sé cómo estaba Terelu aunque no llorara. Cuando la he visto la mirada sé cómo lo ha pasado por la noche. Que yo soy más impulsiva vale, pero estoy hecha una mierda, porque en este programa hemos hecho de todo".

Las reuniones, el punto clave

Terelu Campos ha hablado sobre lo que ocurrió en la reunión y si ha servido para algo: "Creo que cuando uno habla siempre sirve para algo, lo malo es el no saber y el desconcierto. En ese sentido hablar y exponer las necesidades que tenemos que tener nosotros para el programa, creo que por esa parte fue positivo". "Las reuniones se hacen de una manera periódica, algunas se alargan en el tiempo y otras son más fluidas, que se hacen con menos tiempo y ahí analizan a los colaboradores los contenidos, etc. Hay gente que te apoya y que tiene claro tu papel y otras que te cuestionan", continuaba diciendo. Te da preocupación que haya personas que cuestionen tu trabajo y que lo verbalizan".

Ambas han asegurado que no les relajó nada que hubiera más colaboradores puestos en duda: "No me consoló que hubiera más personas". Lydia Lozano ha tenido que enfrentarse una vez a los compañeros que no estaban demasiado de acuerdo con lo que ella decía y, además, ha demostrado estar mucho más enfadada: "En ese momento eran dos cabezas las que estaban ahí sentadas. Lo que se me transmite en la reunión es lo que dice la noticia. Si realmente quisieran que yo estuviese en el programa creo que esa reunión se tenía que haber producido antes. Cuando me voy a casa pienso 'para qué me ha servido la reunión'. Si he ido para atrás pero siguen queriendo tenerme que me lo digan claro, pero la palabra prescindir es que en esa reunión se habló de echar a Lydia del trabajo. Ese es mi disgusto".

Terelu no ha tenido problema a la hora de rebatir a su compañera: "Lo que has dicho se presta a la discusión porque la gente puede pensar algo que no se acerca a la realidad. Yo no estoy teledirigida".

En esta noticia

Lydia LozanoPeriodista

Terelu CamposPresentadora