Las autoridades británicas impiden que un bebé muera en su domicilio familiar

ENFERMO TERMINAL

Las autoridades británicas impiden que un bebé muera en su domicilio familiar

Las autoridades británicas niegan a un matrimonio pasar junto a su bebé de 10 meses su última noche ya que será desconectado de la ventilación asistida en el hospital.

Las autoridades británicas impiden que un bebé muera en su domicilio familiar

Charlie Gard es un bebé de 10 meses con una grave enfermedad genética y mortal que sobrevive gracias a respiración asisitida. Sin embargo será desconectado dentro de muy poco como han dictaminado los jueces británicos y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que se niegan a que el pequeño reciba un tratamiento experimental en EEUU como requerían sus padres. A pesar de haber hecho todo lo que estaba en su mano para ello, su progenitores no han conseguido lograrlo.

La corte de Reino unido ha alegado que el tratamiento no tendría resultado y que el niño merece un muerte digna. Chris Gard y Connie Yates querían llevar a su hijo a casa y que muriese allí junto a ellos pero ni siquiera esta simple petición ha sido aceptada por las autoridades. "No podemos decidir si nuestro hijo vive o no, ni tampoco cuándo o dónde va a morir. Nosotros, y sobre todo Charlie, hemos sido totalmente ignorados durante todo este proceso", declara el matrimonio londinense en un vídeo publicado por Mail Online.

Charlie Gard en el hospital/ Fuente: redes sociales

Charlie Gard en el hospital/ Fuente: redes sociales

"Queremos darle un baño, sentarnos en el sofá con él, dejarle dormir en la cuna en la que nunca ha podido hacerlo... Pero también nos han negado esto. Tuvimos ayer una reunión con ellos para discutir nuestras opciones y les dijimos que queríamos pasar la última noche en casa y, si no, en un hospicio. Nos negaron la posibilidad de ambas opciones, tenía que morir en el hospital", afirmó con rabia el padre de Charlie Gard.

"Les hemos suplicado literalmente que nos dejen este fin de semana, luego salen en los medios y dicen que no hay ninguna prisa por desconectarle, pero no es así. Su excusa es que no pueden conseguir transporte para traerlo a casa, nos hemos ofrecido a pagarlo nosotros pero nos han dicho que ésa no es una opción", añadió abatida Connie Yates.

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