Alejandra Llamas: "'Libérate no es un libro para personas, es un libro para conciencias"

ENTREVISTA BEKIA

Alejandra Llamas: "'Libérate no es un libro para personas, es un libro para conciencias"

La coach mexicana Alejandra Llamas repasa en esta entrevista su libro 'Libérate' y comenta la situación de su país y del feminismo en América.

Alejandra Llamas: "'Libérate no es un libro para personas, es un libro para conciencias"

Todo el mundo puede liberarse de lo que le ata, y aunque el camino no es fácil, tampoco es imposible. De ello habla Alejandra Llamas, escritora, coach y fundadora del Instituto MMK en su libro 'Libérate'. Con motivo de su visita a España, esta mexicana afincada en Estados Unidos concedió una entrevista a Bekia para hablar sobre su libro, conocer más sobre el ego, la culpa y la vergüenza, así como de otros temas como la situación en México o el feminismo.

Bekia: ¿En qué momento de tu vida diste un giro a tu vida hasta convertirte en la mujer que eres ahora y por qué?

Alejandra Llamas: Creo que tengo mucha influencia de mi familia porque mi mamá y mi abuela fueron muy buscadoras de la vida. Mi abuela fue la primera mujer que se graduó en Filosofía y Letras en la Universidad de Stanford (San Francisco), y mi madre es psicóloga y terapeuta familiar. Siempre he tenido mucha influencia de la conversación humana en mi hogar. A nivel personal creo que para mí un punto de partida fue cuando a los 28 años me fui a vivir a Estados Unidos, ese mismo año muere mi padre, me divorcio, me voy con una compañía española a trabajar a Estados Unidos y me encuentro en lapsos de depresión y de angustia muy profundos y decido que voy a hacerme este clavado interior para construir una filosofía de vida y una conexión espiritual que sentía carente en mí y es cuando me certifico como maestra de yoga y de meditación y comienzo con esta idea del Proceso MMK, escuela que ya tengo establecida hace 12 años y donde todo el objetivo es el autoconocimiento y la salud emocional, que ha sido el tema en el que yo he gravitado.

La coach Alejandro LlamasLa coach Alejandro Llamas
B: ¿Por qué has escrito 'Libérate'?

A.L: A pesar de que llevo más de 15 años realizando sesiones de coaching con otras personas, teniendo estudiantes y dando cursos y conferencias, me daba cuenta de que para muchos de nosotros estas ganas de cambiar o trabajar en las creencias o pensamientos o cambiar nuestra actitud a veces quedaba como un poco maquillado. Sí veíamos cambio y nos sentíamos más contentos, pero en el fondo había algo que no acabábamos de creer o no acabábamos de saltar a ese espacio de completa paz interior. Me di cuenta que eso que habita mucho de nuestra conversación social y cultural es un ingrediente que en la tabla de conciencia se llama la vergüenza, y es cuando crees que hay algo malo contigo, un pecado. El libro está muy dedicado a cómo erradicar esa idea en nosotros a nivel personal, pero también a nivel familiar y colectivo para que las siguientes generaciones y nosotros mismos podamos vivir libros de la idea de que no somos suficiente o merecedores o que hacer el ridículo es malo.

B: ¿Todos y todas podemos liberarnos realmente? ¿Cómo podemos hacerlo y ser felices cuando todo te va mal?

A.L: Sí, todos podemos liberarnos. Muchas veces no reconocemos de nuestro estado de conciencia, lo que nosotros nos decimos y cómo nos lo decimos y lo que creemos, está generando un espejo, un reflejo de nosotros en el exterior. Muchas veces no reconocemos que cuando decimos 'todo me va mal', en alguna parte de nuestro estado de conciencia estamos poniendo esas semillas. El exterior está siendo un espejo de nosotros. Lo que nos enseña el libro es a darnos cuenta que para que las cosas empiecen a ir bien afuera, en armonía o en paz, dentro de nosotros debemos estar en paz y armonía, y cuando estamos nosotros ya ordenados por dentro, necesariamente el exterior se empieza a ordenar porque otra vez vuelve a ser ese espejo. Si tú dices 'es que todo está mal', entendemos que el ser humano tiene una gran necesidad de tener la razón , y como lo estás declarando y todo lo quieres ver mal, no te das cuenta de que estás poniendo tu poder como creador de tu realidad y no sales al mundo a ver un mundo fácil o armonioso, porque eso estaría fuera de tu declaración, de tus ganas de querer tener la razón. Desde tu declaración de que todo está mal y nada funciona tú pones esa intención y luego le dices a los demás que tienes la razón. Así te estás perdiendo el ingrediente donde tu intención, tu poder de palabra y de organizar la realidad alrededor de ti, tú la estás organizando así porque quieres tener la razón de que para ti así aparece el mundo.

B: En el libro hablas mucho del ego. ¿Qué es exactamente y por qué hay que tener cuidado con él?

A.L: El ego es la creencia o el pensamiento que nosotros decidimos creer que está arraigado en el miedo, en la limitación. El ego no existe como tal, es un mecánica de nuestra psique donde nosotros, en vez de estar en una percepción de amor, de abundancia y de conexión con una creencia mayor, estamos creyendo algún pensamiento o idea y tratamos de tener la razón, pero estamos totalmente arraigados en el miedo y la limitación.

B: ¿Los seres humanos somos egoístas y egocéntricos?

A.L: Nacimos en un cuerpo y tratando de entender el mundo a través de los cinco sentidos. Para muchos de nosotros es un reto darnos cuenta que somos mucho más allá de este cuerpo, que estamos conectados con una inteligencia mayor y que estamos interconectados con otros seres humanos a nivel energético. Esta individualidad que hay en mí es una aparente ilusión óptica, pero para muchos de nosotros abrir esos ojos espirituales es un reto porque nosotros experimentamos la vida a través de los cinco sentidos, y lo que nos dicen es que somos seres separados de todo, lo que no es tangible, todo lo que no se pueda comprobar en la forma no es real, y eso es limitante. Ahí nos volvemos egocentristas porque vivimos a través de nuestro ego, de la idea de una identidad, de ideas y pensamiento arraigados en nuestra limitación.

B: ¿Interiormente somos egoístas a nivel colectivo o nos vamos haciendo egoístas con el paso del tiempo?

A.L: Cuanto estás creyendo las propuestas del ego te propone competir, atacar, la separación, la competencia, acumular, te dice que no hay suficiente para todos, y esa conversaciones se han vuelto muy colectivas y generalizadas porque desde hace varias generaciones hemos sido condicionados al sistema de pensamiento y creencias del ego, y por eso muchos estamos actuando así, no porque querramos ser egoístas, sino porque esa es la premisa de este sistema de creencias en el que hemos sido programados. Cuando despiertas de este sistema de creencias y te das cuenta que nuestra percepción puede ser completamente ilimitada y que hay de todo para todos y que todo es un intercambio, que la competencia no existe... entonces dejamos de ser egoístas porque dejamos de vivir en el ego.

Alejandra Llamas ha escrito 'Libérate'Alejandra Llamas ha escrito 'Libérate'

B: ¿El ser humano vive con culpa constamente?

A.L: Lo que pasa con la culpa es que es un estado de conciencia muy limitado. Es una sensación espantosa que no sabemos muy bien qué hacer con ella. Como no sabemos qué hacer con ella pero queremos que se vaya, los seres humanos creemos que para deshacernos de algo que nos incomoda se lo tenemos que colocar a otra persona, así que proyectamos la culpa en nuestros padres, nuestro pasado, nuestras exparejas... Como no sé qué hacer con esta culpa se la voy a echar fuera para deshacerme de ella. Eso no pasa, porque la culpa está en mi conversación, no está fuera de mí. El libro nos enseña que para dejar de vivir la culpa hay que reconocer esa conversación de la culpa y deshacerla. Para deshacerla hay que reconocer que no es real y dejándola de proyectar, porque si no, en esa proyección estamos en un círculo viciosa.

B: ¿Si la culpa es real, porque eres culpable, cómo puedes aceptar que tienes la culpa pero al mismo tiempo perdonarte a ti mismo o a ti misma?

A.L: Ahí nos moveríamos de culpa, porque la culpa tiene que ver con el ego. Aquí está la responsabilidad. Tomar responsabilidad es reconocer que actuamos de cierta manera pero que en ese momento, por nuestras carencias emocionales, por nuestros miedos... no podíamos haber actuado de otra manera. Tengo que entender que soy humano y perdonarme. Perdonar es deshacer los juicios. Tomar responsabilidad de deshacer los juicios que me pueden hacer sentir culpable, entonces perdonarme y sanarme, si tengo que perdonar a otros, perdonarlos, y hacer borrón y cuenta nueva también con lo que aprendí de mi vivencia haciéndome responsable de eso.

B: ¿Cómo podemos liberarnos de la vergüenza individual y colectivamente?

A.L: La vergüenza vive en nuestras conversaciones. Mientras nosotros sigamos creyendo que no somos merecedores de lo que tenemos, que no somos suficiente, que seamos tan autocríticos y crónicamente inseguros, esa conversación la estamos heredando de generación en generación. La manera de erradicar la vergüenza es, primero reconocerla en nosotros y sacarla de nuestro lenguaje y nuestras creencias para que ese lenguaje se vuelva mucho más amoroso, compasivo o pacífico, desde ahí nos comuniquemos con otras generaciones y poco a poco se pueda ir erradicando esta vergüenza.

B: ¿Vivimos demasiado pendientes de los demás y de agradarles?

A.L: Mientras tú sientas que tu reconocimiento te lo va a dar algo fuera de ti vas a sentir esto: Yo necesito que los demás me acepten, me quieran y me aprueben porque es lo que me va a hacer sobrevivir, porque si me rechazan, a lo mejor no me van a dar trabajo, nadie me va a querer". Y en el fondo los seres humanos queremos estar conectados por una necesidad de afecto y amor. Es verdad que si el otro no me acepta y no me quiere, no me va a amar, y yo necesito aparecer de cierta manera para ser amado. Entonces te das cuenta que muchas veces, cuando nos volvemos mucho más auténticos, amorosos y naturales somos más fáciles de amar. Cuando estamos tratando de pretender agradar nos ponemos en una posición más artificial. Es inevitable que todos amamos, pero cuando estamos inseguros por algo que ya está dado estamos buscando aprecio por cosas más superficiales.

B: ¿Cómo podemos tener más empatía y ayudar a que los demás también la tengan?

A.L: Nosotros no podemos hacer que nadie sea de cierta manera, y eso nos puede hacer sufrir si queremos manipular el exterior. De entrada tenemos que darnos cuenta de que el exterior va a ser como tenga que ser, pero si yo quiero tener más empatía, puedo decidir quedarme en amor y eso va a ser empático en todo momento porque el amor siempre va a estar por encima de todo.

B: Entonces una forma de liberarse es aceptar que los demás son como son y no les vas a poder cambiar

A.L: Claro, y además las personas son como son porque cada uno se relaciona con el mundo desde su percepción y perspectiva, desde sus limitaciones emocionales, inseguridades, y nosotros tenemos que tener compasión con ellos y con nosotros mismos cuando nos damos cuenta de que estamos siendo también inseguros.

B: ¿Qué le podemos decir a esas personas que se escudan en el que ellos son así?

A.L: Si una persona está queriendo tener la razón y muy cerrada con su manera de ser, nosotros tenemos que estar en aceptación de ellos, no les tenemos que cambiar. Tratar de obligar a las personas para que vean otra realidad o se conecten con otra... puede que para ellas no sea el momento y sería como sentir en nosotros una superiodad de ego otra vez por pensar que un ser humano debería estar en otra posición. Es más bien volver a nosotros y decir en qué puedo seguir creciendo yo y fortaleciéndome para que mi mirada esté puesta en mí y no en otros, donde no tengo ni poder.

B: ¿A qué famoso recomendarías que leyera 'Libérate' porque crees que lo necesita realmente?

A.L: Es un libro que está escrito de conciencia a conciencia. Es un libro que no está escrito para personas en particular, sino conciencias. A lo mejor lo lees y no entiendes algo racionalmente, pero tu conciencia lo está entendiendo todo porque es un libro que le da voz a la conciencia. No es un libro para personas, es un libro para la conciencia universal.

B: ¿Crees que la sociedad evoluciona a mejor?

A.L: Sí, muchos de nosotros estamos abriéndonos posibilidades de sentir que podemos hacer vidas más fáciles, plenas, le estamos quitando la batuta al sacrificio, al sufrimiento o a lo completo, y muchos estamos dándole valor a apreciar la vida. Para apreciar la vida hay que estar en armonía con el universo, y el universo es bastante simple.

B: Como mexicana, ¿cómo ves la situación de tu país de origen?

A.L: México tiene un alma impresionante. Los mexicanos somos muy alegres por naturaleza, fiesteros, divertidos y conectados con esa parte vital de la vida y esa alegría de vivir es la gran esperanza para los mexicanos. Esa alegría es capaz de transformar todo, y creo que México, como muchas partes del mundo, está en un proceso de transformación y va a ser muy interesante lo que va a pasar en el mundo en los próximos 10 años y creo que esa batuta del mexicano va a hacer que esa evolución espiritual se va a acelerar para nosotros.

Alejandra LlamasLa escritora Alejandra Llamas
B: Entonces sí que crees que hay solución para los principales problemas del país

A.L: Claro. Creo que en el fondo, cualquier problemática se puede reflejar de forma económica o social son problemas de conciencia. La conciencia en el mundo está cambiando de una manera aceleradísima, y la conciencia no cambia de manera lineal, cambia de manera cuántica. Estos saltos cuánticos que estamos dando todos a nivel conciencia se van a ver reflejados y sí creo que la solución está para todos en nuestros países, mientras que cada uno de nosotros como seres humanos nos hagamos responsables de nuestra contribución, porque entre todos formamos una mente colectiva y cada uno tiene que ser responsable de su propia mente, que se une con todas las mentes del mundo.

B: ¿Cómo se encuentra feminismo en Estados Unidos y América Latina?

A.L: Entiendo el movimiento feminista como que el mundo ha gravitado mucho más en el balance de energía masculina, que tendría que ver con dominio, economía, racionalización o el mundo mecanístico, y ahora el mundo se está dando cuenta que incluir en todos los aspectos la parte femenina, que es más la intuitiva, creativa, cuidadora, es un elemento fundamental. Cuando nos hemos alejado de eso hemos destruido los recursos naturales, ha habido críticas en las empresas, y vemos que podemos hacer equipos más empáticos con esta energía femenina. Creo que el feminismo es darle valor a la energía y a la voz femenina en todos los aspectos de la contribución humana y en específico, trabajar por los derechos de la mujer, y que estos derechos de la mujer estén protegidos por las mujeres que podemos alzar la voz. Europa siempre ha tenido una batuta más evolucionada en el feminismo. En México ha habido una devaluación muy importante de la idea de ser mujer, pero creo que estamos todas encontrando nuestra voz y nuestro lugar. Yo tengo además la influencia de mi abuela americana y para mí me dio permiso de hacer muchas cosas culturalmente y no veo lo mismo con otro tipo de mexicanas; siento que la influencia cultural es importante.

B: Como mexicana hispanohablante que reside en Estados Unidos, ¿en qué situación ves el español en EEUU?

A.L: Los españoles tienen una influencia muy grande en Miami, que es donde yo vivo, que es una incubadora multicultural. Tengo muchos amigos españoles además. Creo que como todos, cuando vivimos en Estados Unidos, cualquier persona de habla hispana, para los estadounidenses caemos todos en un mismo encuadre y somos un gremio en el que hay que entrar a esa cultura anglosajona. Pero creo que el español tiene esa fuerza cultural y social de mucha contribución y eso es lo que están haciendo en Estados Unidos, están logrando un impacto cultural importante, y eso se agradece mucho.

B: ¿Pero en cuanto al idioma? ¿Se potencia, se protege o se esconde el español? ¿Es habitual que los hijos de los inmigrantes hispanohablantes pierdan el castellano?

A.L: Depende, pero creo que en general la segunda generación pierde mucho el español porque en Estados Unidos hay mucha influencia del inglés y son pocas las escuelas bilingües. Yo he criado a mis hijos en Estados Unidos, y en mi casa siempre hemos hablado en español, les llevé a escuelas bilingües y para mí ha sido muy importante que hablen y escriban español de manera perfecta porque veo un valor en el idioma. En otros casos sí veo que se pierde mucho en la segunda generación, sobre todo en la escritura.

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