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Tras suspender sus vacaciones privadas por la magnitud de los incendios, Felipe VI y Letizia han viajado a varias de las zonas más afectadas por el fuego. Después de recorrer lugares como el lago de Sanabria o Las Médulas en León, esta semana se han desplazado hasta Ourense. Allí, los Reyes quisieron escuchar en primera persona los testimonios de quienes han perdido casas, tierras o negocios, además de transmitir un mensaje de ánimo a todos los que aún intentan levantarse tras la tragedia.
En el Centro de Coordinación del Distrito Forestal XIV en Verín, Sus Majestades fueron recibidos por el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y distintas autoridades locales. Durante el encuentro, Felipe VI expresó su agradecimiento a los equipos de emergencias y fuerzas de seguridad que trabajaron sin descanso para contener los incendios. El monarca subrayó que su esfuerzo ha salvado vidas y bienes en una de las campañas de fuego más duras que se recuerdan en Galicia.
Si el Rey habló desde la gratitud institucional, la Reina hizo incapié en la dimensión humana del drama. En su intervención, Letizia recordó que " solo vosotros sabéis lo que habéis pasado ", dirigiéndose a brigadistas, voluntarios y vecinos que combatieron las llamas. Con un tono cercano, reconoció las dificultades a las que se enfrentaron y señaló que quienes no estuvieron en primera línea nunca podrán comprender del todo la magnitud de lo vivido.
El drama en el territorio
Durante la jornada, los Reyes visitaron también una explotación ganadera en Cualedro y el colegio público de Medeiros, en Monterrei, ambos gravemente afectados por el fuego. Allí comprobaron la magnitud de los daños y conversaron con vecinos que, pese a haberlo perdido casi todo, agradecen estar vivos. Estas paradas sirvieron para mostrar una catástrofe que arrasó la economía de muchas familias dependientes de la agricultura y la ganadería.
La visita concluyó con un compromiso renovado de apoyo institucional y social para los damnificados. Felipe VI y Letizia subrayaron que Galicia y el resto de las comunidades afectadas no quedarán solas en su recuperación. Más allá de la ayuda económica, la presencia de los Reyes ha buscado transmitir cercanía y esperanza a quienes se sienten desbordados por la tragedia.