Raine Spencer, la madrastra ¿malvada? de la Princesa Diana de Gales: así fue su tumultuosa relación

DE ENEMIGAS A ALIADAS

Raine Spencer, la madrastra ¿malvada? de la Princesa Diana de Gales: así fue su tumultuosa relación

La tercera esposa del Conde Spencer fue una mujer más odiada que querida y su hijastra no dudó en demostrárselo.

Raine Spencer, la madrastra ¿malvada? de la Princesa Diana de Gales: así fue su tumultuosa relación

Pocas mujeres pueden presumir de haber nacido en el seno de una familia de clase media y llegar a ser dos veces vizcondesa y tres condesa. Una hazaña al nivel de un personaje casi novelístico como fue Raine Spencer, segunda esposa de Lord Spencer y por lo tanto madrastra de la Princesa Diana de Gales. Ambas mantendrían durante años una relación de animadversión manifiesta que con el tiempo mutaría en confianza e incluso cariño. Pero... ¿cómo consiguieron pasar de un extremo a otro? ¿Era Raine Spencer tan mala como la pintaban?

Un ascenso social imparable

Raine McCorquodale nació el 9 de septiembre de 1929 teniendo como padres al oficial del ejército Alexander McCorquodale y a la célebre escritora de novela romántica Barbara Cartland. Por aquel entonces su madre ya había alcanzado un notable éxito gracias a sus libros y tenía fama de buena anfitriona entre la alta sociedad. Es por ello por lo que se propuso amoldar la vida de su hija a su imagen y semejanza.

La escritora Barbara Cartland, madre de Raine SpencerLa escritora Barbara Cartland, madre de Raine Spencer

No obstante, los primeros años de Raine distarían mucho de la vida rosa que su progenitora narraba en sus novelas. Con tan sólo 4 años y con el telón de fondo de la Segunda Guerra Mundial, tuvo que afrontar el divorcio de sus padres y ver cómo su madre se casaba con un primo de su padre y éste nunca más volvería a mostrar interés por ella. Algo que sin duda la marcaría para siempre.

Educada por institutrices y bajo la supervisión férrea de su madre, Raine fue criada con el único objetivo de convertirse en una buena dama y encontrar un buen marido. Al cumplir los 18 años alcanzó ambos objetivos: fue nombrada 'Debutante del Año' en 1947 y en 1948 se comprometió con Gerald Humphry Legge, Vizconde Lewisham y heredero del Condado de Dartmouth.

Raine Spencer posando en uno de sus salonesRaine Spencer posando en uno de sus salones

Tras la boda vinieron cuatro hijos y, lejos de haber alcanzado la plenitud de su trayectoria vital, la aristócrata sentía que todavía le faltaba algo. Primero se dedicó a la beneficencia y de ese modo empezó a ser conocida para finalmente dar el salto a la política: entró a formar parte del Consejo Municipal de Westminster con tan sólo 23 años. Gracias a su labor en el área de planificación urbana se salvaron muchos edificios históricos de Londres, como el mercado de Covent Garden.

Condesa, señora de la casa y... ¡madrastra!

Parte de sus motivaciones políticas partían de la necesidad de sentirse realizada o al menos ocupada, ya que su marido tenía fama de ser un hombre bastante aburrido. No es de extrañar que en 1973 se sintiese atraída y conmovida por Edward John Spencer, Vizconde Althorp y recientemente abandonado por su esposa. Congeniaron al instante y le invitó varias veces a comer a su residencia londinense. Él le correspondió llevándola a Althorp House, el palacio del siglo XVI en el que residía con sus cuatro hijos.

Lady Di con su hermano Charles Spencer cuando eran pequeñosLady Di con su hermano Charles Spencer cuando eran pequeños

La presencia de Raine se fue haciendo cada vez más frecuente, pero desde el primer momento se encontró con la férrea oposición de Diana Spencer y sus hermanos. Consideraban que "esa mujer" (así era como se referían a ella) había usurpado el puesto legítimo de su madre y no estaban dispuestos a transigir. Aún así, el Conde Spencer contrajo matrimonio con ella el 14 de julio de 1976 después de que Raine se hubiera divorciado y en una ceremonia tan discreta que ni siquiera sus hijos tuvieron constancia de ella.

La nueva Condesa Spencer se apoderó plenamente de la residencia familiar y pretendió ejercer de figura materna con sus hijastros, pero ellos, tal y como relataba su amiga Ingrid Seward, "se esforzaron en arruinarle la existencia porque consideraban que era lo que ella les había hecho". Entre otras cosas, se dirigían a ella como "Acid Raine": un juego de palabras que hace referencia a la lluvia ácida.

Los Condes Spencer posando en Althorp HouseLos Condes Spencer posando en Althorp House

Y si ya las cosas pintaban mal, fueron a peor cuando Raine decidió reformar Althorp House. Lo cierto es que la residencia necesitaba cambios importantes, pero lo malo es que la nueva señora de la casa se propuso hacerlo a su peculiar manera: bañó todos los marcos y muebles en oro, hizo recortes en el personal doméstico, permitió la entrada del público, instaló una tienda de recuerdos y vendió una importante parte del patrimonio histórico de la familia valorado en 15 millones de dólares.

Charles Spencer, el primogénito de la familia, llegó a decir que la nueva decoración era tan vulgar "como un pastel de bodas de un hotel de cinco estrellas en Mónaco". Se enfrentó a su padre pero éste se puso de parte de Raine, quien no entendía las críticas y se justificaba: "Los Rembrandt en las paredes no te dan de comer".

La venganza de Diana

La complicada situación familiar de los Spencer no consiguió ensombrecer el anuncio del compromiso matrimonial entre Diana y el Príncipe Carlos a principios de 1981. A pesar incluso de que su padre casi no consiguió llegar vivo a la boda, ya que en 1978 había sufrido un derrame cerebral que le dejó cuatro meses en coma. Un tiempo en el que su esposa estuvo día y noche a su lado, velando por su recuperación y procurando mantener a sus hijos alejados.

Lady Di camina al altar del brazo de su padre en su boda con el Príncipe CarlosLady Di camina al altar del brazo de su padre en su boda con el Príncipe Carlos

El Conde Spencer pudo finalmente acompañar a su hija al altar de la Abadía de Westminster y, aunque orgulloso de desposarla con el futuro Rey de Inglaterra, se quedó con el mal sabor de boca de no estar junto a su esposa. Y es que por expreso deseo de Lady Di, Raine Spencer no pudo sentarse junto a su marido y quedó recluida en las últimas filas del templo. Tampoco se le permitió salir a saludar al Palacio de Buckingham con el resto de la familia una vez concluido el enlace.

Esta sería la primera - pero no la última - de las humillaciones y afrentas a las que la Princesa de Gales sometió a su madrastra. La siguiente ocurriría un par de años más tarde, concretamente el 16 de septiembre de 1989. Ese día Charles Spencer contraía matrimonio con Victoria Aitken y la fiesta se celebró en la residencia familiar de Althorp, donde Raine ejerció de anfitriona junto a su esposo.

La Princesa Diana de Gales junto a su madre en la boda de Charles SpencerLa Princesa Diana de Gales junto a su madre en la boda de Charles Spencer

Como era de esperar, la madre del novio estaba invitada, pero debido a la omnipresencia de su sucesora apenas tuvo protagonismo en los actos. Esto enfureció especialmente a Diana, quien tal y como se narra en el documental 'La madrastra de Lady Di', no pudo aguantar su rabia y empujó a Raine por las escaleras. Una de las damas de la Condesa Spencer describía así esos momentos: "Raine estaba gravemente herida y terriblemente molesta. No estaba justificado en absoluto, era algo cruel. Creo que en parte se debió a la percepción de Diana sobre cómo Raine trataba a su madre".

De casada a viuda y de viuda a casada (otra vez)

De forma totalmente inesperada y pillando a toda su familia por sorpresa, el Conde Spencer falleció el 29 de marzo de 1992 a causa de un ataque al corazón. Su esposa se encontraba en Londres y en cuanto supo lo ocurrido mandó a una de sus damas a Althorp para recoger algo de ropa e ir al hospital. Cuál sería la sorpresa de ésta cuando se encontró los enseres de su señora metidos en bolsas de basura puestas en la puerta de la residencia.

A pesar de que en el testamento se indicaba que Raine disponía de seis meses para realizar la mudanza, en sólo 48 horas fue obligada a abandonar la que había sido su casa durante más de una década. No fue invitada siquiera a la ceremonia en la que se depositaron las cenizas de John Spencer en el panteón familiar. A cambio, lo "único" que recibió fue una herencia de 4 millones de libras y una casa en el barrio londinense de Mayfair.

El Conde de Chambrun besando la mano de Raine SpencerEl Conde de Chambrun besando la mano de Raine Spencer

Pasados un año y un mes de todo esto, Raine sorprendió a todos anunciando que volvía a contraer matrimonio. Por despecho, por amor, por supervivencia económica... A día de hoy todavía se desconoce el motivo real por el que decidió convertir al Conde Jean-François Pineton de Chambrun en su tercer esposo en julio de 1993 tras una relación de poco más de un mes. Durante los dos años que duró el matrimonio se convirtió en la Condesa Raine de Chambrun, pero tras su divorcio en 1995 decidió retomar el tratamiento de Raine Spencer.

La reconciliación definitiva

La Princesa Diana de Gales contemplaba atónita lo que hacía su exmadrastra mientras le tocaba lidiar con su propia crisis matrimonial. Poco a poco vio cómo tanto su familia política como sus propios hermanos le daban la espalda y la situaban sola frente al peligro. Una posición difícil que la llevó a tomar una decisión que hasta entonces parecía imposible: reconciliarse con la viuda de su padre.

El diario británico 'The Independent' aseguraba que "a medida que el distanciamiento entre Diana y la Familia Real crecía, se acercaba más a su madrastra" y 'The Guardian' iba todavía más allá al afirmar que la Princesa de Gales había invitado a Raine a comer al Palacio de Kensington para agradecerle que hubiese cuidado de su padre durante su enfermedad. Testigos de aquel encuentro declararían años después que ambas se fundieron en un emotivo y lacrimógeno abrazo.

Diana de Gales y Raine Spencer saliendo juntas de un almuerzo en LondresDiana de Gales y Raine Spencer saliendo juntas de un almuerzo en Londres

A partir de ese mismo instante todo lo ocurrido en el pasado quedó olvidado y ambas mujeres iniciaron una nueva etapa en su relación, dejándose ver juntas por el centro de Londres y estableciendo una comunicación telefónica diaria. Es más, fue Lady Di quien consiguió que Mohamed Al Fayed contratase a Raine en Harrod's en 1996 gracias a la relación que mantenía con su hijo Dodi. La aristócrata se haría cargo del departamento internacional y de inversiones inmobiliarias de la empresa de grandes almacenes.

El fatídico accidente en el que Diana de Gales y Dodi Al Fayed perdieron la vida supondría un gran shock para Raine Spencer. Tanto que en 2007 fue llamada a declarar en el marco de una investigación en torno a la muerte de ambos en 1997 e interpeló directamente a su interrogador: "Le ruego que haga todo lo posible para resolver este misterio y tamizar todo lo posible e imposible para que la pobre Diana y el pobre Dodi puedan, por fin, descansar en paz".

Raine Spencer en el funeral de la Princesa Diana de GalesRaine Spencer en el funeral de la Princesa Diana de Gales

En 2015 concedió su última entrevista a la revista 'The Gentlewoman', en la que ratificó la buena relación que mantenía con la princesa durante sus últimos años de vida: "Ella estaba sometida a mucha presión, pero terminamos siendo grandes amigas. Solía venir a sentarse en mi sofá y contornarme sus problemas". Poco tiempo después, el 21 de octubre de 2016, Raine Spencer fallecía a los 87 años a causa de un cáncer del que nadie tuvo conocimiento. Eso sí, la última cosa que hizo en vida fue organizar una fiesta para sus amigos más cercanos. Genio y figura, hasta la sepultura.

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