EN SU LIBRO

Torito desvela cómo le contó a sus padres que era gay y su reacción al descubrirlo

El reportero ha revelado los detalles más importantes de su vida en su libro autobiográfico 'Acido'.

Bekia 16 Febrero 2017 en Bekia

Torito se ha abierto en canal desde que anunció que iba a ser padre. Desde entonces ha hablado sobre su bebé, sobre cómo conoció a su marido e incluso ha confesado que es homosexual abiertamente ante toda España. Además, este miércoles 15 de febrero ha lanzado su libro autobiográfico 'Ácido', escogiendo esta fecha porque celebra los 15 años desde que debutó en la tele.

En este libro, que cuenta con el prólogo de María Teresa Campos, una experta en esto de escribir y que le conoce bien como su jefa que es en '¡Qué tiempo tan feliz!', narra pasajes muy interesantes de su vida como la forma en la que contó a su familia que era gay.

Quique Jiménez siempre ha estado muy unido a sus padres y a su hermana, aunque durante un tiempo no quería pasar mucho tiempo con ellos por el miedo que tenía a contar su verdad. Tenía unos 25 años cuando se decidió a dar el paso, y lo hizo finalmente tras una cena con sus padres. En el transcurso de la misma no se atrevió a decir nada, y espero a llegar a casa para meterse en la cama y pedirle a su madre que fuera a verla a su habitación. Allí se lo contó mientras lloraba, a lo que su madre respondió: "Pero hijo, no tienes que sollozar por eso, no es una enfermedad. No te permito que derrames ni una lágrima por ser gay". Su padre y su hermana también lo entendieron, aceptaron y respetaron.

Una aventura con final feliz

También recuerda la forma en la que conoció a quien hoy es su marido un 24 de noviembre de 2006. Fue en un hotel y se debió a que por un error al apellidarse igual, una recepcionista les colocó en la misma habitación, por lo que al entrar se lo encontró saliendo del baño. Era heterosexual en ese momento, pero se enamoró de Torito, y ya han pasado 10 años.

En 2011 se casaron, y planearon la aventura de ser padres. Ambos querían tener un hijo, pero sabían que no iba a ser fácil, ni barato debido a que tuvieron que recurrir a la gestación subrogada, un proceso que no es legal en España y por el que tuvieron que viajar a Estados Unidos, donde los costes finales no bajan de 100.000 euros.

Tras un primer intento, perdieron el bebé que esperaban. Después volvieron a intentarlo, y gracias a aquello nació Nathan un 24 de noviembre, el mismo día, pero 10 años más tarde que aquel encuentro en un hotel de Sevilla que les unió para siempre. Ha sido largo, ha sido duro, pero hoy todo es alegría para Quique Jiménez.

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