Una silla de ruedas y una escoba 'para volar': verdades y mentiras del desahucio de Aramis Fuster

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Una silla de ruedas y una escoba 'para volar': verdades y mentiras del desahucio de Aramis Fuster

La vidente ha tenido que abandonar la casa que tenía alquilada en Berga tras llevar 15 meses sin pagar la renta.

Aramis FusterAramis Fuster

Los desahucios en España son un drama que lamentablemente ha afectado a numerosas familias de nuestro país que lo han perdido todo. Aramis Fuster se ha visto envuelta en un suceso tan triste, pero en su caso el drama ha pasado a la comedia a tenor de las informaciones que se han conocido sobre el tema.

La vidente ha sido desahuciada de la casa que tenía alquilada en el municipio catalán de Berga, del que es originaria. Como señala Regió7, la deuda de la bruja ascendía a 6.000 euros, y los dueños, hartos de esperar durante 15 meses, tomaron cartas en el asunto para recuperar su domicilio. La Justicia dio la razón a los propietarios, por lo que se procedió al desahucio.

Cuando entraron en la casa, la comisión judicial se encontró con que la casa estaba vacía, y por supuesto no había rastro de la vidente, que había dejado la casa desplumada. Eso sí, María Antonia Pérez Sánchez, nombre real de Aramis Fuster, dejó una escoba como las que las brujas usan para volar, quizás una forma de burlarse de los dueños.

Aramis Fuster haciendo un conjuroAramis Fuster haciendo un conjuro

La falsa silla de ruedas de Aramis Fuster

El desalojo debería haberse realizado en abril, pero Aramis reclamó y aseguró que había sufrido un accidente que le mantenía en una silla de ruedas. No contenta con eso, la vidente señaló que contaba con una discapacidad del 52%, todo con tal de aferrarse a la vivienda. Los dueños, hartos de tan molesta inquilina, protestaron alegando que todo era falso, y aportaron pruebas que demostraban que Fuster no vivía en esa casa desde hacía semanas.

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