Las noticias que llegan desde el hospital de Son Espases son buenas. Jaume Anglada, que permaneció tres semanas en la Unidad de Cuidados Intensivos tras ser arrollado por un coche en Palma, ha pasado a planta. Su estado continúa siendo delicado, pero la evolución médica es favorable y su familia, así como su entorno cercano, han podido recuperar parte de la tranquilidad perdida desde aquel fatídico día.
La alegría por la mejoría de Anglada se ha visto empañada con la noticia judicial que afecta al responsable del accidente. El joven de 26 años que conducía bajo los efectos del alcohol y huyó del lugar ha sido puesto en libertad bajo fianza de 5.000 euros, después de que el magistrado aceptara el recurso presentado por su defensa. Además, se le ha retirado el pasaporte y el carné de conducir. La decisión ha sorprendido y entristecido a la familia.
El conductor se enfrenta a acusaciones por omisión de socorro, lesiones por imprudencia grave y conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Su abogado, aseguró que el joven estaba arrepentido y que asumirá su responsabilidad en el momento del juicio. Sin embargo, para los allegados de Anglada, la puesta en libertad resulta un duro golpe emocional.
La visita más especial
Mientras tanto, la mejoría del cantante ha permitido la entrada de visitas en el hospital, controladas y reducidas. Entre los primeros en acudir estuvieron Carolina Cerezuela y Carles Moyá, grandes amigos del matrimonio formado por Anglada y Pilar Aguiló. El pasado fin de semana, Felipe VI también quiso mostrar su apoyo de forma privada. El monarca, que mantiene desde hace años una estrecha relación con el artista, viajó a Mallorca en solitario y visitó discretamente a su amigo en el hospital.
Jaume Anglada ha pasado ya por quirófano para tratar las fracturas de cadera y pelvis, aunque todavía le esperan nuevas intervenciones en la mandíbula y la muñeca. Pese a ello, los médicos destacan su capacidad de recuperación y el ánimo que está demostrando en cada paso del proceso.