Galería: Todas las fotos de 'El Desafío'
-
Raúl Rodríguez y Silvia Taulés nos cuentan su papel en 'La familia de la tele'
-
Kiko Matamoros y Lydia Lozano: "Nuestro público es de todas las edades y RTVE tiene un público muy pegado a las novelas, al que tenemos que captar"
-
Carlota Corredera y Javier de Hoyos: "La tele tiene que representar al público también y aquí están todos los perfiles posibles&quo;
-
Así se tomó Felipe VI que la Infanta Sofía no quisiera recibir formación militar
-
Belén Esteban: "Estoy emocionada, muy contenta y muy feliz por llegar a RTVE"
-
Manu Baqueiro: "Tuve como referente a Bruce Willis en 'Luz de Luna' para mi trabajo en la serie 'Perdiendo el juicio'"
-
Magdalena de Suecia responde a las críticas y explica por qué le han permitido lanzar su propio negocio
Jessica Goicoechea es una de las concursantes que participa en la sexta temporada de 'El Desafío' y la influencer va a mostrar una faceta que no conocemos de ella hasta el momento. Su vida está basada en la imagen pero ahora va a mostrarse como persona, algo que buscaba con la participación en este programa de Antena 3.
Bekia: ¿Cómo te dijeron de participar en el programa?
Jessica Goicoechea: Me pareció una idea increíble. Por un lado tenía miedo porque nunca me había estrenado en televisión. También soy muy tímida y no sabía cómo iba a ir. Tengo miedo escénico. Esto es una superación en todos los sentidos. Pregunté a todas las compañeras que habían estado en otras temporadas y todas me dijeron que era la mejor experiencia de su vida y pensé que estaba en un año que quería superarme a mí misma, así que qué mejor que estrenarme con 'El Desafío'. Tampoco me lo pensé demasiado, la verdad. Muy emocionada de que quisieran contar conmigo.
B: Habiéndote estrenado en televisión, ¿te gustaría hacer alguna otra cosita que vaya surgiendo en tele o es algo puntual?
J.G.: En principio lo hice como algo puntual pero nunca digas nunca. Si es un programa que me encaja por imagen y me gusta, no voy a decir que no.
B: Trabajas con tu imagen, ¿no te dio miedo que algo perjudicara tu imagen y no te permitiera seguir trabajando, como una lesión?
J.G.: Me daba miedo pero creo que es un riesgo. Es un desafío, la propia palabra del programa lo dice. Me apetecía ir con todo y, como a mí solo se me conoce por imágenes y no se me ve hablando y expresándome, me apetecía que se conociera un poco esa parte.
B: Hablas de superarte. ¿Había algún reto del que tuvieses más ganas?
J.G.: ¿Ganas? -risas-. La apnea es lo que más miedo me daba y en cuanto a superación, que puede parecer la prueba más tonta y fácil para todo el mundo, el baile, pero yo me bloqueo. Yo bailo sola en casa pero mi cuerpo se bloquea, no puedo bailar delante de nadie, ni en la discoteca. No sé qué me pasa en el cuerpo. La prueba de baile, que todo el mundo la ve como algo facilísimo, para mí fue una superación. Me encantó. Lo pasé al final muy bien, bailé con mi hermano, que es bailarín y al fina terminó siendo una de las favoritas.
B: ¿Hay algo a lo que le hayas cogido miedo ahora después de 'El Desafío'?
J.G.: Sí, la apnea. Hice como escapismo con apnea y dije 'no quiero ahogarme nunca más en mi vida'. Quiero respirar, basta ya de ahogarse.
B: ¿Quién te ha sorprendido más de tus compañeros?
J.G.: No conocía a casi nadie, solo a Dani porque trabajábamos juntos en una tienda cuando teníamos 16 años. Sabía quiénes eran pero no conocerlos entonces me han sorprendido todos. Algo que hacemos y no está bien, juzgar, que luego soy la primera que siempre soy juzgada, me llevó a pensar que Eva en la realidad no sería igual y ella realmente es así de chula y de divertida. Me quedo con todos.
B: ¿Se ha creado alguna competencia o rifirrafe entre los compañeros?
J.G.: Sí, ha habido algún rifirrafe.
B: ¿Eres muy competitiva?
J.G.: Yo creía que no, pero me he dado cuenta de que sí, pero no tanto con los demás sino conmigo misma. Yo no me iba mal a casa cuando otro compañero me superaba, me iba mal a casa cuando lo había hecho muy bien y a la hora de la verdad me había salido mal. Me machaco mucho, me torturo mucho la cabeza, pero es una cosa de ser autoexigente. En algún momento nos sale la vena competitiva pero es más conmigo que con los demás. En algunos momentos me he quejado, no me he enfadado muchísimo, soy muy calmada y callada pero cuando paso mi límite pues hablo y ha habido algún momento en el que he soltado algún comentario de que se tienen que valorar las cosas correctamente. Yo a lo mejor no me estoy quejando como otro compañero o no estoy llorando porque no soy una persona de llorar fácil y no quiere decir que para mí haya sido fácil. Me fastidiaba que se tuviera mucho en cuenta el quejarse y el lloriquear.

