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Besos, celos y discusiones: Simona revoluciona 'GH 17' en sus primeros días en la casa

La nueva concursante del reality show ha entrado en la casa pisando fuerte. Tras besarse con los chicos y causar algunas envidias, la rumana ha demostrado que no piensa amedrentarse ante sus compañeras.

Laura Catalá 14 Noviembre 2016 en Bekia

Apenas han pasado unos días desde que Simona se convirtiera en concursante oficial de 'Gran Hermano 17' en sustitución de Fernando tras su expulsión disciplinaria. Pero el poco tiempo que lleva en la casa le ha servido a la de Rumanía para revolucionarla por completo. La nueva concursante ha hecho muy buenas migas con los chicos, pero no puede decirse lo mismo de las chicas, a excepción de Clara, que no están juzgando, ni mirando con buenos ojos el comportamiento de 'la nueva'. Concretamente, Meritxell se esta "volviendo loca" desde que ha visto el buen rollo que tienen en particular Simona y Alain.

Durante una conversación en el almacén, la rumana y el francés descubrieron que tienen muchas cosas en común: Llevan el mismo tiempo en España, los dos son del signo zodiacal Capricornio y ambos se consideran más maduros que el resto de sus compañeros. Tras lo que para ella ha sido un difícil proceso de adaptación, Simona le comentó a Alain que la que había tenido con él era la conversación más larga que había mantenido en la casa. "Los raros nos juntamos", dijo el francés muy cómplice, a lo que la rumana contestó con una sonrisa diciendo que son "los sosos de la casa". Mientras tanto, Meritxell no perdía de vista a la pareja y sonreía tratando de evitar sus celos.

Sin embargo, la catalana no tardó en demostrar sus verdaderos sentimientos y en cuanto tuvo ocasión le dijo a su amigo especial que "me parece fatal tu actitud". Sin embargo, Alain no estaba dispuesto a tener esa conversación durante la noche de la fiesta e intentó zanjar el tema diciéndole que "esperamos a mañana y hablamos bien. Ahora no es un buen momento. ¿Confías en mí?". Meritxell aceptó la propuesta de Alain sin saber que lo peor estaba por llegar cuando Miguel le propuso un reto a Simona.

Un reto que como consecuencia derivó en que Simona besara a Miguel y después a Rodrigo en frente de Adara y Meritxell. "Simona, no te metas en terrenos pantanosos...", le avisó la azafata, pero justo después Simona le plantó un pico a Alain. "Casi me atraganto con el bocadillo", dijo Beatriz cuando sus compañeras le contaron lo ocurrido en la fiesta, aunque ella se lo tomó mejor que Meritxell. "Con lo que me costó a mí", bromeó la de Valencia.

"¿Se ha enfadado Meri contigo?", le preguntó Rodri a Alain entre risas mientras que, en la otra habitación, la catalana se molestaba porque el francés se fuera a dormir al Club. "Se la pela tía, si me ha dado un beso de buenas noches y se ha pirado... Me vuelvo loca, tía, en esta situación, que haga como que no pasa nada... Me siento patética", le dijo a Adara. "Es un egoísta que está pensando con la punta del capullo y no con el corazón ni con la cabeza", comentó Bea de la actitud de Alain con Meritxell.

Al día siguiente, la recién llegada continuó su acercamiento con Rodrigo y Alain, provocando más reacciones en las chicas al cantarle lo que Jordi González calificó como "una improvisación un tanto ordinaria" al madrileño y al francés. "¿No conoces la canción?", le dijo Simona a Rodri antes de entonarla. "'¡Qué ganas tengo, qué ganas tengo... de comerme un buen pollón! No lo hago por dinero, yo lo hago por vocación'", le cantó la rumana a sus compañeros entre risas.

Después, cuando Bea le contó lo que decía la letra de la canción a Meritxell, la catalana casi se atraganta como le pasara la noche anterior a la valenciana, cuando su compañera le contó lo sucedido con Rodrigo durante la fiesta. "Esto es aposta, esto es para ponernos a prueba, ya lo sabía yo!", le dijo Meri a sus compañeras. "Yo ya ha llegado un punto que no sé cómo actuar...", añadió la concursante. Adara aprovechó la ocasión para intentar justificar los momentos en los que ella sintió celos en la casa, pero Bea le respondió que "nadie le ha plantado a Pol un beso en los morros".

Pero la tensión con la nueva concursante no ha hecho nada más que crecer en los pocos días que lleva en la casa y durante el fin de semana se produjo otra discusión en la que no tardó en verse involucrada. Todo comenzó cuando Beatriz, Meritxell y Adara se sentaron a ver la obra de teatro del resto de sus compañeros provocando el enfado de los mismos, que no se tomaron nada bien sus bromas y comentarios y que desembocaron en una bronca con Adara, las lágrimas de Rodrigo y la mala cara de Alain. Cuando Simona vio el estado del francés, le preguntó cómo estaba y Adara respondió por él, contando que había sido por la actitud que habían tenido durante la realización de la prueba semanal.

"Le he preguntado a Alain, no a Adara", respondió la rumana, desatando una tensa conversación con las tres concursantes que la tienen en el punto de mira. "¿Pero qué recibimiento es este? Yo llego nueva a una casa y me tratan así, y me piro", le comentó después Clara al Super. "Por eso a veces digo que somos la peor edición de 'Gran Hermano'. Es que les da lo mismo cualquiera que no sean ellas... No me merece la pena seguir viviendo esta experiencia, estoy cansada y esto no me gusta", añadió la madrileña en el confesionario.

"Relájate un poquito, hija... Que aquí se valora ser buena persona, no limpiar", le dijo Adara mientras que Bea añadió que se trata de "convivencia, no supervivencia", pero entonces Simona contraatacó de nuevo: "Si limpio es porque me da asco". Ante esta respuesta, Meritxell, encargada de limpiar, recogió el dardo y le dijo que no iba a estar limpiando el baño todo el día. "¿De que te ríes ahora?", le dijo Adara a la rumana, que no dudó en enfrentarse a la azafata contestándole que "de lo que me da la gana. ¿A ti qué te importa?".

Rodrigo amenaza con abandonar

Cuando ya quedó claro que la nueva habitante de Guadalix de la Sierra no se iba a amedrentar ante la actitud de sus compañeras, fue Rodrigo el que se vino abajo al no aguantarla. "Que niñatas, tío. Tengo unas ganas de irme de aquí", le dijo Rodri a Alain, metiéndose en la cama. Entonces, Bea entró en la habitación intentando quitarle importancia al asunto. "No pasa nada por mirar, dame un beso", le dijo 'Naranjita la lía' a su chico, que la rechazó. "¿No quieres hablar conmigo? Sigue los consejitos, barrerita y se acabó. A tomar por culo", dijo la valenciana dejando el cuarto muy enfadada.

"Ver que Adara está gastando bromitas que no hacen gracia y ver que Bea se ríe de sus bromitas que no me sientan bien... Estoy ya cansado, lo que quiero es irme. Ahora van a por Simona, que lleva un día aquí. No quiero vivir con gente así. Son cosas que como no entiendo...", le dijo Rodrigo al Super, muy afectado. "Te sientes un poco solo aquí y, como te sientes solo, te vienes abajo", añadió el madrileño en el confesionario. "En la calle nunca lo pensé, de llegar tan al límite de pensar 'me quiero ir'. Yo no estoy hecho para estas historias", le contó Rodrigo a Alain en el jardín.

"No puedo más, no puedo más con la gente así", le dijo Rodri a Miguel. "Las faltas de respeto y la historia de siempre...", añadió el de Villanueva de la Cañada entre lágrimas. Después, Simona llegó con la actitud guerrera que le está caracterizando durante su breve estancia en la casa: "¿Qué te crees que me dan miedo las chicas estas?", dijo la rumana mientras que Rodrigo le justificó su reacción explicándole que sólo lleva un día, pero que ellos llevan ya dos meses "aguantando". "Vamos a darle un abrazo a Rodri", propuso Simona que, junto a Miguel, consoló a Rodrigo abrazándole.

Bea y Rodrigo solucionan su crisis

"Tener que discutir por cosas así... Es que no lo entiendo. Y no voy a llorar porque no, porque tengo razón", le dijo Bea al Super. "No se dónde meterme ahora mismo. Estoy histérica y rabiosa y es que, como se pire a la cama sin hablar conmigo, le voy a hacer la cruz y la raya hasta final del concurso", añadió la valenciana en el confesionario con lágrimas en los ojos por la situación que se había originado con su chico.

Después, la pareja habló del tema en la cama y Rodrigo le explicó que no le había sentado nada bien que le riera las gracias a Adara y que se había sentido "muy solo al ver que la persona que más me importa aquí se está descojonando de algo que me molesta". Afortunadamente para la pareja, Rodri y Bea pudieron solucionar sus diferencias y pusieron fin a la primera gran crisis entre ambos. "Te quiero mucho", le dijo la valenciana al madrileño, que le respondió lo mismo.