PELEA

GH17: Bea y Meritxell acaban pegándose por una broma de Rodrigo y Miguel

Durante la prueba semanal de 'Gran Hermano 17' los chicos de la casa han decidido gastarle una pequeña broma a Meritxell. La diversión se acabó cuando Bea y Meritxell se pelearon por culpa de esta gracia.

Sergio Adán Rodríguez 13 Diciembre 2016 en Bekia

La última pelea de 'Gran Hermano 17' ha venido de la mano de la prueba semanal. Como todos los años las actividades que la organización de 'GH' pone a los concursantes para que no se aburran y consigan comida y otros objetos ha traído polémica.

Durante el juego, Bea y Meritxell se encontraban encerradas en una jaula. Los otros dos concursantes que quedan en la casa, Miguel y Rodri, se acercaron a las chicas mientras las decían: "Meri ¿te hemos enseñado los nuevos anillos oficiales de 'Gran Hermano'?". Todo esto era una estrategia para gastarle una broma con agua. Meritxell intentó protegerse con el cuerpo de Bea mientras se reía. Al intentar escudarse terminó propinándole dos codazos sin querer a su compañera. Bea se quejó y exclamó "¡me acabas de hacer daño tía!". Al recibir estos dos golpes, Naranjita no dudó en pegarle un pequeño puñetazo a la catalana en la cabeza.

Al recibir este golpe, Meritxell se quejó y le dijo a la otra finalista: "tía te estás pasando, tía me has dado un puñetazo en la cabeza". Las dos concursantes comenzaron a discutir mientras se quejaban de los golpes que se habían propinado. La pelea fue creciendo hasta el punto de que Meritxell comenzó a gritar "¡no te voy a permitir que me des!". Finalmente, Meri abandonó la jaula mientras seguían los gritos y la discusión con la otra concursante.

Cuando la catalana abandonó el salón, Bea les recriminó a sus otros dos compañeros su actitud. La concursante estaba muy enfada porque no entendía que se gastasen ese tipo de bromas cuando estaban encerradas en dos metros cuadrados. Miguel recibió las quejas de su compañera que decían: "Me he llevado dos codazos y cuando ya veis que me da es cuando paráis". Está claro que la convivencia en esta edición ha sido muy dura y después de pasar casi tres meses pasa factura.