'ADÁN Y EVA'

Alejandro deja de lado la superficialidad y elige el interior de Montse en la cuarta entrega de 'Adán y Eva'

Pese a no un comienzo muy bueno, Alejandro se decanta por las curvas de Montse, las que siempre había rechazado

Andrea Rodríguez 12 Noviembre 2014 en Bekia

El exitoso reality de Cuatro vuelve a dar de qué hablar. En esta ocasión eligieron el tópico de que un 'musculitos' solo se fija en una chica de cuerpo 10. El programa emitido este 11 de noviembre dejó claro que no siempre es así y que a pesar de que no lo parezca, los chicos de gimnasio también se fijan en el corazón.

Alejandro llegó a la isla a encontrar el amor, pero no se imaginó que lo encontraría en una chica como Montse, guapa y con curvas, real como la vida misma. La primera impresión de ambos no fue muy buena, ella lo calificó de "chulito", y él a ella de "grande".

La tercera en discordia

Tras el primer día, y con ello, la primera noche, el feeling entre Alejandro y Montse se hizo evidente y con ello, el físico pasó a un segundo plano. Como ya es costumbre, nuestros protagonistas nunca esperan la visita de un tercero en discordia. Esta vez se presentó con el nombre de Sonia y cumpliendo con el prototipo de belleza explosiva de Alejandro.

"Aparento ser una persona totalmente distinta a lo que soy", así se presentaba Sonia, pero para Montse, la rubia explosiva no era rival, tan sólo "una rubia a la que tumbo rápido". Alejandro en cambio opinaba que "Sonia se acerca más a mi prototipo de chica".

Pese al terremoto Sonia, Alejandro y Montse no dejaron de disfrutar el tiempo juntos, lo que permitió que se acercaran aún más, y que incluso nos deleitaran con algún beso entre alguna que otra caricia.

Tras tres días en el paraíso, sonó la campana que tanto atemorizaba a Alejandro, la cual le obligaba a decidir entre la morena o la rubia, entre el físico al que estaba acostumbrado de Sonia o el interior que tanto le atraía de Montse.

Se quedó con el interior y las curvas de Montse

Finalmente, el "super héroe del siglo XXI" se quedó con el interior y las curvas de Montse que él mismo reconocía que "jamás pensé que iba a pasar por alto". Adán ya había escogido a su Eva pero quedaba que ésta aceptara comenzar una relación con él. Y a pesar de sus "horribles zapatos", Montse también se declaró a favor de los 'musculitos' que siempre había odiado.